20 julio 2015 - Personas que se quedaron sin empleo o quisieron darle un rumbo a su vida, decidieron salir adelante con un emprendimiento. Estos hombres cuentan su historia al equipo reporteril del Correo del Orinoco.

Rubén Rodríguez: "Hay que ver para qué sirve uno y qué es lo que está buscando"
Rubén Rodríguez es diseñador y junto a otros cinco profesionales del área dirige la empresa MB Design Studio, la cual, desde el año 2000, ofrece servicios de diseño gráfico e identidad corporativa, y desarrollo de páginas web, ilustración y animación 2D para videos. Este emprendimiento, en parte, fue impulsado por no conseguir empleo en su área. "No puedo calcular cuántos currículos dejé en varias empresas, pero nunca me llamaron. Cuando uno sale de la escuela de diseño quiere entrar por la puerta grande a un periódico o una televisora, pero realmente es muy difícil", relató.
Dice que poco a poco fue haciendo tarjetas, logos y diseños que la gente le iba pidiendo, y así comenzó a crear una cartera pequeña de clientes. Después se juntó con otros talentos que estaban en la misma situación, y de esa forma nace la compañía que hoy presta sus servicios tanto a empresas privadas como públicas. Sostiene que es difícil conseguir empleo en el área de diseño, básicamente por la cantidad de profesionales que están egresando. "Cuando nosotros nos graduamos, la Escuela de Artes Visuales era uno de los pocos institutos que existían, después empezaron a dar licenciaturas en universidades y crearon institutos técnicos", reseña.
Además, señala que la mayoría de las empresas buscan un diseñador multifuncional, "para tener una sola persona que realice todo y hacer un solo pago", pero a su parecer, eso no es viable. Ese quizás sea el motivo por el cual la mayoría de los diseñadores trabajan por su cuenta. Por lo general, reflexiona, "quienes no se arriesgan a emprender su propia empresa, terminan estudiando otra carrera y trabajando en otras áreas".
Afirma que el diseño, "más que un oficio, es un estilo de vida", que requiere de tiempo para trabajarlo e investigación y estudio, para actualizarse en cuanto a las novedades que surgen constantemente. Rubén Rodríguez considera que "Venezuela es un país de oportunidades", sobre todo en el área de diseño, por ello, en sus planes no está irse al exterior, como piensan otras personas. Afirma conocer y haber asesorado a mucha gente que, por no conseguir empleo, decidieron salir adelante con un emprendimiento. Sin embargo, piensa que "no es que no haya fuentes de empleo en el país, sino que hay que ver para que sirve uno y qué es lo que está buscando".
Eduard Moreno: "Ser taxista es peligroso, pero se hace bastante dinero diariamente"
Eduard Moreno lleva 5 años trabajando como taxista en una línea de Caracas, después de haberse dedicado a la albañilería. "Cuando me salió este trabajo, no estaba haciendo nada, pero me gustó, porque aquí tengo más oportunidades, y me quedé haciendo esto", relató.
Estar frente al volante todos los días, en su criterio, no es tan sencillo como parece, pero admite que es más rentable que cualquier otro oficio que no requiera de capacitación universitaria. "Ser taxista es peligroso, porque hay que estar pendiente de todo, de los motorizados, de que no lo roben a uno, pero también es muy productivo, porque se hace bastante dinero diariamente".
Moreno asegura tener otros compañeros que, pese a ser profesionales, también llevan tiempo trabajando como taxistas, "unos porque no conseguían empleo" en sus áreas, y otros porque "el sueldo que ganaban en las empresas donde trabajaban no les alcanzaba para nada".
Dice que no dejaría de "taxiar" porque ya está acostumbrado a ganarse la vida de esta forma. "Ahorita las empresas no están pagando como es, y lo que uno gana mensualmente en una empresa lo hace aquí en tres días, incluso, no cobrando caro", concluyó.

Oscar Solórzano: "Cuando vas a las obras a buscar trabajo te dicen que te quedes por ahí"
Desde hace año y medio, Oscar Solórzano trabaja como obrero en el sector de la construcción. Anteriormente trabajó para un pequeño negocio de tapicería, pero comenta que ahí ganaba poco. "Me resulta mejor la construcción, pagan mejor y le dan a uno más beneficios", asintió.
Sin embargo, asegura que, aunque se están desarrollando muchas obras, es difícil conseguir empleo en esta área por la escases de materiales. "Cuando vas a las obras a buscar trabajo te dicen que te quedes por ahí, a ver si sale algo, porque primero hay que esperar a ver si llega el material, que está escaso", relató.
En su caso, considera haber tenido suerte por ser seleccionado para quedarse trabajando en una constructora que maneja varios proyectos. "Me costó mucho entrar a esta empresa, pero ya tengo año y medio trabajando con ellos, y después que termine aquí, hay otras obras", celebró.
Oscar refiere que es más conveniente trabajar para una empresa, que contrata por proyectos, que como albañil particular: "Una obra con una constructora grande puede durar cuatro o cinco años, en cambio uno trabajando por su cuenta no sabe si le va a salir algo".
Por ahora está conforme con lo que hace, pero no descarta incursionar más adelante en otras áreas productivas que le permitan obtener un mayor ingreso. "Más adelante, de repente si lo hago, yo le hecho pierna a cualquier trabajo", puntualizó.

Rubén Machuca: "Compañías Prefieren contratar empresas de correspondencia masiva que a un mensajero"
Rubén Machuca quedó desempleado luego que la casa de bolsa donde laboraba como mensajero fuera intervenida por el Estado, hace 12 años. Desde entonces se desempeña como mototaxista y está asociado a una cooperativa que funciona en el centro de Caracas. "Ya yo venía trabajando medio tiempo como mototaxista, pero cuando la casa de bolsa fue intervenida, nada más me quedó esto para buscar el sustento de mi familia", detalló.
Aunque metió currículo en distintas empresas para trabajar como mensajero motorizado, señala que nunca fue tomado en cuenta, porque "hoy en día, las compañías prefieren contratar empresas de correspondencia masiva, que tener un solo mensajero que les genere otros gastos", reflexionó.
Trabajar como mototaxista, comenta, es complicado: "Uno a veces pasa horas aquí sin hacer nada, pero otras veces pasa todo el día llevando gente. Además hay que soportar el tráfico, los carros, el calor, los camioneteros que tocan esa corneta a toda mecha".
No obstante, reconoce que es una labor "muy rentable", aunque ha bajado el ritmo de clientes. "Antes nosotros trabajábamos más, tu venías a esta hora (04:00 pm) y no conseguías ni una moto aquí, lo que hace que siga siendo un trabajo rentable es que antes la carrera mínima costaba 50 Bs, y ahora 150 Bs.", explicó.
Dice que si tuviera la oportunidad de volver a trabajar en una oficina, lo aceptaría "si fuera jefe", porque esgrime haberse "amañado" a trabajar a su ritmo. "Volverme a acostumbrar a regirme por un horario, con un jefe, es bastante difícil", añadió. Según lo que comentan sus clientes, aduce, nadie habla bien de la situación del país: "Todo el mundo se queja, que no se consigue esto, aquello, que hay que hacer colas para comprar comida, que hay que correrle al hampa".
