El capítulo VI de “El Capital” (III)

¿En qué otros fenómenos se revelan de un modo palpable, el doble efecto proveniente del doble carácter del trabajo?

Si las condiciones técnicas del proceso de hilado no se alteran, ni se opera tampoco ningún cambio de valor en los medios de producción, el hilandero seguirá consumiendo durante el mismo tiempo de trabajo cantidades iguales de materia y maquinaria por un valor igual. En este caso, el valor que conserve en el producto estará en razón directa al nuevo valor que le añada. En dos semanas añadirá al producto el doble de trabajo, y por tanto el doble del material, con el doble de valor, y desgastará dos veces más maquinaria y dos veces más valor que para el producto de una semana; en el producto de dos semanas, se conservará por tanto el doble de valor que en el producto de una. Permaneciendo invariables las condiciones de producción dadas, el obrero conservará tanto más valor cuanto mayor valor incorpore, pero no conservará más valor porque incorpore más valor, sino porque lo incorpora bajo condiciones invariables e independientes de su propio trabajo.

Cierto es que, en un sentido relativo, puede decirse que el obrero conserva siempre los valores creados en la misma proporción en que añade nuevo valor. Si el valor del algodón sube de 1 bolívar a 2 bolívares o baja a 0,50 bolívares, en el producto de una hora de trabajo, el obrero sólo conservará la mitad del valor del algodón que en dos horas, por mucho que ese valor cambie. Y lo mismo si varía el rendimiento de su trabajo, aumentando o disminuyendo: en una hora de trabajo, supongamos, el obrero podrá hilar una cantidad mayor o menor de algodón que antes, y por tanto conservar en el producto de esa hora de trabajo una mayor o menor cantidad de valor, según la cantidad de algodón hilado. Pero es evidente que en dos horas de trabajo conservará el doble de valor que en una.

¿Qué valor transfieren los medios de producción, al producto?

Si prescindimos de la representación puramente simbólica de los signos de valor, el valor sólo existe encarnado en valores de uso, en objetos. (El mismo ser humano, considerado simplemente como encarnación de la fuerza de trabajo, es un objeto natural, un objeto material, aunque vivo y con una conciencia propia, y el trabajo la manifestación material de aquella fuerza). Por tanto, al perderse el valor de uso, se pierde también el valor encarnado en él. Los medios de producción no pierden su valor al perder el valor de uso, porque si el proceso de trabajo destruye la forma primitiva de su valor de uso es simplemente para infundirles en el producto la forma de un valor de uso nuevo. Y para el valor es importantísimo existir en un valor de uso, pero le tiene sin cuidado, como demuestra la metamorfosis de las mercancías, el valor de uso que sea. De donde se sigue que, en el proceso de trabajo, el valor de los medios de producción sólo se transfiere al producto en la medida en que los medios de producción pierden, al mismo tiempo que su valor de uso propio, su valor de cambio. Al producto sólo pasa el valor que los medios de producción pierden como tales medios de producción. Y los factores materiales del proceso de trabajo no se comportan todos idénticamente en este respecto.


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Nicolás Urdaneta Núñez


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