El campesinado venezolano y la revolución nacional

El segundo atentado contra el dirigente de Camunare Rojo, Municipio Urachiche, el diputado Braulio Alvarez, debe ser una campanada no solo para los llamados de siempre de llegar hasta el final en las investigaciones que son llamados típicos en estos casos y que a la final tampoco garantizan que se llegue a la final, además de los llamados a investigación debe abordarse el factor campesino y que papel deben de jugar en este proceso revolucionario. El papel del campesino no es solo acompañar a las clases medias dirigentes del proceso, sino tratar de liderizar junto a los trabajadores del país el proceso de cambios, el papel del campesino no solo es solicitar apoyo técnico y financiero para sembrar y criar ganado y convertirse en productor. Cual debe ser el papel del campesino de la Patria? Y por qué en 7 años no se ha avanzado en la alianza histórica, estratégica y necesaria con los trabajadores venezolanos como elementos autonómicos y transformadores dentro de este proceso. Por qué no es presidente del INTI un campesino puro? El campesino venezolano junto a los trabajadores han sido los sectores mas castigados por la burguesía liberal y las transnacionales imperialistas, el campesino fue la victima preferida durante todo el siglo XIX de las guerras de montoneras que azotaron el país, donde privaban en la mayoría de los casos intereses particulares y el sector campesino como acompañante y carne de cañón fue el gran perdedor en esas contiendas, de esta referencia histórica debemos eximir la primera etapa de la guerra federal por que fue una contienda De carácter netamente campesino dirigida por el General del pueblo Soberano. Durante los primeros cincuenta años del siglo XX la burguesía liberal con Gómez, López Contreras, Medina Angarita y Delgado Chalbaud se profundiza una política de campo arrasado, donde al campesino se le quitan los medios de producción y comienza la diáspora campesina y este sector comienza a ocupar las áreas marginales de las grandes ciudades, pierde su condición de clase y lo embarga un gran desarraigo, melancolía y nostalgia, pasando porcentualmente a ser un sector minoritario y con poca incidencia en las grandes decisiones políticas del país, y su lugar como referente del campo es ocupado por el gran capital y se desarrolla un productor agropecuario con fuertes tendencias individualistas, ávido de acumular riquezas y que normalmente su familia y su vida la desarrolla en las grandes capitales, este productor agropecuario representativo de corporaciones o procedente de los altos eslabones del cuerpo militar preferentemente generales retirados son los que toman las riendas de campo venezolano, presentándose un gran contraste entre la vida del productor agropecuario que generalmente vive en la ciudad y los numerosos parceleros que le dejan a sus hijos como herencia el oficio de parceleros, por que otro elemento importante en el comportamiento de la burguesía liberal fue que no invirtió en el campo venezolano fuera de elementos que le sirvieran a aumentar su explotación y ganancias, no se preocuparon nunca por mejorar un ambulatorio para sus obreros o si los hijos de estos tenían una escuela adecuada, eso no era su problema. En esta etapa toca repensar el papel del sector campesino, y su papel al lado de las clases que pugnan por liderizar el proceso de la revolución venezolana, es evidente que ni los trabajadores venezolanos ni los campesinos , ni su alianza dirigen este proceso y si queremos que este proceso llegue a buen puerto debemos diseñar políticas mas allá de las justas reivindicaciones de los olvidados del área rural venezolana, políticas que con lleven a sellar una fuerte alianza con el sector de los trabajadores y lo que se pudiera organizar de las clases por decirlo de algún modo marginales o de los sectores pobres de las grandes urbes, esta alianza es necesaria por que solo estos tres sectores garantizan que se llegará hasta el final, hasta la victoria, ya la clase media o pequeña burguesía demostró cual es su repuesta en los momentos difíciles, recordemos el 11 y 12 de abril de 2002 y tendremos la repuesta. Pero en el caso de los sectores del campo venezolano, de los trabajadores y de los habitantes de la barriadas humildes, ellos si llegaran hasta el final por que en definitiva no tiene nada que perder y si un cielo por ganar, pero es responsabilidad de la dirigencia del campesino venezolano, llámese CANEZ, llámese frente incidir y direccional la búsqueda de un apolítica autónoma sin padrinazgos y que busque una alianza con los trabajadores y las clases pobres de nuestros barrios, solo así diremos que estamos en el camino de construir una Patria Socialista


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Jesús Borges


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