La teoría de “Luchas de Clases”, su uso y abuso, en Venezuela

La teoría de la “Lucha de Clases” pretende explicar “la existencia de conflictos sociales como el resultado de un conflicto central o antagonismo inherente a toda sociedad políticamente organizada entre los intereses de diferentes sectores o clases sociales (…) Aunque el concepto es fundamental en el marxismo o materialismo histórico, no es exclusivo de él y puede datarse tan temprano como en tiempos de Nicolás Maquiavelo” (Fuente: Wikipedia). Desde el intento de golpe de estado de abril de 2002, el sabotaje a la industria petrolera de principios de 2003 y el conjunto de movilizaciones violentas de algunos sectores de clase media, por medio de las llamadas “guarimbas”, ha sido muy fácil para la nomenclatura del partido socialista unido de Venezuela vender la idea de que en el país hay una “Lucha de Clases”. No entraré a debatir si esta teoría es correcta o no, si sus argumentos son científicos o no, sólo me limitaré a analizar el caso venezolano.

En Venezuela ni existe burguesía ni mucho menos proletariado, no existe hoy ni ha existido antes. La mayor parte de la clase media venezolana de inicios del siglo XXI es producto de la mejora de los niveles de vida de campesinos e inmigrantes, luego de la explotación petrolera que alcanzó su máximo punto de desarrollo entre las décadas de los 50 y 60 del siglo XX. Si pretendemos referirnos a una clase dominante venezolana, realmente, desde mi perspectiva no especializada, es un sector muy pequeño y que poco ha tenido poder político. El pacto de Punto Fijo, no fue un pacto entre aristócratas ni burgueses, fue un pacto entre partidos políticos. Los gobiernos venezolanos de 1958 hasta 1999, fueron claramente serviles a los intereses de una clase “empresarial” parasitaria, no se reestructuró la economía para lograr la superación del rentismo y hubo severa represión política (no tanta, ni siquiera cercana, a la que hubo en el resto de Suramérica), así como también una clara manipulación de los resultados electorales, reiteradamente. Sin embargo, esto no respondía a una lucha de clases sociales, eso es totalmente falso.

Los gobiernos venezolanos, del pacto de Punto Fijo, promovieron y fueron artífices de la fundación de la OPEP, esto no responde a una política aliada de los intereses de una determinada clase social dominante a nivel global, al contrario. Hubo ilustres militantes de partidos de la época de democracia representativa que hoy son pasados por alto, por la nomenclatura del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), de forma manipuladora e interesada. Los partidos gobernantes en Venezuela apoyaron la causa de la integración suramericana, lo que quedó evidenciado cuando Venezuela apoyó a Argentina en su defensa de las Islas Malvinas, mientras que la inmensa mayoría de países suramericanos y Estados Unidos, no lo hicieron. En cuanto al canal de Panamá, cabe destacar que los únicos mandatarios extranjeros que apoyaron principalmente la negociación para la devolución de este canal a los panameños fueron los de Venezuela y Colombia, siendo este apoyo de vital importancia para el éxito de los Tratados Torrijos–Carter. Cada vez menos parece un asunto de lucha de clases. ¿Quiénes eran los políticos venezolanos de la época de la cuarta república? ¿burgueses? Mayoritariamente no eran burgueses, sino hijos de clases campesinas de pueblos del interior del país que migraron a las ciudades con el boom petrolero. Con contadas excepciones, esta era la mayoría de personas que conformaban los burós políticos de los partidos dominantes durante la cuarta república. Nada que ver con la dominación de una clase social que si existía y existe en países como Colombia o Chile. Eso nunca existió en Venezuela.

La teoría de “luchas de clases” era muy poco creíble en Venezuela a finales del siglo XX e inicios del siglo XXI. Sin embargo, la inmensa capacidad comunicacional del presidente Hugo Chávez y los catastróficos acontecimientos dirigidos por la oposición política ultraderechista venezolana, convencieron a gran parte de los venezolanos de que en nuestro país hay una “lucha de clases”. Eso es falso. Evidentemente, ahora se ha creado una confrontación de clases, una especie de odio de clases, pero es algo inducido y circunstancial, al menos “por ahora” (ojalá no vaya a peor). Es imposible sostener un modelo socio-político con esa permanente “catalización de rencores sociales”, con ese motor de inducción de odios entre clases sociales, de esa manera no hay cohesión social posible ni desarrollo sostenible posible ¿Existen clases sociales en Venezuela? Si, en todas partes del mundo existen. ¿Hay lucha de clases en Venezuela? Históricamente no, sin embargo, se ha inducido un odio de clases ¿Cuál es la alternativa? Una colaboración entre clases sociales para salir del inmenso desastre en el que está sumida la nación ¿Es posible lograr eso? Sí, pero hay que salir de los extremistas de un lado y del otro. Aquellos que creen que la salida para nuestro país es la “profundización de la lucha de clases” están profundamente equivocados y la derecha política radical y aquellos que piensan que debe “exterminarse al chavismo de raíz” están profundamente equivocados y son criminales.

