El fracaso del calendario escolar: Una muestra que somos imperialistas

Cada comienzo de año escolar o reinicio de actividades educativas, nos encontramos con serias discrepancias entre las autoridades del Ministerio del Poder Popular para la Educación (MPPE) y el magisterio. La razón: la fecha que marca cualquiera de los eventos descritos.

Ignoro si quienes dirigen el MPPE, tan orientados a hablar sobre la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, ignoran que la misma establece el principio de progresividad de los derechos, y ha sido precisamente, ese principio, el más violado, cuando arbitrariamente alguien decide cuál debe ser la fecha de (re)inicio de clase en los institutos educativos oficiales y privados del país.

Durante el desarrollo del año escolar 2014-2015, hemos visto como el empecinamiento de las autoridades educativas los ha llevado a cometer el mismo error dos veces. Primero, fue llamar al inicio del período educativo el pasado 15 de septiembre, y ahora, obnubiladamente, pretender recomenzar el segundo lapso un 5 de enero. El resultado en ambos casos ha sido un fracaso. Inasistencia generalizada de docentes y estudiantes.

Y es que el gobierno, en un afán, a veces incomprensible, también sin darse cuenta, no toma en cuenta que ese derecho de los docentes de comenzar las clases el primer día hábil de la segunda quincena de septiembre (luego de vacaciones escolares) o cada 7 de enero (retorno del asueto navideño) originado por marcos legales, se ha convertido en un derecho de los estudiantes, y por ende, de sus padres y representantes, es decir, el querer imponer fechas distintas a las señaladas sobre el calendario escolar, no sólo viola derechos al magisterio, sino a toda la comunidad educativa. ¿Podrán entender eso? Al parecer la ignorancia en muy profusa en tal aspecto de nuestra malograda educación.

Lo contradictorio de esta situación, y seguiremos repitiéndolo, es que un gobierno que se declara contraimperialista y soberano, es el único país de la región suramericana que continúa, luego de 15 años de "revolución", aplicando un calendario escolar conforme sobre las necesidades climáticas y culturales de Europa y Estados Unidos, siendo además tal razón, el origen que nuestra educación vaya en detrimento y en permanente bochinche, para que sea capaz de transformar conductas y aspectos cualitativos de una nueva sociedad.

Los meses de diciembre y enero son días "perdidos" en el ámbito del actual calendario escolar. Es más, ahora septiembre y octubre que bien pudieran ser meses de fortalecimiento en el aprendizaje y el conocimiento, son un período de "recuperación" de lo irrecuperable, porque simplemente se imparten "actividades remediales" a estudiantes rezagados que vienen de unas largas vacaciones, que incluso en el caso de los liceos comienzan desde finales de mayo.

El actual calendario escolar es nefasto. Urge cambiarlo de inmediato si queremos hacer transformaciones profundas en la educación. Mientras eso no ocurra, las clases en el primer mes de cada año deben comenzar un 7 de enero.

El fracaso del calendario escolar: Una muestra que somos imperialistas

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@jvivassantana



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Javier Antonio Vivas Santana

Lic. en Educación en las menciones de Ciencias Sociales y Lengua (UNA) Maestría en Educación mención Enseñanza del Castellano (UDO) Dr. en Educación (UPEL) Profesor de la Misión Sucre (2003 -2012)

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