La revolución no puede ser subdesarrollada

En la mayoría de revoluciones la convicción de que la independencia política aportaría la solución de las dificultades sociales es falsa.

El problema esencial de nuestra revolución y el más dramático es el subdesarrollo. Tiene una importancia fundamental para el proceso, no esta, sin embargo, perfectamente definida, supone una evaluación, y es una complicación por los mismos criterios básicos de Marx y Lenin empleados en una revolución para concretarla. Conservan el mismo modelo como sustancia básica.

El subdesarrollo, uno de los rasgos más elementales es su complejidad, el entrecruzamiento de los síntomas sociológicos y económicos y sus efectos enmarañados a simple vista sin solución, agravadas por decisiones presidenciales como la de recargar responsabilidades administrativas en tres personas, Farías, Cabello y Chacon, físicamente es imposible tanta carga de trabajo, no se puede hablar y silbar al mismo tiempo, en momentos que la eficiencia publica se impone si se pretende transitar al socialismo, es una de las principales dificultades que encuentran las tentativas de cambio, limitadas a atacar diariamente los males considerados mas graves del proceso.

Existen momentos dentro de una revolución en que, las profundas corrientes turbulentas e insultantes del sistema que pretendemos cambiar y que ya han gobernado por años, continúan interactuando en el sistema, imponen ser cambiadas si o si. Se requiere una transición científica dentro de la ola revolucionaria que corre la nación de no, ¿para qué? el mayoritario triunfo del 15 de febrero con alcance nacional. Sin embargo, la gran Caracas es la que origina los más recios problemas por falta de decisión y planificación revolucionaria.

Durante más de dos siglos los pobres han estado encadenados, primero por la esclavitud, después por la discriminación, otra forma de esclavitud. En términos generales esa apariencia pasiva con su suerte, nunca fue tal, por primera vez una revolución, bien situada en el tiempo y en las circunstancias, permite a la gente leer y escribir, eso es conocimiento, no convencimiento, ese el problema del subdesarrollo cultural trasmitido a la revolución.

Por eso es que, el acercamiento a la salud, educación, la participación política por la inclusión, no se la valora en la práctica, es innegable el mejoramiento del estándar de vida de la población, sin embargo, principalmente, los pobres averiguaron que no se puede aceptar indefinidamente la idea que son inferiores a la clase pudiente, ese es un contexto de profundidad revolucionaria inducida por la inercia en la popularidad del líder, no por conocimiento ideológico.

La impaciencia y la rabia influyen en la población, la revolución se mantiene, no se eleva y cuando lo hace, el malestar es por los males inducidos por los medios de comunicación y por las universidades, al mezclarse con el burocratismo se escucha un grito agudo de ¡basta! Energía desperdiciada contra los males de la misma revolución, en vez de ir contra el capitalismo existente.

Los incidentes no son casuales ni esporádicos, todos sabemos que están planificados para provocar una constante desestabilización alimentada por nuestra subdesarrollada cultura, en donde un puñado de familias ricas trata de impedir el crecimiento de los pobres.

No se puede permitir en una revolución que la masa siga pensando que los ricos tienen la llave de la libertad, las comodidades y los placeres a los que aspira, permitir eso significaría el subdesarrollo práctico de la revolución. ¿Por qué? Porque ha sido el rico el que ha impedido por siglos alcanzar estas metas. Lo que los pobres piensan de los ricos es importante, pero más importante es lo que piensan de la revolución. Ya que estas permiten el enfrentamiento de esos dos sistemas en donde la revolución tiene que triunfar, en el proceso no es posible el entendimiento mutuo.

No constituye sorpresa alguna que miles de pobres no estén convencidos del socialismo. Es realmente un atraso que los pobres continúen pensando, 5 años después, que los ricos no nos darán la oportunidad de cambio, eso, es un atraso revolucionario. La pobreza en una revolución tiene un aspecto distinto por la esperanza que esta arrastra, esa actitud es la que debemos sostener con resultados.

¿A dónde ira la revolución? Una respuesta clara es que no va a detenerse, los revolucionarios no pueden cesar en su lucha ahora por mas que lo deseen…y no lo desean, lo que es mas, el problema que se plantea solo puede crecer, si no por otra razón, por la sencilla de que los pobres son cada vez mas numerosos, esperar eso, para encausar de mejor manera el proceso, significa una practica revolucionaria subdesarrollada por la escasa reproducción de sus militantes, nada científica para el crecimiento industrial proyectado.

Las revoluciones pacificas persiguen el mismo ideal, la igualdad de oportunidades y derechos no siempre exentas de violencia; los pobres han tenido sus luchas gloriosas, en los libros de historia se detallan sus héroes olvidando siempre por la manipulación de los historiadores que, los héroes son los pueblos, esa otra pobreza en la descripción de la historia revolucionaria, dirigentes consagrados a dirigir la causa con las masas enfrentando las maldiciones y los desprecios, o en los centenares de niños y mujeres que se enfrentan a la discriminación de las clases. Esos son los verdaderos héroes, igual que hoy, los mártires y los héroes son los pueblos, pues, a los líderes siempre les queda la opción de la equivocación y el destierro, al pueblo no, queda sumido en el dolor del desengaño.

Lo que a final de cuentas ofrecerá la revolución a los pobres es la que ellos mismos sean capaces de construir ¿Cuándo? Es la pregunta más difícil de contestar. Aunque repetidamente les fuera otorgado un mejor nivel de vida, no todos los problemas de la sociedad quedarían resueltos. La revolución que acostumbra a resolver a diario los problemas solo existirá para resolverlos ya que siempre aparecerán nuevos problemas y así es difícil consolidar siquiera el proceso.

Para dejar de ser una revolución subdesarrollada se requiere planificación e ideología, no solo se puede confiar en el espíritu revolucionario de un 50% de la población o en el sueño de los mil años para consolidarla. No, hace falta reconocer y debatir públicamente los errores para solucionarlos en conjunto; eso permitirá que el pueblo tenga mas influencia como la tiene en las elecciones.

Muchos dirán que la mayoría del pueblo no esta capacitado, ¿Cómo estarlo sin oportunidades? Se requiere una más amplia oportunidad en una más amplia educación y experiencia en el adiestramiento especializado. Ya el TSU no es suficiente para construir un socialismo científico, hay que promover la investigación científica desde los colegios y la proyección social desde las escuelas.


rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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