Austeridad y no consumismo mercantil

Los niveles de la democracia en Latinoamérica muestran sus diferencias a través de las estadísticas, porque hay vacios por las distintas dictaduras que han dosificado su historia y, sorprende las concepciones de algunos intelectuales que plantean la discusión terminológica, porque los eventos políticos carecen de eufeminismo y alegría por la carencia de discurso de algunos dirigentes, de allí, que las circunstancias dan más arraigo a los organismos electorales, que, a los mismos candidatos. Es una dinámica que ya nos tiene acostumbrado cada región y las dictaduras, fueron del modelo clásico romano y estas no tenían nada que envidiarles a los Estados Unidos e Israel, que desean identificar sus problemas con las colonias. Por esto, Argentina tiene mucho en común con Francia, hasta que Cristina Fernández de K. se propuso quitar algunas aberraciones para cerrar una lógica advertencia sobre Las Islas Malvinas.

Se debe madurar los proyectos para logar un flujo en la agricultura, asistencia técnica y otros servicios a través del ALBA. De cualquier modo, los empresarios deben dejar de quejarse para establecer en los países bolivarianos una asociación vigorosa para crear empleos rurales que ayuden al sistema agropecuario. Venezuela, no puede quedarse inmerso en un mundo interno que no corresponda a la realidad, por eso, debemos avanzar con una burbuja ideológica adecuada que nos lleven a liberarnos de yugos que nos impiden avanzar. Y lograr que los cultivos funcionen en una verdadera armonía social.

Hay hambre, desesperanza, en la Europa que hasta hace cinco años era un ejemplo de prosperidad común y bienestar social. Es un pasado triste, todos han caído al abismo y los organismos multilaterales como el FMI vienen provocando convulsiones que llevan a un desplome en el poder adquisitivo y aquel Continente mágico, está desapareciendo junto a los choques de solvencia que publicitan algunos dirigentes. Estos dirigentes predican la austeridad, pero no dan ejemplo. El fasto con el que viven los gobernantes, los banqueros, los ejecutivos de las multinacionales contrasta de forma ostensible e insultante con las privaciones a que son sometidos los ciudadanos europeos que se ganan el pan honradamente.

Ojala que los latinoamericanos saquemos de la crisis europea, alguna lección provechosa. "Cuando la barba de tu vecino veas arder, pon la tuya en remojo". Dice una expresión callejera. Nos movemos bajo la lupa de la nueva máquina de los derechos humanos, tecnología y los Mass Media. A la vez, venimos incorporando imágenes satelitales, móviles, multimedia y animaciones, ya no somos inocentes. Jamás, debemos permitir que la otra orilla nos lleve a un estilo de violencia convencional, tenemos que respetar nuestras garantías constitucionales.

El Socialismo del Siglo XXI, no es un boom latinoamericano, implica una visibilidad para América Latina. Como escritor, debo deambular por las calles de nuestra urbe para describir los distintos tópicos de ésta revolución en marcha. Aunque, la atmosfera se encuentre algo cerrada, debemos avanzar para actuar con estrategia y contundencia en la búsqueda de un horizonte ya descrito.

Para eso sirve el derecho. Las viejas tesis sobre el derecho como instrumento de dominación de una clase sobre otra, resultan anacrónicas. También las teorías holísticas –con respuestas para todo- que solían dividir la sociedad en dos clases o en dos ideologías, y el pensamiento entre verdad y error o blanco y negro. Nada de eso se corresponde con la realidad del mundo actual. América Latina es plural y solo el derecho debe garantizar la vigencia del sistema socialista, la democracia es muchas cosas, el proyecto socialista es la construcción de una cultura para asumirla como una ideología, el mundo nunca puede ser binario.

El discurso jurásico, el lenguaje anacrónico, la conducta bélica que mantienen algunos candidatos a gobernadores debe ser rechazado. El compromiso debe ser hacia el ciudadano que reside en el vecindario, hay que buscarle viabilidad a los factores políticos y tener voluntad de alcanzar la paz y el equilibrio político. El Socialismo es resolverle los problemas del pueblo. De ningún modo queremos militarismo en el Continente Sur.

Hoy, exigimos tolerancia, nada de extremos hacia la derecha o izquierda, los elementos democráticos deben estar presentes para la paz, somos un sistema de vida que recorremos la ruta del Sur. A los ojos del ciudadano común, queremos progresar y evitar los excesos, es un sentimiento de rendición por Bolívar. Existe conciencia de país, evitemos la imagen de un corrupto, un policía nacional usurpando la ley. Respetemos el derecho jurídico.

Evitemos el consumismo, aprendamos a disciplinar nuestros pensamientos y asumamos principios democráticos y socialistas para lograr el desarrollo y equilibrio político del país.( Venezuela).

emvesua@gmail.com


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Emiro Enrique Vera Suarez


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