Venezuela ante la imagen de Monroe

Pedir clemencia es no tener valentia por sostener los criterios dados y, el valor cristiano se desvanece,aunque tenga un valor netamente ápostolico,  Pero, veamos la realidad y mi contexto,  en un diámetro de dos kilómetros cuadrados,solo observo que dos personas favorecen al presidente Nicolás Maduro Moros.Otras,a pesar de recibir  tikeras,bonos y bolsas del CLAP reniegan del favor presidencial.De manera que nuestro presidente constitucional ha sido condenado por miles de sus simpatizantes y que muchos de ellos,dejan sus plazas de labores y han viajado por países como Chile,Perú, España y Colombia.Incluso,algunos han sido colectivos y gente calificada entre la militancia del Psuv.

Aquí, los juicios no se evaden,son una realidad y juzgue,quien juzgue,la clemencia significa elperdón de un castigoy es dificil lograr estas medidas,porque,el rencor y el hambre aplasta la conciencia de muchos venezolanos.El problema, es la concepción marxista sobre esa realidad y, no es precisaamente de lmaterialismohistórico, se trata de egoismo y odio hacia grupos y colectivos humanos.

Hay que definir hojas de rutas de los políticos venezolanos desde que falleció el presidente Hugo Chávez Frías de cáncer, analizar en detalle las capacidades económicas de éstos hombres  e instituciones desde un período de diez añor y,como le dieron la espalda al pueblo.

Asi, tenemos que revisar el pelaje de éstos tuertos políticos para poder enjuiciar a Emanuelle Macron,(Francia) y Donald Trump, (USA) en su visión hacia norteamérica. Las organizaciones sociales y empresariales sean progresistas o derechistas, jamas se han preocupado por elpueblo venezolano. Es la dura realidad,allí estan los supermercados  y mercados periféricos,los hospitales y,los niños sufriendo de desnutrición y atención sanitaria.

Ahora,donde esta,todo ese dinero aportado para benéficiar a las comunidades, nunca una política tan mendicante recibió tantas atenciones durante tanto tiempo. De verdad, muchos socialistas, llamados revolucionarios se la comieron, así dice un argot populacho

El resultado, sin embargo, se queda hasta ahora muy por debajo de las expectativas. El borrador que este regado por el mundo internacional de la diplomacia, ya se ha extendido y muchos hombres de negocios venezolanos han tenido oportunidad de leer como explayarse en consideraciones sobre el contexto de la ayuda humanitaria, denuncias y colaboraciones. Donde el gobierno bolivariano estableció ambiciosos objetivos sectoriales y geográficos, cita en tono de rosario la relación de Objetivos de Desarrollo Sostenible y emplaza solemnemente a todos los actores a cumplir su papel en la nueva era política, pero, los mercados se encuentran cerrados como vacíos.

Lo que no menciona en ningún momento estos proyectos, es el hecho de que una sucesión de desgraciadas decisiones presupuestarias han reducido nuestra cooperación a poco más que una lista de pedimentos obligatorios a organismos internacionales y a la UE. Por alguna razón misteriosa, este plan no incluye perspectivas presupuestarias para los próximos años. Tampoco establece prioridades estratégicas claras ni necesidades institucionales. Y renuncia al ascendiente que las políticas de desarrollo deben ejercer sobre otros ámbitos de la actuación del Estado, empezando por su acción exterior.

Simplemente, Venezuela está controlada por el gobierno de La Habana y, los actos consultivos tardan mucho.

La aprobación del Plan Director ilustra uno de los problemas fundamentales de esta política: sus responsables han elegido al contrincante equivocado. En vez de enfrascarse en debates kafkianos con un sector anémico de ONG y expertos que no tienen más interés real que apuntalar los esfuerzos de la cooperación oficial, los directivos de la ayuda harían bien en hacer frente a sus verdaderos problemas sectoriales y de no injerencia. Cuba y Bolivia, deben guardar silencio, son un factor importante de lo que sucede en Venezuela, se llevaron todo nuestro dinero para invertir internamente e importar alimentos para los necesitados y son mantenidos a lo largo de la historia por el Estado a través de organismos como Cáritas. Así, los curas ola Iglesia Romana, deben guardar silencio,

El reto venezolano es al desarrollo sostenible y la industria para la defensa. Como, sí estos dos elementos, no nos fuese la supervivencia humana.

Nos encontramos en un bully colectivo. La V República, solo tiene el nombre, sus motores nunca prendieron, dinero gastado en ilusiones de un grupo fantasmagórico español que dañó con Zapatero a España, la tierra de mis abuelos y madre.

