Diversificación del petróleo

El futuro de cualquier industria petrolera del mundo son las Refinerías. En ellas se procesan productos tan necesarios como la nafta, gasolina y gasoil, estos dos últimos conocidos como productos blandos. Por eso las refinerías según su diseño, estructura y capacidad pueden producir innumerables derivados.

Se estima que en el planeta existen 680 Refinerías estando a la cabeza EE.UU., seguidos de China, Rusia y Japón. En este enlace encontrarás importante información:

https://www.realestatemarket.com.mx/articulos/mercadoinmobiliario/industria/15202-refnacion-las-3-mas-grandes-del-mundo

Si un país tiene petróleo y no tiene refinerías van a tener graves problemas porque no podrá procesar crudo. Las refinerías para algunos países estuvieron negadas por muchos fabricantes los cuales se han creído los dueños de la energía.

Esta realidad no es distinta en la demostración histórica de la industria petrolera venezolana como la de otros países. Desde sus inicios el papel de una nación productora era extraer petróleo trasegándolo hacia otras naciones las cuales lo procesaban.

Y la realidad no cambia del todo pues ciento cuarenta años después Venezuela sigue trasegando sus diferentes tipos de crudo sin haber obtenido aún un verdadero recurso de su fuente. Lo diversificado es poco en comparación con lo producido. Por eso hay que seguir insistiendo en la mirada venezolana como país productor hacia la diversificación pues sus mejores tipos de crudos, los cuales van desde los pesados, livianos y condensados los cuales pueden subir hasta 42° API siguen exportándose y allí está la mayor riqueza que tenemos como nación.

Para muchas naciones la capacidad de extracción es muy baja, incluso su producción pudiera ser nula, pero tienen refinerías y hasta ministerio de petróleo, y con una cuota diaria llegan a colocar producto en el Mercado. Todo está en la habilidad del negocio.

Pero si hace alianzas aplicando estrategias más un equipo de negocios para colocaciones, y estudia el mercado esta estrategia le permitirá crear un posicionamiento frente a otros países. Es la habilidad desde el tema de transporte con navieras propias o contratadas, negociar el residual más el producto, vender azufre, coque entre otros.

Por eso una de las tareas prioritarias para PDVSA y su Ministerio de Petróleo debe ser la creación de un centro de investigación que permita y facilite la elaboración y patentes de nuevos productos más la construcción de equipos. Tener tecnología para hacer industria ingenieril, mecánica, electrónica, química. En fin, crear las herramientas para intervenir en las nuevas etapas y procesos de los mercados que vendrán.

Entender este proceso del mercado donde se pueda colocar crudo son nuevas estrategias las cuales deben conocerse pues el petróleo tiene su expansión en torno a lo que significa su diversificación como negocio, procesamiento y transporte. Así, vemos que la vida de una empresa petrolera son sus Refinerías con sus torres de destilación, torres de llenado, torres de enfriamiento, torres catalíticas, dependiendo el tipo de complejo refinador que se haya diseñado.

Estamos frente a ávidos mercados los cuales buscan la manera de encenderse en esta etapa final de la pandemia del coronavirus. Los modelos anteriores se prestan para enfrentar nuevos retos. Así como Venezuela vivió la creación de su poder refinador desde finales de la década de 1940 la cual siguió para las décadas de 1950 y pasó a principios de 1960 donde fueron creadas las Refinerías de Cardón 1949, Amuay 1950, Puerto La Cruz 1950, bajo Grande 1956, El Palito 1960. Amuay, Cardón y Bajo Grande forman el Complejo Refinador Paraguaná CRP. Hoy es un buen momento para dar un cambio en cuanto a la diversificación total de sus productos.

Aquel periodo geopolítico venezolano el cual marcó décadas de planificadores ajenos a nuestros intereses tiene que pasar. Ahora debemos comenzar a construir el espíritu de las Refinerías del Estado venezolano. Las estructuras actuales rozan sobre las siete décadas, estas fueron concebidas y creadas bajo una estructura gigantesca las cuales hoy para su funcionamiento son una conspiración en su manejo como el Complejo Refinador Paraguaná la cual llegó a ser una de las Refinerías más grandes del mundo. De seguro estamos llegando a un cambio.

Como se sabe la refinería más grande del mundo está en la India, ya el CRP ha sido sustituida por Corea del Sur. El CRP está de tercera en el planeta, es una ciudad petrolera, y como tal necesita una cantidad inmensa de equipos y mantenimiento los cuales para el actual arranque son bastante costosos.

