Escuálido ayudate redímete

Escuálido, tu, que estas ofuscado por el odio contra Chávez, ayúdate, redímete y trata de superar la hipnosis a que estas sometido por Globovisión, que manipula tu ciego instinto de autoconservación combinado con la propaganda chovinista, racista que te empuja para que ataques todo lo que huela a chavismo, porque el chavismo es malo. Y tu ceguera es la más grande de las cegueras, es la de no ver que lo que pierdes como burgués lo ganas como venezolano, que si te unes al Proceso gozarás más de su beneficioso fruto, que el socialismo te ha de redimir a ti tanto como a los demás. Aquí podemos recordar el conocido aforismo de que Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. La mentira que trasmite Globovisión te enferma y está determinada socialmente refleja las contradicciones entre las clases. Además la mentira tiene a su disposición la televisión, la radio y los medios de prensa escrita de todo el país, y en este coro mundial de mentiras se suman los medios de comunicación del capitalismo internacional. En una época como la actual, cuando la lucha de clases se ha exacerbado como nunca, la mentira adquiere un carácter turbulento, tenso y explosivo. La mentira la utilizan los medios fascistas opositores siempre que hay que ocultar una contradicción, es allí donde las contradicciones sociales tienen una larga historia y la mentira asume un carácter provocador y desestabilizador.

Los fascistas, por supuesto, mienten mucho. Ravell a través de Globovisión, está a cargo de las falsificaciones y manipulaciones. Este fascista y palangrista redomado (Göebbels en miniatura) sigue incitando a la violencia y a la confrontación entre los venezolanos. Las sucesivas capas de mentiras de este loco, enferman y provocan un caos extraordinario en las mentes de los usuarios de Globovisión. Pero las mentiras de estos fascistas son, por así decirlo, estáticas; de hecho, lindan con la monotonía; las mentiras las cambian día tras día, reflejando las distintas etapas de su encumbramiento. Las mentiras no tienen límites, también les llegaron a los economistas, profesores y maestros oposicionistas, estos tarifados, al investigar en las viejas formas infecciosas de la burguesía fascista trasmiten a los estudiantes y al pueblo opiniones completamente opuestas, no sólo acerca de cuestiones teóricas sino también sobre hechos concretos. En verdad que mienten de acuerdo a las variables necesidades del momento. La razón está en que la política de los fascistas se contradice, sus formulaciones abstractas de una manera tan chocante como la brecha siempre creciente entre el pobre y el rico. ¡Cuantas cosas se nos pueden ocurrir al ahondar en las humanas acciones ante el espectáculo de tanta mentira, tanta pasión innoble como la burguesía encierra!

Señores de CONATEL, esa cloaca terrorífica y golpista, llamada Globovisión debe ser clausurada, para liberar a los escuálidos de la enfermedad que los agobia y mantiene disociados; es una necesidad de salud pública. El que espera pasivamente no consigue nada. En Venezuela están surgiendo contradicciones sociales de un nuevo tipo ante los ojos de las jóvenes generaciones. Una poderosa casta “mediática” se eleva por encima del pueblo. Su misma existencia es un desafío a todos los principios en cuyo nombre se está haciendo la Revolución. Por eso esta casta “mediática” se ve obligada a mentir más que cualquier otra clase dominante en la historia de nuestra Patria. Es necesario continuar la lucha ininterrumpidamente, extenderla y profundizarla, en armonía con las condiciones históricas reales de nuestro país ¿Qué se puede decir de estos “periodistas” venales a los que ya no les quedan ni vestigios de vergüenza? ¡La Revolución Bolivariana triunfará! No hay falsificadores que puedan cambiar este hecho, por más que dispongan de poderosos medios de comunicación.

Aconséjasenos mucho a los chavistas que modifiquemos de conducta o de modo de ser, sin advertir que, siendo ellos los escuálidos quienes han de modificarse, obran sobre sí mismos, según son, encerrándose en un círculo vicioso. No pocas veces les es imposible ver sus propios defectos, porque los miran con sus propios ojos, teñidos en tales defectos, y si los ven es reflejado al exterior y al sentir la reacción del ambiente a ellos. No hay autorredención escuálidos; nadie, en realidad, se redime a si mismo si alguien no le ayuda, si el ámbito en que vive no le es favorable. La realidad recompensa a quien humildemente y sin perjuicios se acerca a ella y castiga con mano dura a quien pretenda desfigurarla o imponerla.

Así sucede con los esfuerzos que hacen muchos para sacarse a sí mismos de algún atolladero. Necesitan que venga ayudarles una mano amiga. Cuando se comprende y se siente lo que llevamos dentro, se acaba por ser tolerantes y por ayudar a nuestros camaradas dentro de su especial manera de ser, esforzándose por ayudarle a que siga su verdadera naturaleza. El nervio, el verdadero nervio de esta hermosa actividad que ha desplegado nuestro Proceso estriba en la repartición de la riqueza, en que no habrá potentados en un pueblo de gentes empobrecidas y esclavas, sino que todos tengan lo suficiente para vivir con desahogo. ¿Qué ha de suceder cuando se ignora que se vive vida más humana y noble en una laboriosa existencia en medio del bienestar general que en ociosa opulencia rodeada de miseria? La discusión entre individualismo y socialismo, no son en el fondo más que las discusiones entre la burguesía y el socialismo. Todo cuanto se diga para sugerir una idea clara de esto, será poco. Tal es la situación, no sólo de individuos, sino de grupos sociales. Sin embargo, es un fraude total y charlatanería transferir mecánicamente las leyes y reglas de la lucha entre diferentes clases del país al sometimiento del yugo del imperialismo. Los esfuerzos mismos del pueblo por redimirse van operando lentamente en la clase socialista un proceso que llevará que sea esta clase la que contribuya al último paso. Cada día se ve más oscuro y confuso lo de la recuperación de la clase explotadora y esclavista y más clara la evolución del socialismo moderno al capitalismo. ¿Qué ha de suceder cuando se ignora que se vive una vida más humana y noble en una laboriosa existencia en medio del bienestar general que en ociosa opulencia rodeada de miseria?

Lo que después de todo pregona el socialismo es la solidaridad humana, el que todos sean para todos y para cada uno. La vieja formula del individualismo capitalista es ésta: atienda cada cual al negocio de su propia salvación y todos se salvarán. La fórmula fecunda del socialismo es otra: procure cada cual ayudar a sus camaradas y salvarlos y se salvarán todos. La cuestión está ya resuelta en la conciencia, y siempre que el pueblo se emancipa de un prejuicio, se produce una lucha entre la conciencia que se ilumina y la resistencia pasiva del antiguo estado de cosas.

Salud Camaradas.
Hasta la Victoria Siempre.
Patria. Socialismo o Muerte.
¡Venceremnos!

manueltaibo@cantv.net


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Manuel Taibo


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