¿Qué consecuencias ha traído la teoría de luchas de clases en Venezuela? La primera y más grave ha sido la des-profesionalización de absolutamente todas las instituciones públicas. Se ha confundido intelectualidad y profesionalización con “clase dominante” (Esto es absurdo!) Es imposible dirigir un país sin intelectualidad, sin capacidad, sin técnicos, sin especialistas, esto es evidente. No se puede dirigir el país con “proletarios” eso nunca ha sido dicho por nadie, ni siquiera en la Unión Soviética (¿Qué organizaciones genuinamente proletarias hay en Venezuela?, por favor!). El mismo José Stalin, sabía que se requerían técnicos, ingenieros, economistas, especialistas y científicos para desarrollar a Rusia y dijo que prefería a quien pudiera darle un tractor que a 10 militantes incondicionales del Partido Comunista. En Venezuela, no solo no tenemos el tractor sino que hemos caído en el desprecio a quien lo sabe fabricar (todos son emigrantes hoy) y quien lo sabe reparar (todo profesional ingeniero o técnico gana menos que un comerciante informal), esto es una aberración y no tiene nada que ver con el socialismo ni con la democracia.

Los profesionales: Ingenieros, Médicos, Economistas, Arquitectos y Técnicos de Venezuela, no eran clase dominante, no eran burguesía, eran los nietos de los campesinos que migraron del campo a la ciudad durante el boom petrolero y que estudiaron, la inmensa mayoría, en las universidades públicas y autónomas de la cuarta república ¡Qué burgueses ni que nada! ¿Cuantos excelentes profesionales venezolanos egresaron de La Universidad Central de Venezuela, de La Universidad del Zulia, de la Universidad de Oriente, de la Universidad de Los Andes? ¿Ellos eran burgueses? ¿Clase dominante? ¿Clase explotadora? Estudiaron porque había pasaje estudiantil subsidiado y comedor estudiantil en las universidades, una biblioteca pública. Cuanta manipulación y engaño se la ha inyectado al pueblo venezolano, esta ha sido la causa fundamental de nuestra ruina social de hoy. El respeto a los méritos de quien lo merece es un elemento de progreso social importante ¿Por qué ésta denigración del éxito profesional y del estudio? ¿Por qué mezclar eso con una imaginaria lucha de clases? Si esto significa que se me acusen de social-demócrata, pues seré social-demócrata, con gusto, pero la teoría de Lucha de Clases, que algún día creí con algún fundamento, ha sido la doctrina más dañina para mi país, lo ha destruido, y ha servido a una clase de oportunistas y corruptos para montarse en el poder, expulsando a todo profesional y todo intelectual capaz de cuestionar sus políticas mediocres y absolutamente obsoletas.

Venezuela tiene la capacidad de recuperarse de este desastre pero debemos dejar de lado, TODOS, el odio social que nos ha sido sembrado por unos poquitos y verdaderos burgueses por el lado derechista-opositor y, por otro lado, por unos ultrosos defensores de corruptos y delincuentes, algunos de ellos hoy en el poder político, que usan al marxismo para enriquecerse a expensas del pueblo crédulo e inocente. Nada justifica la corrupción, absolutamente nada. Mal hacen quienes usan y abusan de la teoría de lucha de clases para purgar a las instituciones de la gente capaz de empujar hacia a delante a este país. Debemos abrir los ojos ante esto, estirar los brazos y ponernos a la obra, a la edificación de una Venezuela prospera y social, democrática, social y democrática, como dice la constitución de 1999, una Venezuela para todos. 

 



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Alejandro López González

Ingeniero Electricista en la Universidad del Zulia. Trabajó como investigador y como Analista de Mercados. Fue miembro de la mesa técnica de construcción del Plan Nacional de Formación (PNF) en Electricidad del Ministerio del PP Para la Educación Universitaria y representante de la Universidad Bolivariana de Trabajadores "Jesús Rivero". Actualmente se dedica a la investigación de temas socioeconómicos y geopolíticos del petróleo y las energías alternativas.

 ae.lopez.gonzalez@gmail.com      @aleslogo

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