Gracias, Aporrea

Se acerca el fin del 2019. Un año duro para los venezolanos, en general. La crisis que vive el país, sigue intacta. Los traidores siguen echando vaina, muestras la soga se tensa aún más. Pero el pueblo sigue apegado a sus esperanzas. Y Nicolás Maduro aguantando y aguantando, pero duro de "matar". Ha crecido en medio de las dificultades, producidas tanto por los apátridas internos, como aquellos que migraron para echar vaina desde afuera, apoyados por un grupo de gobiernos alineados con los lineamientos del imperio estadounidense. Y termina el año sólido y seguro, aporreando a lo poco que le queda a Guaidó, pero también es cierto que le espera un 2020 sumido en la más elevada incertidumbre.

Aporrea también cierra el año cumpliendo con su misión de servir de plataforma para que un grupo de aporreadores escriban lo que quieran, sin censura alguna. Personas, como yo, escribimos desde el exterior, por razones de fuerza mayor. Por cierto, estoy muy cerca de llegar a los mil artículos. Se dice fácil, pero hay que echarle bolas para estar escribiendo y escribiendo, en especial, sobre temas vinculados directamente con la política nacional durante tanto tiempo.

Estoy altamente agradecido de la gente que labora diariamente en este portal, para mí, el mejor que existe en Venezuela, y buena parte del mundo. Ya que, además de informar, también opina, a través de los articulistas. Aporrea es una escuela para aquellos que desean expresarse por un medio como este, donde los van a leer dentro y fuera del país. Ese escribir y escribir, se convierte en un hábito saludable para la salud, ya que permite que viejos como yo, sigan haciendo uso de la más poderosa herramienta con que cuenta el ser humano: el cerebro. Esa actividad cerebral es un aliciente y un alimento que, cuyos efectos se pierden de vista.

Gracias amigos, muchas gracias. En el 2020, si Dios me lo permite seguiré escribiendo en Aporrea. Aprovecho este artículo para informar a todos que sigo mi tratamiento oncológico, en la ciudad de Villahermosa, capital del estado de Tabasco, México. El proceso anda bien. Sin embargo, tengo que estar mosca con los resultados del antígeno, el cual hay que mantener a raya, cumpliendo, rigurosamente con el horario en que debo tomar la Bicalutamida. El Soladex y el Ácido Zoledrónico me lo aplican en el hospital.

Otra buena noticia es que El Centro Regional de Historia me publicó un libro que escribí sobre "El Porteñazo". Se trató de una rebelión de un grupo de militares de la Marina, en contra del gobierno de Rómulo Betancourt, y que se llevó a efecto en la ciudad de Puerto Cabello el 2 de junio de 1962. Espero hacer una breve reseña del libro al comienzo del año. Y una mejor noticia, es que estoy por terminar otro cuyo tema es totalmente diferente al ya citado. Y vienen más… Pero cuento con la decisión del chivuo de arriba, a quien le he pedido una prórroga para mi partida. Buenos amigos de Aporrea y los aporreadores, así como a los lectores, que al fin y al cabo son quienes nos juzgan: reciban mis mejores deseos para el 2020.

Villahermosa, México, 18 de diciembre de 2019.



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Teófilo Santaella

Periodista, egresado de la UCV. Militar en situación de retiro. Ex prisionero de la Isla del Burro, en la década de los 60.

 teofilo_santaella@yahoo.com

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