La inmoralidad e ilegalidad del paro universitario en Venezuela

Introito: Quien esto suscribe es profesor de Sociología del Trabajo en la carrera de Administración y Contaduría en la UCLA, asignatura en la cual se analiza el Trabajo como un hecho social, que involucra las relaciones laborales, la organización social de los trabajadores y la conflictividad socio-laboral para tener una perspectiva integral del objeto de estudio de la asignatura. Por tal motivo se analiza allí las diversas manifestaciones de protesta y de lucha a las que acuden los trabajadores para lograr sus reivindicaciones históricas. Allí se destacan la lucha y el martirio de los héroes de Chicago en 1.886 para obtener las 8 horas diarias de jornada laboral.

De allí que, como docente y como trabajador siempre hemos abogado por las luchas de os trabajadores para defenderse de las negativas condiciones laborales y de la explotación social que se genera en el capitalismo como modo de producción clasista. Sin embargo, una cosa es esa lucha y otra lo que ocurre desde hace años en el sector universitario donde algunos gremios y autoridades han secuestrado algunas universidades donde hacen vida cientos de miles de estudiantes. En dichas universidades las luchas por las reivindicaciones laborales se han convertido en la excusa para atacar al gobierno bolivariano y tratar de derrocarlo, así como usar a los trabajadores y estudiantes con el mismo objetivo.

Aún entendiendo que los sueldos y salarios de los trabajadores universitarios estaban rezagados, este año se realizó la II Convención Colectiva Universitaria con la participación de sindicatos y federaciones de profesores, empleados, obreros y jubilados, e incluso se permitió la participación de una federación de Asociaciones de profesores (la FAPUV) que no tienen cualidad sindical, lo cual le inhabilita para discutir convenios colectivos de trabajo. Sin embargo, el gobierno bolivariano accedió a que participara e hiciera propuestas que fueron recibidas en el marco de las discusiones que allí se generaban.

Ya se ha explicado que “en un contexto de dificultades económicas producto de la caída de los precios del petróleo, de más de 100 dólares el barril de petróleo a 40 dólares el barril de petróleo, del contrabando de extracción, del criminal acaparamiento de productos alimenticios, del hogar y cosméticos, para generar una espantosa especulación y desabastecimiento inducido, el gobierno bolivariano incrementa en el sector universitario todos los sueldos y salarios, así como los bonos y primas entre el 130% y el 166%, de acuerdo a las escalas salariales y en comparación con la I Convención Colectiva. Todos los bonos y primas: alimentación, hogar, hijos, becas, ayudas escolares, hijos con discapacidad, aporte a caja de ahorros, bono doctor, profesionalización, aguinaldos, entre otros fueron incrementados en 100% o más, dependiendo del incremento del sueldo. Y también se incrementaron otros beneficios como el denominado HCM (Hospitalización, Cirugía y Maternidad, atención integral a hijos con discapacidad), entre tantos otros”.

http://www.aporrea.org/educacion/a214113.html
Una vez firmada la Convención Colectiva, la Asamblea nacional, en tiempo récord aprobó un crédito adicional por más de 8 mil millones de Bs. para el pago de la primera parte del retroactivo que generó dicha convención en virtud de que es retroactiva desde el 1ro. de enero de 2015.

Incluso, se realizó un taller en la OPSU hace dos semanas, donde se le instruyó adecuadamente a los vice-rectores administrativos y directores de personal de las universidades cómo debían “operativizar” el pago del retroactivo en base a los recursos enviados y se les autorizó para que usaran los remanentes de la partida 4.01 (gastos de personal) que todos los meses quedan para que, en caso de existir insuficiencias con lo enviado, acudieran a dichos remanente.

Para honrar los compromisos, El 27 de septiembre el gobierno bolivariano remitió A TODAS las instituciones de educación universitarias (universidades, institutos y colegios universitarios públicos) más de 9 mil millones para la cancelación de retroactivo de enero a mayo, así como el retroactivo de la diferencia del bono vacacional.