Igual se sabe que las refinerías venezolanas tienen su marca Made in USA. Ahora se adecuan a nuevas tecnologías para que su funcionamiento no siga amarrándonos, pues la tradición no puede seguir siendo que la misma siga manejada por quienes se consideran los únicos dueños en cuanto a la facilitación de equipos y repuestos. Es perentorio modificar estas estaciones a otras tecnologías hasta llegar a fabricaciones propias en cuanto a sus equipos y repuestos.

Para esto los equipos y modelos de refinación diseñados por Rusia, Bielorrusia, Irán, India y Corea del Sur son seguramente modelos que nos corresponda estudiar para que el despertar de una tecnología criolla se corresponda a la creación de empresas propias en cuanto a manejo, traslado, procesamiento y también destinadas a la diversificación de determinados productos los cuales tienen una altísima demanda y necesarios para buena parte de la industria mundial en cuanto a sus aditivos, derivados y procesamiento. Esto que advertimos está inscrito en un modelo distinto, primeramente, más asequible.

Para cada parte del petróleo hay una necesidad y un mercado pequeño el cual comienza pasando rápidamente a mediano y grande en la comercialización de sus productos. El petróleo tiene la capacidad de ser procesado en un 100% y una vez colocado para su consumo es un negocio. Esa es una estrategia, un mercado, un camino que debemos diversificarlo.

Indudablemente, nación que invierta en petróleo en cualquier parte del planeta tiene asegurado su futuro ya que es la energía que mueve al mundo, y la seguirá sacudiendo. Otras energías también son válidas, pero necesitan de gigantescas inversiones muy costosas y la más desarrollada durante los últimos 100 años ha sido el petróleo junto al gas y el carbón.

La sustitución con el gas, el cual ha ido en paralelo aún no es suficiente como el carbón, aun cuando juntos poseen un altísimo consumo. Digamos que las tres grandes energías del planeta están concentradas en estas tres. Pero el petróleo a la cabeza tiene mercado, posee bolsas de valores, compite, tiene muchos derivados y mantiene una gran dependencia global.

Si sustituyéramos el petróleo del planeta sería peor que tener diez pandemias como la que actualmente estamos viviendo con el Coronavirus. Imaginémonos, esto sería un mega desastre mundial. El futuro del mercado está en el petróleo, aun muchos se dediquen a negarlo.

Muchos de sus detractores hablan de carros eléctricos pero sobre el mundo sobrepasan mil quinientos millones de vehículos que solo usan gasolina y gasoil, y que otra energía pretende sustituirlos, dónde está la capacidad ingenieril para hacer una obra de esta naturaleza, sencillo: no existe.

Ni hay como sustituir el petróleo ni existe tecnología si se planteara tamaña proeza. Las nuevas ofertas necesitan y ameritan de energía para alimentarse y tan fácil no van a venir ni del gas, pues sus inversiones son astronómicas y los transformadores que los alimentarían vendrán bien sea del gas, carbón o petróleo.

Es decir, estamos frente a un nuevo engaño pues las marcas de siempre pretenden motivar la moda de utilizar vehículos con nuevos combustibles y lo que se esta comercializando es un nuevo mercado de empresas que pretenden hacer grandes ganancias con el mismo sistema de combustión. Estamos frente a una estrategia de solo vender vehículos.

Y los gobiernos no van a instalar fábricas de carbón o procesadoras de gas para suministrarles energía pues las inversiones en cuanto a la recuperación mundial de las finanzas en estos momentos son muy costosas. Sólo naciones privilegiadas tras los negocios de la pandemia los cuales contribuirán engrandeciendo sus PIB serán quienes secuestren este nuevo espectaculo. Y si lo hacen como lo están anunciando en Europa será con la energía que generan las Refinerías y que mueven las termoeléctricas: petróleo.

Cada país no va a montar un generador nuclear pues para una planta así no hay capacidad en el planeta, no es la vía. Estamos amarrados al petróleo y no lo digo como una desgracia o maldición al contrario es una bendición, durante cien años el petróleo ha existido y nos ha hundido, pero sólo en este momento es el único que puede salvarnos.



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Miguel Jaimes

Politólogo, Magister Scientiae en Ciencias Políticas y Doctor en Ciencias Gerenciales. Director del Diplomado en Geopolítica del Petróleo. Sitios webs; https://www.geopoliticapetrolera.com y https://www.lamucuy.com.ve

 venezuela01@gmail.com      @migueljaimes2

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