A Bush se le echó a perder la leche

Al señor Bush, se le acaban muchas cosas. Él, quien recién acusó al presidente Chàvez, y dice que eso le mortifica mucho, pese a que no hay en esta parte del mundo quien semejante cosa crea, de mal gastar el ingreso nacional procedente del petróleo, ha dilapidado tanto dinero de sus nacionales, en guerras y atropellos sin justificación alguna, que ha metido a la economía de su paìs rico en el túnel de una peligrosa recesiòn. El dólar va en picada, como que ha descendido en el sesenta por ciento frente al euro.

Es tal el drama que la señora Clinton, tratando de reponerse de la ventaja que le ha sacado Obama, declaró que las tropas de su paìs estàn atrapadas en Irak en una guerra que nunca ganarán y ofrece sacarlas de allí en sesenta dìas a partir de su llegada a la Casa Blanca.

Bush, ya no tiene leche o ésta se le echó a perder. Los venezolanos solemos decir de alguien cuando tiene suerte, obtiene, gana o hace buenas cosas de manera inesperada o sorprendente, “ese fulano tiene leche” o por el contrario no tiene o la que posee mala está.

Por eso, a Bush no sólo se le acaba el tiempo. En breve tiene que irse de donde ahora está mintiendo y cometiendo desafueros. Según los entendidos, no sólo él se irá de la Casa Blanca, sino en su compañía, los republicanos. El desprestigio del presidente gringo, al final de su período, parece no tener parangón alguno. Las guerras e invasiones de Irak y Afganistán, fundamentadas en mentiras comprobadas, que han costado tantas vidas, desprestigio por denuncias de torturas atroces, destrucción del patrimonio cultural humano y la crisis económica desatada en el interior de su paìs, han hecho de Bush un político que no vale ni un penique.



Los demócratas estàn haciendo de los desastres derivados de las locuras del presidente, la guerra misma, los gastos inconmensurables que de ella se derivan, la decadencia del dólar y la galopante recesiòn, banderas para derrotar a Bush y Mccain.

Uno no sabe, es difícil precisarlo, que al modelo que encarna la gran nación norteamericana, se le acabó la leche, hasta la teta y con ellas las fuerzas y el empuje. La crisis de 1929, aquella que llamaron la gran depresión, fue superada y no tardó Estados Unidos, en ponerse de nuevo a la cabeza del mundo capitalista. Es posible que lo de ahora, con todas las connotaciones que los economistas y gente especializada anotan, también quede en el pasado. Pero el petróleo se le agota y aumenta desmesuradamente su deuda externa.

Pero a Bush, se le echó a perder la poca leche que tenía. Por estas carencias y las depresiones por ellas originadas, que los estimulantes no aminoran, el deslechado anda como un loco.

Y perdió e hizo que su paìs perdiese el control casi omnímodo que ejercía en los escenarios políticos mundiales. A Irak, con un cuento o embuste que todo el mundo conoce, invadió “a lo mero macho”, contra viento y marea, sin el apoyo de la ONU. Sólo unos cipayos, luego arrepentidos, le hicieron la comparsa.

Recientemente, el 1º de marzo, se las “ingenió”, dicho así para no remover el carato, y embarcó al gobierno de Uribe en un acto de agresión al Ecuador. Se amparó en el mismo mamotreto que ha esgrimido en Asia, la “Guerra Preventiva”. Es decir, donde haya terroristas allí estará Tamakùn, “El vengador errante”, aquella vieja novela radial de CMQ. Y no habrá frontera que le pare o contenga.

Pero como se le acabó la leche o se le echó a perder y al mojado échenle agua, le salió respondón el grupo de la “XX Cumbre de Río”; allí rechazaron el acto sólo atribuido a Colombia. Ahora, en Washintong, en “Conferencia de Cancilleres”, donde los agentes de la discordia, con la leche agria, hicieron lo posible por imponer sus criterios como en los viejos tiempos, se aprobó en gran medida lo acordado en República Dominicana. Se rechazó de nuevo la violación del derecho internacional o a la soberanía del territorio de una nación hermana. Y se sentenció de manera contundente que esa conducta es contraria a la paz y el derecho de las naciones libres. Y como para completar la faena, se descartó la propuesta gringa de calificar a las FARC de terroristas. En cierto modo, ahora Chávez no esta solo en esta posición.

Uribe, por respeto a sus pares de América Latina, a los pueblos de esta parte del mundo, por decoro, no le quedó otra cosa que votar tal como lo hizo en la “Cumbre de Río”, después de patalear largamente con el coro de la gente de Bush. Y éste, lo que aún parece cosa de chanza, por la historia pasada y hasta reciente, solo se quedó.

Porque al hombre se le acabó o la leche se le echó a perder. Y lo que es peor, las resoluciones de Santo Domingo y Washintong, constituyen en verdad, una derrota a la tesis de la “Guerra Preventiva”, con la que Bush y los halcones han pretendido internacionalizar el conflicto colombiano, con la mira puesta en nuestro petróleo que, a ellos como a Bush la leche, se le acaba. Bush y los halcones fueron los grandes derrotados.

Es decir en lo que al deslechado hombre respecta, perdió la oportunidad de revolver las aguas para una pesca buena; pero se le acabó la leche, tiempo, credibilidad, carnada y también su cuarto de hora.

pacadomas1@cantv.net





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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

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