Sin embargo, en 11 universidades de la país, los profesores han decidido mantener una huelga indefinida que atenta contra el derecho al estudio de aproximadamente 400 mil estudiantes de nuestra Patria. A la misma ahora pretenden unirse un grupo de empleados. Esas mismas universidades que controla el oposicionismo, a través de autoridades y gremios que hacen de la oposición su modo de vida, no importa si sus acciones lesionen a los estudiantes, que no al gobierno. En esas universidades, (el 15 % del universo universitario en Venezuela) los profesores se mantienen en un paro ABSOLUTAMENTE ILEGAL, pero mientras cobran sus sueldos, bonos, primas, becas, beneficios sociales, por lo que afirmo que ese es un paro inmoral. Mientras, el resto de los estudiantes de la matrícula de las instituciones universitarias de gestión pública están en clase, al igual que los docentes haciendo lo que deben: dar clases. Estamos hablando de más de 40 universidades que están en actividades completamente normales.

La otra verdad es que en esas universidades paradas, los profesores están cobrando sin dar clases y eso es profundamente antiético, inmoral y antipedagógico. Por supuesto que yo estoy en contra de este paro que sólo lesiona a los estudiantes nuestros. A nosotros no nos pagan para que los estudiantes vengan y les expliquemos porque no estamos dando clases. Nos pagan para dar clases y que los estudiantes tengan su prosecución estudiantil adecuada.

Insistimos en que lo explicado anteriormente hace que no se justifique el paro de estas universidades (UCV, ULA, LUZ, UC, UDO, UCLA, UNEXPO, UPEL, USB, UNA y UNET). Es de ratificar que los profesores universitarios pueden seguir haciendo protestas, marchas, manifestaciones pacíficas, etc. Para expresar su descontento con la firma de la II Convención Colectiva. Lo que no pueden es seguir afectando las clases en las universidades, convirtiendo a los estudiantes en las víctimas de estas acciones que rayan en la conducta antiética, pues, como dicen los propios estudiantes, mientras ello pierden clases, los profesores cobran sus sueldos, bonos, primas y todos los beneficios socio-económicos que derivan de la condición de ser docentes universitarios

Obsérvese incluso, este dato: de los más 9 mil millones enviados, el 63,4 por ciento va para las 11 universidades que están paradas por FAPUV y AVERUO. El otro 36,6 va para las 38 universidades y 14 institutos y colegios universitarios que si están en clases. En realidad eso vaina no es justicia. Se premia por igual a quienes no trabajan y a quienes trabajan. Incluso, el 40 por ciento se lo llevan las 5 universidades mal llamadas autónomas. Paradas actualmente. A continuación las cantidades enviadas a esas 11 universidades:
Cantidades enviadas:
UCV: 936 millones 074 mil 468 Bs.
U C: 801 millones 459 mil 850 Bs.
LUZ: 748 millones 705 mil 081 Bs.
ULA: 739 millones 659 mil 128 Bs.
UDO: 568 millones 109 mil 608 Bs.
Sub-total: Bs. 3 mil 794 millones 008 mil 135 Bs.
UPEL: 860 millones 713 mil 677 Bs.
UCLA: 297 millones 912 mil 131 Bs.
UNEXPO: 227 MILLONES 827 MIL 285 Bs.
USB: 262 millones 459 mil 712 Bs.
UNA: 173 millones 465 mil 158 Bs.
UNET: 108 millones 226 mil 469 Bs.
Sub-total: 1 mil 930 millones 604 mil 432 Bs.
TOTAL: 5 MIL 724 MILLONES 612 MIL 567 Bs.

Por todo ello concluyo que esta paralización es ilegal, antiética, inmoral y lesiva a los intereses estudiantiles y de las propias universidades. Esperemos las reacciones del estado bolivariano, o de las comunidades universitarias ante este atentado al derecho al estudio y al trabajo, puesto que en esas universidades hay también cientos de trabajadores dispuestos a trabajar y no podemos, pues gremios y autoridades lo impiden.
 



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Cécil Gerardo Pérez


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