Cristóbal Mendoza en el Panteón Nacional

Se cumplió con uno de los próceres civiles más importantes de nuestra lucha independentista y este gran trujillano, José Cristóbal Hurtado de Mendoza, tendrá un lugar en el Panteón Nacional, junto al Libertador Simón Bolívar, ya que fue uno de sus más destacados y fieles colaboradores.

Se ha saldado una deuda con este procer civil trujillano, que siempre con su decencia, su gran inteligencia y su destacada capacidad organizativa dió tanto por esta Patria, que poco le había reconocido su gesta; hasta hoy; como uno de sus Patricios y Tribuno más ilustres.

José Cristóbal Hurtado de Mendoza nació el 26 de junio de 1772, en la ciudad de Trujillo de Nuestra Señora de la Paz, pertenecía a la sexta generación de los Hurtado de Mendoza que habían nacido en estás tierras trujillanas.

Los primeros años en la vida del Tribuno pasaría nada especial, transcurriria como todos los de su clase, junto a sus hermanos y hermanas, eso sí, llevando con orgullo la descendencia de Don Fernando Hurtado de Mendoza, Alcalde de la ciudad en 1589.

Tuvo como maestro al fraile franciscano Fray Antonio Pereira, cuando el joven culmina sus estudios en la Provincia, su padre, Luis Bernardo Hurtado de Mendoza, lo envía a la Real y Pontificia Universidad Santa Rosa de Lima, en Caracas,  dónde obtiene el titulo en Filosofía y Arte, alcanzando los grados de Licenciado y Maestro en 1793.

Luego su padre lo envía a Santo Domingo, a la Universidad Santo Tomás de Aquino, dónde obtiene el titulo de Doctor en Derecho Civil y Canónico.

El Patricio trujillano con sus ansias de conocimiento primero realiza pasantías con el jurisconsulto Gerónimo Windevoxhel y después en su Patria continúa su aprendizaje con su pariente Antonio Nicolás Briceño, el Viejo, en su Bufete.

En Mérida ejerce el Derecho con los destacados abogados Juan Marimon y Henríquez e Hipólito Elias González en el año de 1795 y al mismo tiempo dictaba clases como Profesor de Filosofía en el Colegio del Seminario de Buenaventura.

Al año siguiente Mendoza ejerce la profesión de Abogado en Barinas, junto a los juristas Faustino de la Plaza y Manuel Antonio Valcarce Pimentel.

En 1796 en Caracas,  continúa preparándose como abogado al lado de profesionales del Derecho como Francisco Espejo y Juan Francisco Zarate.

El 10 de julio la Real Audiencia de Caracas le confiere el título de Abogado y se instala en Barinas,  donde contrae matrimonio con Juana Briceño Mendez y obtiene con su trabajo de juristas propiedades,  en dónde ejerce actividades agrícolas.

En 1798 es nombrado Protector Particular de los Indios de la Provincia de Barinas y en 1806 es elegido Alcalde de Primera.

Cuando Barinas se pronuncia por el Grito de Independencia, el trujillano es designado su representante al Congreso Constituyente,  por el Partido Capitular de San Fernando 

Para el 2 de marzo de 1811se reunió el Congreso de las Provincias de Venezuela, pero Mendoza se encontraba ausente y es sustituido, al tiempo asume sus funciones como Presidente.

El 1 de julio de 1811, se dirige al Congreso, señalando la necesidad de una Constitución e insiste en la inmediata declaración de la Independencia.

A partir de esa estampa su firma en el Acta de la Independencia como Presidente y tiene el honor de ser el primer Presidente de Venezuela.

Cuando cae la I República marcha con su familia a la Nueva Granada, siendo recibido por Camilo Torres, su presidente.

Al poco tiempo de conocer las hazañas de Bolívar en la Campaña Admirable, recibe sus instrucciones del prócer caraqueño,  para que se encargue de la Gobernación de la Provincia de Mérida.

El Libertador le escribió: "Venga usted sin demora.La Patria lo necesita. Yo iré por delante conquistando y usted me seguirá, organizando, porque usted es el hombre de la organización, como yo de la Conquista."

Nuestro Prócer Civil, cumple con la petición de Bolívar y el 23 de mayo de 1813 recibe como Gobernador a Simón el Caraqueño, siendo aclamado Libertador y el trujillano continúa la campaña junto al Hombre de las Dificultades, quien lo nombra al llegar a Caracas, Gobernador Político de la Provincia de Caracas, entrando juntos el 6 de agosto de 1813.

Mientras continúan los cruentos combates en la Guerra a Muerte, Mendoza se encarga de atender la administración política, de los pertrechos para las tropas y los hospitales, atiende los asuntos civiles.

En el Cabildo Abierto que es celebrado en Caracas, el 14 de octubre de 1813, propone que se le conceda a Simón Bolívar el título del Libertador, lo cual es aprobado por miembros del municipio y el pueblo.

Cuando cae la ciudad en manos de Boves, Mendoza logra escapar con su familia, recorriendo varias islas de las Antillas, hasta que se refugia en Trinidad.

Desde allí contribuye con sus ideas al éxito republicano, escribe en el Correo del Orinoco en 1819 y 1820, firmando sus artículos como "Un Patriota".

Desarrolla temas cívicos, sobre política internacional, oponiéndose a los proyectos de fundar nuevas monarquías en América.

Cuando regresa en 1821 es nombrado Presidente de la Corte Superior de Justicia del Departamento de Venezuela.

Redacta un proyecto para el estudio de la Historia independentista con su colega el abogado Francisco Javier Yanes e inicia la obra histórica de Simón Bolívar y su época titulada: Colección de Documentos Relativos a la Vida Publica del Libertador de Colombia y del Perú, Simón Bolívar." Constando de 22 tomos.

Edita por poco más de un año el periódico"El Observadora Caraqueño ", promoviendo la libertad, el civismo y la República.

En 1826 renuncia a la Corte Superior y se dedica al ejercicio de su profesión, continúa promoviendo actividades de utilidad pública, como la posible construcción de una carretera entre Caracas y La Guaira, para sustituir el camino de recuas que existía.

Ese mismo año es lanzado como candidato a la Vicepresidencia de la República.

Al año siguiente es nombrado como Intendente del Departamento de Venezuela, tiene dificultades con el Congreso de Valencia y le informa al Libertador de su situación.

Cristóbal es expulsado por los partidarios de Páez, pero Bolivar lo devuelve para que ocupe de nuevo su cargo.

A comienzos de 1828, ya enfermo, piensa acudir como representante de Mérida al Congreso de Ocaña, pero Páez se pone manifestando: "...dejando Mendoza el puesto se abre la puerta a la corrupción y mala fe de los empleados, este hombre les imponer respeto por su saber, su probidad y severidad, tiene también a los godos en continúas zozobras..."

Un gran elogio de una persona que un año antes había tenido desavenencias políticas con su persona.

Su enfermedad le impide viajar, el 16 de agosto le escribió su última carta a Simón Bolivar y muere el 8 de febrero de 1829 de 56 años.

Al saber su muerte el Libertador exclamó: "Un sabio nunca muere".

Así que la presencia del prócer trujillano es inmortal para nuestra Patria y hoy ya en el Panteón como un homenaje a su participación en nuestra lucha por la Independencia.

 


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José Rosario Araujo


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