Parte I

La delincuencia es un acto antirrevolucionario, antisocialista

La inversión multimillonaria, que la revolución Venezolana, en los sectores populares, para adecentar, mejorar la calidad de vida de sus habitantes, esta siendo notablemente afectada por un sector de la población, indolentes, ante el sufrimiento y padecimiento de sus vecinos. Mientras unos intentan sobrevivir dignamente, esta minoría hace todo lo posible por hacerles la vida miserable, sometiéndolos por medio de las armas y al terrorismo, a las más infames vejaciones, sin importarles el sexo ni la edad de sus víctimas.

Con la redistribución, del ingreso petrolero, hacia las misiones, donde millones de Venezolanos de estos sectores reciben miles de millones de Bolívares Fuertes, de manera directa, con las pensiones, Misión Ribas, casas de alimentación, alimento subsidiado, gasolina regalada, con los mas altos índices de crecimiento económicos, y de empleo.

No se justifica que los índices de delincuencia sean tan altos.

Un individuo que anda por la calle con una 45 en un auto ultimo modelo, asesinando al que no se deja secuestrar, deja robar no lo esta haciendo por hambre.

El delincuente que atraca, asesina, al obrero cuando sale de clases en la Misión Ribas, es mas enemigo de a la revolución, y le hace mas daño que toda la oposición junta.

Un cuerpo policial infiltrado por delincuentes, es tanto o más oprobioso, mas inmoral, más antirrevolucionario, más antisocialista, que los organismos de represión de los estados totalitarios, que arremetían contra opositores políticos, (secuestran, torturan, matan y desaparecen), mientras que nuestros policías arremeten contra ciudadanos comunes, inocentes al azar, por obtener un beneficio económico.

Peor aun no combaten al delincuente, son más delincuentes que los delincuentes.

Existen funcionarios, policiales honestos, no nos cabe la menor, duda, pero mientras permitan que dentro de sus filas exista el delincuente uniformado, son cómplices.

Mejor dicho, no hay policía delincuente, eso no existe, un individuo que delinque con placa no es policía, así se aya graduado en la academia, junto con los demás policías, que si son profesionales y honestos, ese es un malandro, un delincuente, un asesino, infiltrado en los cuerpos policiales.

Como le explico al niño que el socialismo es bueno, si ayer un delincuente delante de el le mataron a su madre o a su padre, o le mataron al hermanito de 2 años, por que hay unos malandro compitiendo por ver quien es el mas malo. (Y eso es lo cotidiano).

¿Por qué los motorizados cayapean a cualquiera que los mire feo?, pero no he visto que cayapeen al malandro motorizado, que desprestigia a los motorizados honestos.

1- Los centros de Reclusión

1- No puedes tener control sobre los delincuentes que están libres, si no tienes control sobre los delincuentes que están presos.

2- El control interno en los diferentes centros penitenciarios no es cuestión de liderazgo, si no de sometimiento.

3- El sometimiento en este caso se logra mediante a la visualización, control y tratamiento de la población penal de manera individual y no como un colectivo.

4- Los presos no son clientes de un hotel, a los que hay que complacerles todas sus peticiones. Estar preso significa. precisamente penalizaciones, restricciones, ósea cero caña, cero, droga, cero mujeres, cero parrandas, cero tratamientos especiales.

En los colegios de señoritas el régimen es mas severo que en nuestras cárceles.

No puede ser que los centros de reclusión sean una extensión del rancho.

Los presos deben estar uniformados.

Por lo que se construirán penales, basados en la úlima tecnología en esa materia, la misma debe de estar en condiciones de mantenimiento impecable, donde la pulcritud impere.


Saludos,

Alberto Pérez Visnapuu

perezaad@pdvsa.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 2842 veces.



Alberto Pérez Visnapuu


Visite el perfil de Alberto Pérez Visnapuu para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas

Revise artículos similares en la sección:
Actualidad


Revise artículos similares en la sección:
Anticorrupción y Contraloría Social