Alguien debe explicarlo

Soy parte de los millones de venezolanos que si bien nos entretenemos con la política o militancia en algún partido, no somos entendidos en lo que llaman la alta política, por lo tanto hay cuestiones que nos la deben explicar con detalles para asimilarlas. Es lo que nos está sucediendo con la propuesta de la renuncia del Presidente Nicolás Maduro, la formación de un gobierno de transición o de emergencia nacional y la convocatoria a unas elecciones presidenciales en medio de una cuarenta impuesta por un virus que, por ahora, no hay manera de eliminarlo. No pretendo, por supuesto, que la propuesta parida en el Departamento de Estado de los Estados Unidos se ajuste al texto constitucional, pues en Venezuela hemos pasado por vacíos de poder, renuncias presidenciales sin firmar, ausencias decretadas del Presidente con el mismo dando órdenes en Miraflores y Presidentes Interinos, así nomás. En estos días, por ejemplo, en una entrevista a distancia, Carlos Ortega Carvajal (uy, ¿Lo recuerdan?), contaba que apenas detenido y "renunciado" el Presidente Chávez aquel 11 de abril de 2002, se fueron a reunirse en Venevisión a planificar lo que vendría. Según el expresidente de la CTV el primer acuerdo fue que ni Pedro Carmona Estanga (¿ya lo olvidaron?) ni él presidirán el nuevo gobierno. El empresario retornaría a su trabajo en Fedecámaras y él se iría a la CTV. Relata el exdirigente sindical, Carmona pidió permiso para ir a su casa a darse un bañito y se retiró de la reunión. Al rato, el empresario -palabras de Ortega- anunciaba desde Fuerte Tiuna, rodeado de los militares que habían dado el Golpe, que él era el nuevo Jefe de Estado. Así que, por favor, en la explicación que solicito obvien citarme la Constitución.

Volvamos a la propuesta en mesa y que sólo espera por la respuesta de Maduro, quien según el subsecretario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Michael G. Kozak, aceptó una negociación secreta. No sé, si eso significa que tendremos un Presidente Secreto, una modalidad que ni nos sorprende, pues ya estamos curados.

Uno entiende que este Kosak, Mike Pompeo, Elliott Abrams y otros encargados del tema Venezuela, se sientan inútiles, en medio de la crisis causada por el Coronavirus, pues no saben nada del tema y nada aportan para calmar las rabietas de Trump, entrampado por su empeño de estar más pendiente de salvaguardar sus propias cuentas bancarias que de la vida de sus compatriotas. Pues, estos sujetos, deben armarle a Trump propuestas de recompensas, gobiernos de transición, renuncias de Maduro y hasta de salir de Guaidó para hacerse sentir en medio del maremágnum causado por el Coronavirus.

Lo que no comprendo, por favor, que no me lo explique Juan Gerardo, pues no le entiendo nadita sus balbuceos. Pero tengo algunas dudas. ¿La renuncia del Presidente Maduro es en medio de la pandemia, en el marco de la cuarentena? Ajá, aceptemos todos los calificativos contra el actual Jefe de Estado venezolano. Es bruto, inculto, ignorante, dictador bananero, tonto de capirote, burdo y todo lo demás que le endilgan. Pero Venezuela (y aceptemos aquí también lo de país desvastado, con un sistema de salud destruido, sin medicinas, hambriento, sin servicios públicos, habitado por menesterosos, sin comida, sin aparato productivo, de viejos porque los achaques no nos permiten huir despavoridos y otros etcéteras no menos alarmantes), bajo la dirección de ese Maduro se encuentra entre los países del mundo que mejor ha enfrentado al Coronavirus y sus consecuencias. Entonces, ¿Obviamos esa realidad y que Maduro se vaya? ¿No le damos ni las gracias por tomar las medidas sanitarias a tiempo?

Volvamos al punto de la pandemia y la efectividad del gobierno ante la misma. Ya aceptamos que el Presidente Maduro es todo lo malo que dicen Juan Gerardo Guaidó y sus seguidores. Entonces algo pasó para que en esta oportunidad, el llamado Usurpador lo hiciese muy bien. Pudieron ser varios aciertos. Uno de ellos, es una conjetura a la vista de los hechos, y es el que más me gusta: cuando el Presidente o Usurpador o Dictador Bananero, como usted lo quiera asumir, se reúne con su equipo de gobierno y con sus asesores en el tema del Coronavirus, pudo recibir llamadas de Lorenzo Mendoza, banqueros, dueños de líneas aéreas, propietarios de hoteles; en resumen, de los grandes cacaos del país, incluyendo los llamados boliburgueses. El chófer de metro, el obrero, el gran carajo ése, dándoselss de una vaina, no pidió permiso para irse rapidito y con el fondillo apretado, a atender las llamadas de los de la godarra, de los dones, de los nuevorricos. Se quedó en la reunión, más interesado en el papel que podrían jugar los jefes de calle en este trance que en el dinero que dejarían de ganar los banqueros en el mismo trance.

Recordemos, por ejemplo, que Pedro Sánchez, Presidente de España, que dice ser socialista, al momento de declarar el estado de alarma, por cierto para ese día los infectados pasaban de 4.200 con 120 fallecidos, expresó que mantendrían sus actividades las empresas que prestaban servicios indispensablws, entre ellas incluyó las vendedoras de teléfonos celulares y las peluquerías, también mantuvo activas las líneas aéreas. Maduro, quien también se dice socialista, no accedió a presiones económicas.

A este punto llegamos con lo que tenemos. Según la propuesta, obviamos estos detalles nimios y nos centramos en las elecciones. ¿Entramos en una campaña electoral con tapabocas, distanciamiento social y en cuarentena? ¿O es que le vamos a pedir una tregua a la pandemia para hacer campaña electoral?

Que alguien me lo explique.



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Pedro Salima


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