El SIBCI reivindica estrategia comunicacional de la insurgencia

Cuando presenciamos el lanzamiento del Sistema Bolivariano de Comunicación e Información por parte del Ministro del Poder Popular para la Información, periodista Ernesto Villegas, no pudimos menos que emocionarnos, por cuanto recordamos aquellos esfuerzos que realizamos en los años 60 - 70 por llegar con el mensaje de rebelión a la población. Época del padre del hoy ministro; el sindicalista comunista, Cruz Villegas o El Negro Cruz Villegas, como le conocíamos familiarmente, quienes andábamos en plan de aprendices de cimarrones y seguíamos sus enseñanzas, contra la dictadura bipartidista que durante 40 años, pisoteo los principios de la nacionalidad.

Nos vino al recuerdo porque en esos tiempos de rebelión, sin mayores recursos, una de las tácticas que más utilizamos fue precisamente el de la comunicación desde abajo, desde las bases y; para ello nos valíamos de equipos de sonido, que instalábamos, en algún vehículo, abordo del cual recorríamos barrios y caseríos llevando información hasta donde lo permitía la DIGEPOL y el SIFA, después convertidas en DISIP y DIM. También utilizábamos los megáfonos, pero lo que más proliferó fueron las imprentas populares, con multígrafo y bateas, que servían para montar una taller en cualquier rancho y desde allí salir con las “mariposas”, o periódicos artesanales donde divulgábamos propuestas, denuncias y todo cuanto necesitáramos informar a la población.

Para las nuevas generaciones que seguramente les sonará un tanto extraño, los términos Multígrafo y batea, les explicamos brevemente. El multígrafo no era otra cosas que una impresora manual, pequeña, que podía transportarla una persona, camuflada dentro de una caja de cartón, de un sitio a otro,donde a través del Stenseel, que era un pliego especial, que una vez perforado y grabados los textos, con las máquinas de tipo, (máquinas de escribir manuales), servía como plancha para imprimir la publicación. Después vinieron los equipos eléctricos, que tenían las mismas características, pero la impresión era más rápida, por ser automatizada.

La batea era un rectángulo construido con cuatro trozos de madera y una malla de tul sobre la cual se colocaba un Stenseel tipiado y, con tinta y una paleta se procedía a imprimir sobre las hojas de papel bon, que se colocaban sobre una tabla o cualquier superficie plana y de allí salían los volantes que luego iban a ser repartido entre la población de manera solapaba o con un niple acompañado de una bolsa llena de volantes o mariposas que estallaba en algún sitio estratégico, desde donde la propia brisa se encargaba de darle destino final a la propaganda. Otras veces utilizábamos una azotea o cualquier lugar elevado donde se colocaban amontonadas las hojas y sobre ellas un trozo de hielo, que al derretirse liberaba los papelitos que volvían locos a los policías recogiéndolos y buscando su origen que cuando lo ubicaban ya era tarde o en el mejor de los casos no daban con el sitio.

Creemos que efectivamente esta es una estrategia que representa una acertada respuesta a la guerra mediática de la burguesía interna y externa que tienen las baterías enfiladas contra Venezuela y el proyecto del socialismo bolivariano que lidera el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías.

En aquellos años de la dura lucha en desventaja suprema, esa experiencia fue bien importante, si no dio mejores resultados es porque el mensaje que transmitíamos tenia buena intención, pero no estaba bien elaborado para que el pueblo lo consumiera y llegara a digerir. Eso quedó demostrado con la insurgencia del Comandante Hugo Chávez en la arena política, que con el mismo proyecto que teníamos los alzados del momento, con el mismo mensaje antiimperialista, pero mejor elaborado, llegó y se sembró en el corazón del pueblo. Y aunque parezca mentira, pero el cambio de la Hoz y el Martillo, por la espada de Bolívar, para enarbolar las mismas banderas y el mismo mensaje, surtió el efecto, el milagro constructor del socialismo bolivariano, que hoy recorre el imaginario de los pueblos del mundo como una bocanada de esperanza liberadora.

Ahora queda la parte mas importante y que es tarea de todos y cada uno de los comprometidos con el proceso, como es la construcción de las redes de comunicadores populares, que diariamente se encarguen de llevar a su entorno la información veraz y oportuna de todo cuanto ocurre en el país y el mundo, porque no olvidemos que estamos en plena consolidación de la Aldea Global, que pronosticó hace más de 50 años, el filósofo de la comunicación Marshall Mc Lujan, en su Galaxia Gutember, razón más que suficiente para tener presente que no podemos descontextualizar lo que ocurre allende nuestras fronteras de lo que ocurre a la inversa.

La comunicación desde las bases es la respuesta exacta, táctica e ideológica a la guerra de cuarta generación, que nos ha declarado la burguesía imperial, tanto criolla como extranjera, que buscan quebrar la revolución bolivariana a través del ataque a la economía y la siembra de rumores, que van a incidir directamente en la confianza y tranquilidad de algunos sectores de nuestro pueblo. En este momento histórico, aprovechar este recurso nos va a dar con toda seguridad los resultados esperados, porque la organización y la conciencia del pueblo es superior a la de aquellos años dominados por el makcartismo. Lo mejor ahora, es que se trata de un proyecto impulsado por el gobierno revolucionario, con un mensaje claro y meridiano y con un ejército de guerrilleros de la comunicación que seguros estamos van a utilizar al máximo al SIBCI, que de alguna manera reivindica la estrategia comunicacional de la insurgencia de los años sesenta.

Periodista

CNP 2414 cd2620@gmail.com


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Cástor Díaz

Periodista CNP 2414

 cd2620@gmail.com

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