Recuerdos indiscretos de… un Cardenal

No se llega a cardenal por la gracia de Dios. Esto habría dicho con mucha mesura el cardenal José Humberto Quintero, de los más decentes prelados venezolanos, aunque lamentablemente bastante betancurista. Resulta un verdadero misterio por qué el Papa Francisco hizo cardenal a don Baltazar Porras Cardozo. No sabemos si fue producto de un acuerdo político, por una jugada maquiavélica o por uno de esos reconocimientos que castran para luego guindarle la argolla en la nariz, como lo hacen con ciertos cebúes pasados de listos.

La cúpula eclesiástica, que vive en una permanente Edad Media con su Borgias por todos lados, aquí en Venezuela se ha mantenido echando fuego y maldiciones, haciendo esfuerzos indecibles por poner al Vaticano en contra del presidente Maduro. En medio de ese pertinaz terrorismo, esta cúpula empurpurada que ha sido la madre de tantas guerras civiles en el mundo, ha hecho un trabajo bestial en Venezuela, mintiendo, encanallando los templos con sus sermones criminales; bendiciendo locos guarimberos; en total, una Conferencia Episcopal ahíta de Torquemadas que rezan pidiendo quemar negros, suplicando por muertes y crímenes para acabar con el chavismo,…y en medio de esta guerra campal,… de pronto, llega la noticia infernal: a unos de esos demonios, el más encarnizado, lo encumbran nombrándolo CARDENAL.

¡Ave María Purísima!

Hay que ser bien inescrupuloso para ir escalando en los niveles infernales de la Iglesia y eso está muy bien dibujado en la fabulosa novela "Rojo y Negro" de Stendhal. Bueno, y Baltazar Porras, como se ve, se ha ganado este cardenalato que a fin de cuentas también lo han ostentado tantos sacrílegos, incestuosos, pedófilos y horribles asesinos, la verdad sea dicha y redicha. Incluso en los últimos tiempos, 12 cardenales papables fueron acusados de pedófilos, como el cardenal Norberto Rivera que encubrió las acciones del poderoso degenerado de Marcial Maciel, a quien el Papa Juan Pablo II acogió en sus enhiestos pechos tan amados por Reagan y por los Bush.

Y la Universidad de Los Andes que en eso de premiar descarados, el cuanto previó el fulano capelo, corrió para proponerle a Baltazar Porras un Doctorado Honoris (…Guasa). Un título, que por cierto, también se lo encasquetaron a Gonzalo Barrios, que luego se lo impusieron a Bobolongo y a su carnal Pedro León Zapata, y se le propusieron a Lorenzo Mendoza, pero… nunca se lo dieron (a Dios gracias) a sabios como Juan Félix Sánchez, Luis Zambrano, Epifania Gil, Luis Enrique Ruiz Terán, al padre, botánico y políglota Santiago López Palacios; a J. E. Ruiz Guevara, P. N. Tablante Garrido, Andrés Zavrostky o a Jean Marc De Civreiux, por ejemplo.

¡Qué tal, si aquel obispo de Baltazar Porras por un extraño milagro de la vida se hubiese declarado hombre de izquierda! Entonces, la tierra a través de los medios de comunicación habría temblado de horror. Habrían salido a flote ese listado de mujeres con las que él se ha refocilado. Esa lista de muchachos y muchachas reclamándoles su paternidad. Por eso el obispo Porras no le quedó otro camino que volverse cada vez más radical de derecha, para que los poderosos medios tuviesen que protegerlo, y para que todo lo que él se dijera fuese de inmediato catalogado como canallada, invento e injurias del chavismo. ¡Después que uno se ha vendido al diablo, tiene que vivir echando candela!

¡Dios mío, será que el Papa sí sabe la verdad!

Bueno, dejémonos de pendejadas, no se llega a Papa rezando todos los días.

Para su coronación como obispo, Baltazar invitó al presidente Carlos Andrés Pérez y ese día que fue de jolgorio para la burguesía, para el equipo rectoral de la ULA y para los papaupas de la Gobernación, se militarizó la ciudad de Mérida.

