Una mirada reflexiva al manifiesto comunista

Hace 171 años un grupo de intelectuales revolucionarios se reunieron en Londres para sacar a la superficie un conjunto de ideas y postulados que necesitaban sistematizar y articular, en lo que ellos llamaron liga de los justos, pero que luego llamaron liga comunista y entre los acuerdos que lograron en los debates realizados fue que responsabilizaron a Karl Marx y a Friedrich Engels, en noviembre de 1847, para que redactaran un documento programático que debería contener un análisis teórico practico sobre la realidad socio-político de esa primera mitad del siglo XIX, un recuento histórico de los modos de producción y el papel que debe jugar el partido comunista, al acompañar al proletariado en su lucha de clases para destruir a la burguesía y al Estado capitalista hasta construir una sociedad sin clases sociales…

Uno de los fines estratégico del manifiesto comunista era el de dar a conocer las ideas comunistas para que recorriera su influjo teórico por toda Europa, ya que hasta ese entonces, las reuniones políticas eran clandestinas, eran perseguidos y sus ideas invisibilizadas, al ser vistos como enemigos del sistema político imperante.

Ya en el prólogo advierten que la aplicabilidad del programa dependerá de las circunstancias históricas existentes y su adecuación estará vinculada a los principios establecidos en éste brillante documento que se caracteriza por una contundente triada analítica al describir, explicar y realizar un aporte teórico sobre hacia donde deben ir las sociedades en donde desaparezca el Sistema capitalista y la burguesía deje de ser la clase social opresora y determinante en el modo de producción que se sustenta en la lógica del capital…

El capitulo I del manifiesto comunista, llamado "burgueses y proletario" nace con una de las máximas expresiones de las categorías marxistas, cuando señalan que "la historia es la historia de la lucha de clases" y desarrollan toda una explicación sobre el vinculo antagónico y presente en todo los medios de producción, que independientemente de los nombre que reciben para identificarlos a través de la historia, existe una praxis socio-política inevitable: la existencia de los opresores y oprimidos.

Históricamente los dueños o propietarios de los medios de producción, han mantenido el antagonismo de las clases sociales, ya que el cambio de modo de producción, "lo que ha hecho ha sido crear nuevas clases, nuevas condiciones de opresión, nuevas modalidades de lucha, que han venido a sustituir a las antiguas"…

En éste capitulo le dedican gran parte del análisis al papel de la burguesía, no solo como clase social opresora, sino también por los cambios que realizan en los instrumentos y formas de producción y una nueva forma de régimen social, ya que "la época de la burguesía se caracteriza y distingue de todas la demás por el constante y agitado desplazamiento de la producción, por la conmoción ininterrumpida de todas las relaciones sociales, por una inquietud y una dinámica incesantes" en la que todo lo que parecía perenne se derrumba, pero comienza con un nuevo antagónico social: el proletariado, como clase social oprimida que solo vende su fuerza de trabajo…

Es importan destacar la proyección de sus postulados teóricos con la realidad actual, ya que tanto Marx, como Engels, visualizan a "la globalización" cuando señalan "la necesidad de encontrar mercados espolea a la burguesía de una punta u otra del planeta. Por todas partes anida, en todas partes construye, por doquier establece relaciones", eso les hace explicar que la burguesía no se conforma territorialmente a unos espacios limitados, por su necesidad de expansión de su producción y la venta de sus productos, al afirmar que "la red de comercio es universal y en ella entran, unidas por vínculos de interdependencia, todas las naciones."

El capitulo II llamado "proletarios y comunistas" explica y desarrolla la importancia de la relación necesaria e indispensable que los comunistas deben tener con el proletariado, como luz y acompañante, en su lucha permanente en contra de la burguesía como el enemigo histórico a vencer.

En el manifiesto le asignan al comunismo una tríada de propósitos o dimensión teleológica: "formar la conciencia de clases del proletariado, derrocar el régimen de la burguesía y llevar al proletariado a la conquista del poder".

En éste capitulo hay un constructo teórico clave: la propiedad como forma de dominación y explotación de las clases opresoras, en donde éste extraordinario documento plantea que la alternativa de poder pasa por destruir a la sociedad burguesa y construir la sociedad comunista, y conceptualizar al sentido social de la propiedad en su rol dialéctico: esclavitud o liberación, o como bien lo explicita el manifiesto comunista, "lo que caracteriza al comunismo no es la abolición de la propiedad en general, sino la abolición del régimen de propiedad de la burguesía…" y convertir la propiedad privada en una propiedad colectiva para todas y todos los integrantes de una sociedad, dándole un carácter transformador y revolucionario, como bien lo explican, al expresar, "a lo único que aspiramos es a transformar el carácter colectivo de la propiedad, a despojarla de su carácter de clase", como indispensable transición a una sociedad comunista…

Hay otros elementos categoriales como aportes teóricos de ese marxismo temprano, recordando que los autores del manifiesto comunista eran dos jóvenes rebeldes e inquietos que en promedio tenían 25 años de edad, pero con mucha solidez intelectual, para que no sea visto éste documento, como un simple panfleto, y que va más allá de ser un instrumento propagandístico, cuando observamos, que casi dos siglos después, existe una vigencia reflexiva de muchos de los principios allí establecidos y le dedican importantes espacios explicativos al capital y al trabajo asalariado, como formas de dominación de las clases sociales opresoras…

El capitulo III se refiere a "literatura socialista y comunista", en éste punto destaca lo histórico y literario sobre como interpretaban los intelectuales de la época la realidad social y eso permitió que se dieran grandes debates sobre lo que se hacía y se escribía sobre el socialismo, lo cual lo clasificaron en primer lugar, en el socialismo reaccionario, que a su vez lo sub-dividieron, en socialismo feudal, socialismo pequeño burgués y el socialismo alemán o "verdadero" socialismo, en segundo lugar, el socialismo burgués o conservador y en tercer lugar, el socialismo y el comunismo crítico-utópico, en la que para Marx y Engels ven a éstas perspectivas políticas como reaccionarias a pesar de que se autodenominaban revolucionarias…

Y el capitulo IV titulado, "actitud de los comunistas ante los otros partidos de oposición" que no solo se refiere a la defensa de los intereses de la clase obrera, que además plantean que el comunista debe acompañar al proletariado en la lucha para abolir el modo de producción capitalista, con actitud solidaria a toda acción anticapitalista, al decir que "los comunistas apoyan en todas partes, como se ve, cuantos movimientos revolucionarios se planteen contra el régimen imperante"…

En el manifiesto comunista se denuncia que la opresión del capitalismo es de carácter mundial y los comunistas al constatar la existencia de una división internacional del trabajo, tienen la obligación ideológica de asumir y defender los procesos revolucionarios en cualquier parte del mundo, y finaliza el documento con un grito de lucha: ¡proletarios de todos los países, uníos!

Politólogo.



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Oscar Bravo

Politólogo, Especialista en Finanzas, Magister en Gerencia, Profesor Universitario, Investigador, Articulista, Poeta, Deportista y socialista!

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