A propósito del 24 de julio, natalicio de El Libertador

El niño hecho hombre: "Simón Bolívar", y su primer amor

Simón es su nombre,

Bolívar su apellido.

Entre Caracas y la hacienda

se crió este jovencito.

Saltando de piedra en piedra

y corriendo entre los riachuelos.

 

Los hermanos Bolívar,

como solían llamarles los de su entorno

eran cuatro, saludables y educados:

Dos bellas niñas

y dos varones gallardos

Simón era el menor.

 

Siempre soñando, fantaseando

Sus maestros, decían de él

que, imaginación no le faltaba:

Contaba historias

reales o imaginarias;

disfrutaba y hacia disfrutar

a los que lo escuchaban.

 

Su maestro, llamado como él: Simón

Le inculcó el amor a la lectura,

además de ideas liberales

que asimiló el joven Simón.

Cuando Bolívar hizo su juramento

en el Monte Sacro,

su maestro lo acompañaba.

 

Bolívar se destacó

en su niñez y adolescencia

por ser un estudiante ejemplar

En la edad adulta un filósofo,

escribía como nadie

y mantenía largas conversaciones

sin cansarse ni aburrirse.

 

En las asiduas tertulias

acostumbradas en los concurridos 

salones de la Caracas de antaño

deleitaba a la audiencia

con su oratoria y saber.

 

El joven Bolívar brillaría

en su Caracas natal

por su elegancia e hidalguía

Todo en él era natural

A las damas las enamoraría.

 

Decía en cierta ocasión

que la mujer es como una flor

con su esencia,  

que quien se le acercase

de ella prendado quedaría

 

Así le pasó a él…

al conocer a su mujer.

Quedaron ambos maravillados

de ese encuentro: dos almas gemelas.

 

No se les pasaban las horas

Ya era más de media noche

pues a lo lejos se escuchó un reloj

dando las doce acampanadas.

Era una iglesia madrileña.

 

Se despidieron amistosamente

Había surgido entre ellos

una “complicidad”

una bella amistad

en esa oportunidad.

 

 

El tiempo, el encargado sería…

de enlazar o desatar esos lazos

que un día por cosa: del destino

en un salón de Madrid,

fuese presentada a Bolívar

por su padre, el Marque del Toro.

 

 

Ella, una hermosa madrileña,

que hasta de él pariente era

Dulce, bella, angelical,

dama elegante y culta

Ruborizada quedó

ante tan galante caballero

que un piropo le lanzó.

 

Y descubrieron,

flechados por Cupido,

que tenían mucho en común,

que les gustaba

la literatura

la historia

la música

la poesía…

 

No es de extrañar que Bolívar

no volviera a casarse

A pesar de tener otros amores,

María Teresa fue su primera ilusión

Fue su querida esposa

Fue su amor.

 

El amor reflejado en una mariposa:

María Teresa del Toro,

quien muy pronto fue llamada a volar

hacia otra dimensión.

Su amado esposo

También siempre la amó

y la llevó en su corazón.

 

(Poema escrito con retazos históricos de distintos autores)



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Maricarmen Gómez


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