Me flagela y nos inquieta, especialmente la limitada visión que refleja el plan socialista sobre la sociedad civil. Se menciona su papel como coparticipe de políticas públicas y agente de cambio, sobre todo, en la lucha contra la desigualdad en los países de renta media a nivel latinoamericano, pero no se concretan ni las metas ni los instrumentos. De hecho, en la última versión ha desaparecido una línea de acción específica de incentivo a la participación. Estamos a mano de mercenarios extranjeros que controlan nuestra economía.

Ni tampoco hay líneas de acción específicas para pueblos indígenas y afrodescendientes o para la promoción de los derechos de las mujeres. La lucha contra el cambio climático se concentra en cómo mitigarlo y no en cómo afrontar sus consecuencias, especialmente dramáticas en las poblaciones más vulnerables.

De cara al futuro, tampoco se plantea en la propuesta del Ejecutivo ningún proceso de diálogo en la solución de problemas ni las herramientas necesarias para garantizar la continuidad y sostenibilidad de las acciones estratégicas en los siguientes planes directores. Maduro, solo escucha a una comitiva y a sus intereses particulares, lo que diga Cuba. Y, a la larga, esto afecta a La Habana.

Queremos una cooperación española centrada en el desarrollo sostenible, la lucha contra la desigualdad y el respeto de los derechos humanos. Nosotros no solo queremos un plan. Queremos que el plan salga bien ahora y en el futuro.

Si algún ámbito de la agenda internacional está sujeto a continuos cambios e incertidumbres con convulsiones de dramáticas consecuencias que, entre otras cosas, afectan al desarrollo, es el de los conflictos violentos o las situaciones de desastre. La percepción de que debemos aprender a convivir con el riesgo —entendido como la consecuencia de la interacción de amenazas muy diversas en sociedades con diferentes grados de vulnerabilidad y capacidades siempre limitadas— se ha abierto paso.

Queremos, una Venezuela en libertad, abierta a las lides desarrollistas y alejada del mal comunista falso, que es un manual de incertidumbre, hemos sido vendidos a pedazos en e l Arco Minero y recientemente hubo otra masacre y son varias. Aquí, no hay gente inocente, hay dudas, nadie habla oficialmente de ello, menos yo, en un país gobernado por militares y países extranjeros.

De allí, el cerco norteamericano, desde hace años a escondidas se llevan al Medio Oriente muchas de nuestras riquezas minerales, más el uranio.

De este modo, José Luis Zapatero, trajo entre sus folios        un material español un poco ortodoxo que trata sobre construcción de paz y de acción humanitaria dentro de la cooperación Podemos-España y Venezuela.  Claro, en ese esquema hay unos compromisos con referencias muy específicas en el nivel diplomático y, cuyo objetivo es materia presupuestaria.

Para que exista paz, debe existir un nivel de desarrollo y seguridad humana, no tanta violencia. Venezuela no exige una agenda de escape, sino de rehabilitación que éste, por encima de su propia historia. Es una agenda pública de trabajo, donde los países de nuestro Continente no deben tener programas comerciales opacos. El ultranacionalismo y el ultra liberalismo económico, los acuerdos comerciales débiles, la carrera armamentística, la xenofobia y el cierre de fronteras deben quedar atrás.

La estadía en Jamaica, un cercano cófrade de EEUU en el Caribe, perseguía el objetivo de atraer a los pequeños países que hasta ahora han resistido con firmeza y decisión amenazas de todo tipo provenientes de Washington para que cesen su apoyo a Venezuela. Si en lo político, Jamaica era el país menos importante en la gira de Tillerson, en términos diplomáticos, fue el propósito más preciado del viaje del Secretario de Estado. Pero Colombia fue la parada más transcendental a fin de ultimar detalles para la agresión.

En Jamaica dijo que Estados Unidos, México y Canadá estudian cómo mitigar el impacto en el Caribe y las refinerías si Washington impone sanciones a la industria petrolera venezolana y agregó que cualquier acción contra el petróleo venezolano afectaría a los países caribeños, muchos de los cuales han disfrutado durante mucho tiempo de combustible subsidiado de la nación sudamericana. Las refinerías de la costa estadunidense del Golfo de México también se verían afectadas, destacó.

La nueva estrategia de EEUU sería estrechar lazos comerciales y militares con los países de Petrocaribe ante el peligro de contagio mimético de los ideales chavistas al depender en exclusiva de esta alianza para su abastecimiento energético. Recientemente, el gobierno estadounidense celebró una Cumbre de Seguridad Energética en el Caribe en la que instó a los países de la subregión a diversificar sus fuentes de energía, confiar más en las inversiones privadas y reducir así su dependencia de Petrocaribe.



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Emiro Vera Suárez


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