cuánto te sigue robando la clase empresarial-comerciante parasitaria

Nueva comparación de precios entre México y Venezuela:

Hace más de un año realizamos un contraste de importes entre México y Venezuela; eso nos ayudó a establecer el valor real del bolívar con respecto al dólar estadounidense. Ahora volvemos a desarrollar el ejercicio agregando nuevos insumos y demostrando cuántos días de faena necesitan un mexicano y un venezolano, para adquirir bienes y servicios en sus países. Primero hay que informar que el salario mínimo en México es de 73 pesos diarios o 2.190 pesos mensuales. El salario mínimo básico en Venezuela es de Bs. 903 diarios o Bs. 27.091 cada 30 jornadas. Hay que acotar que el PIB per cápita de México es menor al venezolano: allá es de 10.307 dólares y el nuestro es de 14.414 dólares. O sea, nosotros deberíamos gozar de precios iguales o menores a los que pagan los hermanos mesoamericanos. Tengamos eso en mente.

Antes de platicar de tasas de cambio, primero determinaremos la valía de ciertos servicios y artículos, tanto en México como en Venezuela, por jornadas de sueldo básico. Un boleto de metro en el DF cuesta cinco pesos (6,9% del salario mínimo diario). Con 73 pesos se realizan 14 viajes. El pasaje urbano superficial está en cuatro pesos por cinco kilómetros (5,5% del salario mínimo diario); seis pesos (8,3%) de 12 kilómetros en adelante. Con una jornada de emolumento se pagan 18 viajes con la tarifa más baja. Una carrera de taxi de 10 minutos en el DF son 30 pesos (42% de un día de salario). Casi medio día de ingreso básico (*).


En el Metro de Caracas, un boleto de 10 viajes cuesta Bs. 36 (3,9% de un día de salario mínimo). Con una fecha de tajo se compran 25 boletos que serían 250 viajes o 236 más que en México. Cada periplo se cotizaría en Bs. 3,6. Si equiparásemos el costo por viaje a lo que cancela un habitante del DF en el subterráneo (6,9% del salario cotidiano), cada traslado estaría en Bs. 62,3. El multi-abono costaría Bs. 623 (69% del salario mínimo por día). Desde luego, si nuestro PIB per cápita es más alto y el Gobierno Bolivariano vela por el bienestar del pueblo, el multi-abono podría situarse en Bs. 300 (33,3%) y seguiría siendo asequible. El pasaje urbano en Caracas es de Bs. 60 (6,7% de un día de salario). Con una jornada de brega se sufragan 15 viajes. En Caracas, el pasaje urbano es 17,5% mayor que en Ciudad de México. Si tomamos como referencia el 5,5% que representa la tarifa urbana mínima allá sobre el ingreso básico por día y lo aplicásemos acá, el pasaje debería ubicarse en Bs. 49,6. Una carrera simple de taxi en Caracas se cotiza en Bs. 1.000 o un poco más de una jornada de salario. Recordemos que en el DF, con el carburante más costoso, un traslado de este tipo representa 42% de la faena cotidiana. ¡Insólito!


En México, un ventilador de pedestal de 10 pulgadas varía entre los 300 y los 500 pesos (5 y 7 días de ingreso básico por jornada); el ventilador de pedestal de 18 pulgadas está entre 500 y 1.000 pesos (5 y 14 días). Un galón de pintura de "Comex", la marca más importante del ramo en ese país, son 350 pesos (5 días). Un cuñete de la misma marca, que en México trae 20 litros, está en 1.000 pesos (14 días). El kit del rodillo con la bandeja, de la "Comex", se halla en 52 pesos (71,5% de un día de devengo mínimo). El juego de baño de poceta (taza se llama allá) y lavamanos, está en 1.000 pesos (14 días).

En Venezuela, el ventilador de pedestal de 10 pulgadas está en Bs. 11.990 (14 días de retribución base). El de 18 pulgadas cuesta 19.990 (23 días). Un galón de pintura de "Venezolana" está en Bs. 8.490 (10 días) y el cuñete –de 18,92 litros- se ubica en Bs. 34.990 (39 días). La bandeja y el rodillo salen en Bs. 2.390 (3 días). El juego de baño con poceta y lavamanos se cotiza en Bs. 64.990 (72 días). Es decir, el venezolano debe laborar entre siete y nueve días más que un mexicano para comprar un ventilador de 10 pulgadas, por ejemplo. Si desea hacerse de una poceta y un lavamanos, debe bregar 58 jornadas más que su contraparte de México. Cabe destacar que el galón de pintura, el cuñete y el juego de baño son fabricados en el país. ¡Una locura!