Quien inició a Baltazar en sus calaveradas fue el obispo Miguel Antonio Salas quien lo conoció en Calabozo (Estado Guárico) y le vio y le midió sus temibles y densas agallas; el joven Baltazar llevaba en Calabozo una vida nada recatada. Calabozo es un pueblo que "enciende las almas". A Baltazar, por su vida nada santa, digo, lo tuvieron que sacar de Calabozo y lo mandaron para Salamanca (España), siempre muy bien protegido por don Miguel Antonio Salas. Allá en España desató Baltazar todas sus profanas pasiones, empinando el codo y viajando a lo grande. No se perdía las mejores corridas de toros y se hizo tan experto en las fiestas bravas, que hasta estuvo en los campos de Andalucía aprendiendo algo sobre la lidia del toro bravo, el asunto de la variedad bovina de los lances con el capote: La Verónica y la Media Verónica, las Largas, Gaonera, Faroles y Chicuelinas.

Cuando volvió a su bella Venezuela, andaba con esa fiebre de torear y un día en una de esas haciendas de ricos se puso a zarandear un novillo y el animal lo cogió por una nalga y lo revolcó muy feo. Anduvo un tiempo descalabrado el don Calaverín de los Andes. La insólita croniquilla salió en un diario del Táchira y se le atribuyó al padre Ecio Rojo Paredes, director del diario "El Vigilante". Don Ecio Rojo, muy inteligente por cierto, tenía un hermano, obispo de Calabozo, y quien conocía a nuestro personaje al dedillo. Baltazar le hizo la guerra y la cruz a don Ecio y hasta que no le vio el hueso y bien enterrado, no lo dejó en paz.

¡Ay, si esas paredes del palacio Arzobispal, hablaran! Téngase en cuenta que un grupo de cursillistas estuvo completando una serie de procedimientos para acusar a don Baltazar en Roma. Tenían hasta vídeos sobre el asunto. Por estas debilidades monseñor Porras perdió la amistad con los padres Anzil y Ramón Flores.

Por eso, insistimos, Baltazar buscó protegerse ardientemente con los desaforados medios de comunicación, porque todo lo que pudiera salir a flote sobre su vida, entonces él podría declararlo como parte de una campaña perfectamente ejecutada por el "régimen dictatorial chavista". Estos curas, como el Luis Ugalde, sí es verdad que pueden hacer todos los delitos que les venga en gana, y nadie les puede tocar un pelo…

Pues, bajo la dirección de Salas, monseñor Porras se hizo un artista del disimulo; se fue empapando en esa manera admirable de entrometerse en las cuestiones del Estado y en la de los partidos para recibir buenas y jugosas donaciones y apoyos financieros. Monseñor Salas era atrevido y audaz a la hora de entrometer a la Iglesia en cuestiones partidistas: En 1988 cuando se hizo la primera elección de gobernadores en Venezuela, monseñor Salas se cuadró con el candidato de Copei, doctor Jesús Rondón Nucete; los curas recibieron la orden de hacer en sus homilías proselitismo político a favor de este candidato, y lo más insólito fue que el día domingo cuando realizaban las elecciones y cuando estaba terminante prohibido por el Consejo Supremo Electoral que se hiciese propaganda por medio alguno, monseñor Salas ordenó encartar en la prensa nacional y local un escrito a favor de Rondón Nucete. Y aquel empuje fue determinante para que ganara "El Reyecito" (como se le llamaba entonces a Rondón Nucete).

La euforia arzobispal fue tal que para celebrar el triunfo, ordenó Miguel Antonio Salas hacer un Te Deum. Todo esto de la manera más cínica y baja. Estos curas sinvergüenzas se dan "la gran vida" precisamente porque en este mundo son los que menos creen en Dios.

Nuestros pobres países están repletos de víctimas de los desquicios de algunos curas. Ahí está el caso espantoso del otro obispo Roberto Lückert, monstruoso pedófilo, íntimo amigo de don Baltazar. Por eso mismo, tienen tantas mujeres y otros tantos de lo otro. A esos obispos les importa un pepino que vengan hijos como sea, y luego la Iglesia les pone a esas pobres mujeres condenas monstruosas por haberlos tenido: No se los quieren bautizar, humillan a las pobres con reprimendas morales y "castigos espirituales". En algunos colegios católicos se les exige a los niños la partida de matrimonio de los padres para poderlos inscribir, y no se aceptan hijos de parejas divorciadas. ¿No es acaso esto un cinismo y una monstruosidad?

La sexualidad, señores, no hay Cristo que la reprima. Si los obispos se reprimieran no tuvieran esos cuerpos que se gastan, esas naves "milagrosas" que ofenden a todo mundo ni a esos niños que los llaman "tíos", y después tienen el valor de ir a marchas "Por la defensa de la vida". No nos jodan.

