Bastión Moral y Misión Clave Azul

Para la conmemoración del primer aniversario de la muerte de Luis Homez, fui designado para pronunciar unas palabras en el cementerio La Chinita, donde está sepultado este símbolo de la lucha contra la corrupción en el Estado Zulia. En esa oportunidad finalicé la intervención con la frase "Que la Siembra de Luis no se Marchite". Como uno de su más ferviente seguidor, he procurado seguir a pie de letra su conducta de acompañar a las comunidades en sus problemas y reclamos colectivos, hasta lograr, al calor de la lucha, superar sus angustias y necesidades. Aplicando su misma metodología de acción (tenacidad y perseverancia) transcurrieron los siguientes meses de 1991, 92 y 93, con verdaderos ejemplos de acompañamiento popular que están contenidos en mi primer volumen editorial titulado "Testimonios de una Lucha Social". Durante el mismo quinquenio constitucional (1993-98), la misma brega combativa se topó con múltiples dificultades colectivas, surgidas por actos de corrupción y abuso de poder en la administración pública. A finales de este periodo, un grupo de compañeros (Domingo Arriechi (+), Jorge Guerrero (+), el Padre Palmar, Leonel Galindo, Wilfredo Olivier, Crilen Estrano, Manuel García, Arsenio Peña y Alirio Almao) decidieron crear una ONG para luchar más eficientemente contra la corrupción, los abusos de poder en la gestión oficial y también en el sector privado, que bautizamos con el nombre de "Bastión Moral", del cual Luis Homez es miembro Honorario. En el Zulia son célebres los casos atendidos (Madres Estafadas en Tribunal de Protección, Fraudes inmobiliarios, Compras Programadas de vehículos). Fuimos durante 10 años una verdadera cátedra en lucha social, haciendo participar al pueblo en la solución de sus necesidades. De los tantos combates librados exitosamente, deseo referirme a una movilización realizada hacía la capital de la Republica, con dos objetivos bien definidos: Solicitar la destitución de dos jueces agrarios y denunciar en la Asamblea Nacional los manejos turbios en una licitación para construir el Metro de Maracaibo, durante la primera gestión de Manuel Rosales como Gobernador. Rememoro esta actividad por su contenido pedagógico y de enseñanza como forma civilizada de defender la dignidad zuliana. Desde el paseo Ciencias, diagonal a la Basílica, a las 10 de la noche del miércoles 29-05-2001, partimos 52 líderes comunitarios y dirigentes agrarios (la capacidad exacta de un bus de Expresos Maracaibo). La unidad transportadora durante el viaje, simuló ser un móvil salón de clase, donde Domingo Arriechi dirigía el ensayo de la entonación del himno del Zulia, actividad que se repitió varias veces, hasta que se armonizaron todas las voces. En el trayecto hicimos revisión del plan de acción a ser ejecutado, y las tareas que cada uno de los participantes debía cumplir para garantizar el éxito de la operación. Todo estaba planificado minuciosamente:

Las consignas que serían coreadas; los responsables de evitar infiltrados que intentarán anarquizar nuestros reclamos; quienes sostendrían y resguardarían las pancartas; los responsables de suministrar los refrigerios; la persona para atender los medios etcétera, etcétera. Con un excelente baquiano llegamos directamente, sin contratiempos a la sede de la Comisión Ejecutiva del Tribunal Supremo a las 8,30 am., ubicada en el ave Francisco de Miranda en Chacao. Al sitio caímos por sorpresa e inmediatamente en una operación envolvente nos ubicamos estratégicamente en los accesos de la dependencia judicial. Agentes del orden público en un principio quisieron hostigarnos. Por el orden y la disciplina puesta de manifestó, más la entonación perfecta del himno del Zulia, terminaron solidarizándose con nuestras exigencias. Por nuestra firme solicitud a ser escuchados, la Inspectora General de Tribunales, Dra. Josefina Entrialgo Sulbaran recibió a una comisión con quienes se comprometió a tomar las medidas sancionatorias correspondientes contra los magistrados denunciados, como en efecto se cumplió. Logrado este primer objetivo, a partir de las 2 pm, sigilosamente fuimos copando los pasillos del cuarto piso del Edificio de la Asamblea en la esquina de Pajaritos, donde funcionaba la Comisión de Contraloría. Cuando todo el grupo estaba allí instalado, desplegamos una pancarta con la leyenda "Queremos el Metro de Maracaibo, pero sin Corrupción". Al momento de entonar el Himno y corear la consigna, la seguridad interna trato de desalojar a la fuerza a los que creía líderes de los manifestantes. En vista de lo numeroso y compacto del grupo, desistieron de sacarnos violentamente. Para retirarnos, exigimos que uno de nosotros interviniera en el debate de los diputados y así se convino. Le correspondió al camarada Arriechi expresar la voz de protesta de la sociedad civil zuliana por la forma turbia como fue hecha la licitación para la construcción del Metro de Maracaibo en aquella oportunidad. Transcurridos 19 años de haber cumplido tan meritoria faena, ahora con más experiencia y renovados bríos, vuelve a la palestra el Grupo "Bastión Moral". Esta vez para impulsar la Misión Clave Azul proyecto comunal auto gestionarlo y autosustentable.

Con la implementación de la Misión Clave Azul, la familia venezolana podrá solventar el requerimiento de un servicio funerario, sin los traumas económicos y el descalabro financiero de su patrimonio, como ocurre actualmente con los empresarios funerarios establecidos mercantilmente. Mediante la Misión "Clave Azul" los Servicios funerarios se organizarán a través de los Consejos Comunales, que la nueva legislación impone a los Alcaldes, la presentación de este servicio a bajo costo, e incluso pudieran ser gratuitos como ocurre en Cuba para las comunidades. La actividad es autogestionaria que se alimenta con los aportes de los miembros de la comunidad, los fondos transferidos por la República, los Estados y los Municipios. Los que provengan del Fondo Intergubernamental para la Descentralización y los derivados de la Ley de Asignaciones Económicas Especiales. La velación será esencialmente residencial, pudiéndose utilizar la sede del Consejo Comunal, la casa parroquial, los salones privados por convenios, u otras sedes comunitarias que lo permitan. Los Cementerios Municipales bajo el funcionamiento de la Misión Clave Azul, garantizarán la seguridad, el mantenimiento y la organización interna. "Bastión Moral" propone convertirlos en áreas útiles y confiables para las familias, con la correspondiente dignidad y consideración que exige un espacio de difuntos. Se creará la Funeraria Comunal, la cual es auspiciada, organizada y administrada por el Comité de Previsión Funerario, que diseñará el MONTEPÍO y determinará los aportes de la ciudadanía en atención al censo poblacional, edad de los beneficiarios y preparación de lotes en los cementerios. En la actual circunstancia de momentos tan dramáticos, con casos donde familias han tenido que enterrar a sus deudos en el patio de sus casas o dejarlos abandonados en las adyacencias de los cementerios, es obligante darle prioritariamente atención oficial a esta problemática. "Bastión Moral" tiene entre sus haberes, recursos humanos especializados con largos años de experiencia en el área Funeraria, que los pone a disposición del Presidente Nicolás Maduro, los Gobernadores y los Alcaldes. La "tarea" es para hoy. No para mañana.

 



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Alirio Almao

Abogado Memorialista.

 alirioalmao@hotmail.com      @AlirioAlmao

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