Una de las preguntas de las 64 mil lochas en Venezuela, en la actualidad, es por qué el chocolate se ha puesto tan caro si somos uno de los productores mundiales de cacao más reconocidos. En México, una barra de Hershey's (en oferta) son 10 pesos (13,7% de un día de salario). Con una jornada de emolumento mínimo se obtienen siete barras. El "Carlos V" de Nestlé (20 gramos) vale cinco pesos (6,9% de un día de salario). Con una jornada de devengo se compran 14. Ambulantes venden tres por 10 pesos.


En Venezuela, un "Cri-Cri" ronda los Bs. 600 (66,5% del día de salario). El "Carré" de Nestlé -de 25 gramos- orbita los Bs. 4.000 (5 días de sueldo). ¿Por qué la firma helvética ostenta tan abismales diferencias de importe en sus productos en mercados relativamente semejantes? ¿A qué juega la Nestlé en Venezuela? ¿A la guerra económica?

En México, un refresco de lata está en siete pesos (9,6% del día de salario) y una botella pequeña de agua mineral goza del mismo precio. En la cadena de los arcos dorados, un combo de hamburguesa con dos capas de carne, refresco y papitas fritas, sale en 49 pesos (68% del día de paga). La de tres capas, con refresco y papitas, se ubica en 59 pesos (82% del día de sueldo).

En Venezuela, el refresco de lata está en Bs. 720 (79,8% de la jornada de ingreso básico) y la botella pequeña de agua mineral en Bs. 200 (22,2% del día de salario). Un Mc Dúo de hamburguesa con refresco (sin papitas) se ubica -en "promoción"- en Bs. 1.300 (2 días de salario). Un venezolano debe trabajar el doble que un mexicano para adquirir un combo casi igual que no trae papas fritas. ¿Qué tal? Una gaseosa en Venezuela es 8,5 veces más cara que en México. ¿Alguna explicación sensata de las transnacionales del ramo al respecto?

Una casa en una zona promedio del DF mexicano, de entre 100 y 150 metros cuadrados, puede conseguirse por dos millones de pesos (27.500 jornadas de salario o 75 años). Un apartamento de 50 metros cuadrados en La Condesa, enclave exclusivo de la urbe azteca, está también en dos millones o 75 años de emolumento.

En Caracas, un apartamento de 62 metros cuadrados -en Lomas del Ávila- vale 46 millones de bolívares (51 mil días de salario o 139 años). Una casa de 160 metros cuadrados, en San Bernardino, cuesta 150 millones (167 mil días o 457 años). Nuestra delirante burbuja inmobiliaria criolla ha provocado que un apartamento en una zona capitalina de clase media, como Lomas del Ávila, cueste casi el doble que uno de los más sencillos en La Condesa, colonia de clase alta del DF azteca. Una casa en Caracas se mercadea a una suma cinco veces superior a una de similares características en Ciudad de México. ¿Cómo catalogamos eso? ¡Usura!

En el campo de los boletos aéreos, el contraste entre ambos contextos continúa siendo aberrante. Un pasaje DF-Buenos Aires, por Aeroméxico, se ubica en 18.500 pesos con impuestos incluidos. Son 254 jornadas de salario básico. El billete de avión Benito Juárez-Barajas, vía Iberia, alcanza los 29.500 pesos (391 días o un año y un mes de sueldo). El trayecto DF-La Habana son 6.500 pesos (90 días).


Un boleto Caracas-Buenos Aires, vía CONVIASA, se cotiza en Bs. 272.537 (302 días de salario). El tramo Caracas-Madrid, con ídem aerolínea, está en Bs. 383.728 (425 días o un año con dos meses). Caracas-La Habana, siempre con CONVIASA, se halla en Bs. 148.985 (165 días). Si Caracas está más cerca de Buenos Aires, Madrid y La Habana que Ciudad de México, ¿por qué los boletos a esos tres destinos -desde la capital venezolana- son mucho más costosos que desde el DF? ¿No es eso una locura? ¿Dónde está la visión "socialista" de CONVIASA?