Los delitos penales y los antecedentes golpistas de don Baltazar Porras Cardozo son como para compilarlos en varios volúmenes; someramente referiremos algunos.

1- Porras era experto en andar empinándose garrafas de vino en las Ferias del Sol de Mérida al lado de un farandulero como William Dávila Barrios, por ejemplo.

2- Porras no sabe ni redactar una carta, la verdad sea dicha. Tiene el título de cronista de la ciudad de Mérida y se busca a estudiantes de la Facultad de Humanidades de la ULA para que le hagan todos esos trabajitos que luego salen publicados con su nombre.

3- Porras, así como miente todos los días cuando se mete en el tema de la política de partidos, vive en un estado de pertinaz y voraz angustia solicitando que le hagan reconocimientos. Aquí en Mérida ha arrasado con todas las medallas que se otorgan a personalidades importantes. Todo eso para tratar de compensar lo que nunca pudo ser: un creador.

4- Despojó a las monjas coromotanas de sus bienes y propiedades, y por ello fue demandado.Le ocasionó un gran desfalco multimillonario al Hospital Sor Juana de la Cruz, cuando él presidía la Fundación "Sor Juana Inés de la Cruz". La Fiscalía comprobó el delito pero no le hicieron nada porque si aquí el Estado toca a un obispo se forma la Dios es Cristo (Lo del ambulatorio Sor Juana Inés de La Cruz fue espantoso. Incluso, no sólo que vendían las medicinas que les donaban, y que cobraban a mansalva y su director se daba la gran vida, sino que el dinero que recibían, por ejemplo de México, dejaron de hacerlo a través de bancos nacionales y las operaciones se realizaban mediante un banco en Cúcuta.

5- En lo del Golpe del 11-A, todos sabemos que quiso insultar a Chávez y decirle todo lo malo que había hecho en su gobierno. Se metió en Fuerte Tiuna para pedirle al Presidente que renunciara. Fue de los que escogió junto con el Cardenal Velasco a Carmona con jefe máximo.

6- Fue de los primero en visitar a Miraflores la mañana del 12-A.

7- Después que estuvo descubierto el patuque presionó a TSJ con pertinaces comunicados desde la CEV para que se determinara que lo que hubo fue un vacío de poder.

8- Más tarde impulsó con furia el paro petrolero y durante ese horrible diciembre de 2002, celebró el sabotaje negándole las misas de aguinaldo al pueblo, negando el Nacimiento del Niño Dios, oponiéndose con toda su alma que los colegios católicos abriesen las puertas a sus alumnos durante cuatro meses.

9- Más tarde fue de los que más visitó a Globovisión pidiéndole el referendo a Chávez para sacarlo del poder; después, derrotado en las elección, se embanderó con los más radicales para decir que las elecciones habían sido un fraude total.

10- Después defendió a muerte a todos los comprometidos en el atentado contra Danilo Anderson (uno de los más activos en este atentado fue el Cardenal Rosalio Castillo Lara).

11- Nunca dejó de tener un papel preponderante en todos los hechos golpistas contra el país entre 2003 hasta hoy, y lo más criminal fue que declaró que Nixon Moreno no le había hecho absolutamente nada a la distinguido Sofía Aguilar.

12- Él fue quien luego escondió a Nixon en Mérida y el que después tuvo la brutal idea de meterlo en la Nunciatura; y fue él quien luego se trasladó con un séquito de profesores ultra-derechistas de la ULA para hacerle una misa en la Nunciatura al violador porque el Consejo Universitario había decidido regalarle el título de politólogo a Nixon.

13- Luego se dedicó a defender a muerte a los sentenciados comisarios de la PM.

14- Entre 2014 y 2017 fue el dios de las guarimbas y del terror en Mérida, y junto con el alcalde y el rector formó un triunvirato de muerte que arrasó con nuestra bella ciudad andina.

15- Dio alaridos horribles por el mundo diciendo que los chavistas habían desnudado a unos seminaristas en Mérida, hasta que llegó la Tintori y lo desenmascaró: los fulanos "seminaristas" eran vulgares militantes de Voluntad Popular.

16- Ni el ni la CEV jamás condenó la quema de negros.

17- En fin, este señor ha sido mucho peor que el presbítero José Ambrosio Llamozas, vicario y capellán de los ejércitos de Boves.



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José Sant Roz

Director de Ensartaos.com.ve. Profesor de matemáticas en la Universidad de Los Andes (ULA). autor de más de veinte libros sobre política e historia.

 jsantroz@gmail.com      @jsantroz

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