Un kilo de carne, en México, son 130 pesos (2 días de salario mínimo). Un pollo completo está en 70 pesos (2,5 kilos) o 96% de una jornada de faena. Medio kilo de jamón de pavo son 51 pesos (70% de un día de ingreso básico). 50 kilos de comida para perros (tipo Dog Chow) rozan los 300 pesos o cinco días de sueldo.


Por estas latitudes, un kilo de carne regulada son Bs. 1.500 (2 días de salario). Un pollo completo regulado está en 850 bolívares (94,1% de un día de devengo básico). Medio kilo de jamón de pavo: Bs. 4.500 (5 días). Dos kilos de comida para perros son Bs. 6.000 (7 días) y antes hemos atisbado que cinco días de labor, en México, bastan para adquirir 50 kilos. ¡Qué ladrona es la clase empresarial-comerciante de Venezuela!


La tecnología y el sector automotor, desde luego, no pueden quedarse fuera de este ensayo. En México, un celular Galaxy S5 (16GB) LTE 4G vale 4.499 pesos (62 días de salario). Un Ford Focus 2016 se puede obtener por 322.500 pesos (4.418 días o 12 años de retribución mínima).


En nuestro país, el celular Galaxy S5 (16GB) LTE 4G está por la estratósfera: Bs. 539.000 (597 días de salario o un año y siete meses). Un importe 1.000% mayor al de un dispositivo similar en México. Con este pretérito exabrupto, verbigracia, Venezuela se convierte en la única nación del orbe donde un teléfono inteligente cuesta hasta 2,5 veces más que un boleto aéreo internacional. Por el lado automotor, tenemos que un Ford Focus 2014, usado, ronda los cinco millones de bolívares (5.620 días o 15 años de trabajo).

EL DÍA DE SALARIO MÍNIMO EN VENEZUELA NO SON CUATRO PESOS MEXICANOS

De acuerdo con el sitio de internet Dólar "Narco" Today, la divisa estadounidense se transa en Bs. 4.538 al momento de redactar estas líneas. O sea, Bs. 903 o una jornada de salario básico equivaldrían a 19 centavos de dólar o cuatro pesos mexicanos, utilizando la tasa azteca de 20 unidades por billete verde. En ídem dirección, el marcador DICOM establece un monto de Bs. 661,48 para la moneda del Tío Sam y el DIPRO está anclado en Bs. 10. Estos dos últimos guarismos son manejados por el Estado. ¿Cuál de este trío de números es el verdadero? Pues desenmascaremos el primero, que está controlado por el narcotráfico desde el eje Cúcuta-Miami y el resto yacerá al desnudo. Según los sabiondos de la frontera, un George Washington son Bs. 4.538 y esto asentaría nuestro ingreso básico mensual en 5,96 dólares o 19 centavos diarios. Como ya expresamos anteriormente, tal cuantía serían cuatro pesos por jornada. ¿Qué se puede comprar con ese dinero en México? Veamos. No es suficiente para un boleto de metro (5 pesos) pero sí para cancelar un pasaje superficial urbano por cuatro. Ni siquiera alcanza para un chocolate "Carlos V" (5 pesos), un refresco o botella de agua mineral de siete. ¿Será que en Venezuela podemos comprar más con Bs. 903? Desde luego que sí. Esa plata son 15 viajes en autobús en Caracas y 250 traslados en metro. Sí nos da para un chocolate "Cri-Cri" de Bs. 600 y para cuatro botellas pequeñas de agua mineral (Bs. 200 c/u). Este simple ejercicio desmonta la falacia de que un dólar cueste Bs. 4.538, aunque no acabamos allí. Un cálculo elemental de equidad de poder adquisitivo entre México y Venezuela, nos ayudaría a determinar la genuina valía del billete verde en nuestro territorio. Tomaremos como núcleo tres elementos: locomoción pública superficial, un kilo de carne y un pollo completo. Con una jornada de salario, en México, se viajan 18 veces en autobús. Con 96% de un día de sueldo se compra un pollo y con dos días de ingreso básico se adquiere un kilo de carne. En Venezuela, con Bs. 903 se amortizan 15 pasajes urbanos superficiales. Con 94,1% de la jornada laboral se compra un pollo regulado y con dos días de salario se obtiene un kilo de carne regulada. Voilá! 73 pesos tienen prácticamente el mismo poder adquisitivo que Bs. 903 en esos tres rubros. Una jornada de devengo básico en México corresponde a 3,65 dólares (utilizando el baremo de 20 unidades por "lechuga"). Si dividimos Bs. 903 entre 250, nos dará 3,61 dólares: una cifra casi idéntica a la anterior conversión peso-dólar. Es decir, el verdadero valor del dólar yanqui es de Bs. 250 y la tasa del paralelo ilegal estaría 1.700% por encima de éste.

Otra manera de corroborar que un dólar cuesta Bs. 250, es usar de referencia un producto como el Galaxy S5 reseñado en este escrito. Si multiplicamos Bs. 903 por el tiempo que necesita un mexicano para hacerse de un celular así (62 días), esto nos arrojará un monto de Bs. 55.986. Si lo dividimos entre 250 nos toparemos con el importe en dólares (223,94). Al multiplicar 223,94 por 20, el resultado será de 4.478,88 pesos. Estos dígitos son muy similares al precio del "smartphone" en México: 4.499. Por lo tanto, el marcador de Dólar "Narco" Today es falaz y carece de toda credibilidad para quienes tengamos cerebro. El DICOM y el DIPRO tampoco se corresponden con la realidad: el primero es un "competidor" de Dólar "Narco" Today que –a todas luces- ha fracasado (**) y el segundo es un tipo de cambio inverosímil. En julio de 2015, en nuestra primera comparación entre México y Venezuela, establecimos el valor del dólar gringo en Bs. 12. Casi año y medio después, ubicamos su cotización en Bs. 250. Ello representa una devaluación de 1.900%. ¿Eso es culpa del Gobierno Bolivariano? ¡No! Eso es responsabilidad de la brutal guerra económica emprendida por los especuladores de oficio y del ataque inclemente contra el bolívar en la frontera colombo-venezolana. Hace 16 meses, el salario mínimo diario de Venezuela equivalía a 320 pesos mexicanos; la agresión del Gran Capital ha sido tan bestial, que ahora nuestro salario por jornada se ha nivelado a los 73 pesos del mexicano. Los ajustes periódicos por este concepto que han sido concretados por Nicolás Maduro, han evitado que la caída del poder adquisitivo fuese más dramática. Un empresario-comerciante con márgenes de usura de hasta 10.000%, no puede quejarse por decretos de aumento de sueldo de 50%. ¡Ello es ser un miserable cara de tabla!

Si compaginásemos los precios en Venezuela con los días de ingreso básico que un mexicano necesita para hacerse de bienes y servicios, los importes de muchas cosas lucirían muy diferentes. Por ejemplo, un ventilador de pedestal de 10 pulgadas debería situarse entre Bs. 4.515 y Bs. 6.321. Un galón de pintura: Bs. 4.515. Un cuñete: Bs. 12.642. Un refresco de lata: Bs. 86,68. Un "Cri-Cri": Bs. 123. Un Mc Dúo: Bs. 614. Una carrera sencilla de taxi: Bs. 379. Una casa de 160 metros cuadrados en San Bernardino: Bs. 24 millones 832 mil. Un Galaxy S5 (16GB) LTE 4G: Bs. 55.986. Un Ford Focus 2016 nuevo: Bs. 3 millones 989 mil. Reiteramos: si nuestro PIB per cápita es más alto, es una incoherencia desembolsar más dinero que un mexicano en productos y servicios análogos. Si echamos mano del baremo de Bs. 250 por dólar para corroborar la delirante burbuja inmobiliaria de Caracas, nos seguiremos sorprendiendo. El apartamento de 62 metros cuadrados en Lomas del Ávila valdría 184 mil billetes verdes. El piso de 50 metros cuadrados en La Condesa, DF mexicano, sale en dos millones de pesos o 100 mil dólares. Con lo que cuesta un apartamento en una zona clase media de Caracas, se compran casi dos en la exclusiva colonia La Condesa de Ciudad de México. ¡Dile no a las drogas!

PROPUESTAS PARA COMBATIR LA ESPECULACIÓN EN VENEZUELA

En este apartado traemos a colación las proposiciones de la comparación pretérita y agregamos otra.

1) Estatización del comercio exterior: despojar a la burguesía del control que ejerce sobre las importaciones. Establecer un sistema automatizado de seguimiento de cada producto que sea introducido al territorio nacional.

2) Cerrar de nuevo la frontera: mientras siga la conspiración contra nuestra moneda, hay que mantener clausuradas todas las vías terrestres entre Venezuela y Colombia.

3) Lanzamiento de una agresiva campaña a favor del bolívar: informar a la gente sobre el verdadero valor de nuestro signo monetario y dar amplia difusión a ensayos como éste, en los cuales se demuestran los aberrantes márgenes especulativos de la clase empresarial-comerciante local. Si hemos corroborado que un dólar son Bs. 250, nuestro salario mínimo mensual serían 108 dólares y no 5,96 como lo sugiere el engendro cibernético de Cúcuta-Miami. En Colombia, el ingreso básico mensual es de 689.454 pesos o 216 dólares (108 "lechugas" más que en Venezuela gracias a la guerra económica). El dólar en esa nación cuesta 3.187 unidades (***). Con base en esto, un bolívar compraría 12 pesos neogranadinos y no 1,05 pesos como lo sostienen en Cúcuta. ¡Ladrones!

4) Establecimiento de casas de cambio en la frontera: aprovechar el cierre del paso fronterizo para ubicar, de manera estratégica, enclaves del BCV en Táchira y Zulia donde se transe el bolívar a su valor genuino. Esto pulverizaría a los "cambistas" del vecino terruño.

5) Castigo severo al contrabando de extracción: aplicar todo el peso de la Ley a quienes juegan con la comida y los productos del pueblo, sean personas naturales o jurídicas.

6) Utilización del bolívar en transacciones con nuestros socios estratégicos: emplear nuestro signo monetario en operaciones comerciales con otros países, nos hará menos dependientes del dólar inorgánico y pavimentará el sendero a una inevitable internacionalización del bolívar.

7) Conformación de los CLOS: los Comités Locales de Ocupación y Supervisión serían órganos del poder popular que intervendrían -en colaboración con la fuerza pública- empresas y comercios con groseros márgenes de usura. Su labor sería la estabilización de los importes, de la producción, y su monitorización automática por jornada. Los trabajadores del lugar ocupado laborarían en sinergia con los comités y la toma duraría un mínimo de 30 días. En caso de reincidencia, la empresa o local sería objeto de expropiación.

Los rangos de usura de la clase empresarial-comerciante parasitaria de Venezuela, son los más abyectos del planeta: 500, 1.000 y hasta 10.000%. El manoseado argumento de que los precios suben porque el Gobierno eleva los salarios, es una vulgar patraña; en nuestro país sucede lo opuesto: son los importes los que empujan los sueldos al alza. Por desgracia, en nuestra nación tenemos a los capitalistas más delincuentes del planeta. Con los ladrones no se dialoga, se les aplica la Ley y punto. ¡Cárcel a los especuladores!

 

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(*) Un litro de gasolina en México son 15 pesos. Llenar el tanque de un Pointer son ocho días de ingreso básico allá. En Venezuela, el litro de 95 octanos son Bs. 6 y el tanque repleto representa 44,4% de una jornada de sueldo mínimo. Entonces, ¿por qué una carrera de taxi es mucho más barata en Ciudad de México? ¿Por qué el pasaje urbano superficial en Caracas es 17,5% mayor que en el DF? No hay justificación alguna.

(**) El DICOM fue lanzado para tratar de descender la cotización del paralelo, bajo la falsa premisa de que éste último obedece a las leyes del "mercado". En su momento predijimos que ello sería una pérdida de tiempo: el dólar de los narcotraficantes es un factor de desestabilización y, por ende, es manipulado con el fin de destruir nuestra economía. De hecho, hemos probado que el DICOM está por encima del valor verdadero del dólar y, en consecuencia, es un marcador especulativo.

(***) En Colombia, el emolumento mínimo mensual -en billetes verdes- es superior al de Venezuela. Aunque hay que hacer algunas consideraciones: los neogranadinos ganan más dinero en teoría, no obstante, deben pagar mucho más que los venezolanos en servicios públicos como electricidad, agua portable, gas doméstico, transporte y educación, verbigracia. En México, la energía eléctrica, el gas doméstico y la gasolina, por mencionar algunos, son consumos costosos. Ni en Colombia ni en México hay algo semejante a la Gran Misión Vivienda Venezuela, por ejemplo.



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Adán González Liendo

Traductor, corrector de estilo y locutor

 elinodoro@yahoo.com      @rpkampuchea

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