21 de junio de 2013.- Los campesinos del norte colombiano y el Gobierno central siguen sin encontrar una salida a la crisis luego de que los labriegos abandonaran la mesa de diálogo por la presencia de los dirigentes de la fuerza pública, quienes de acuerdo a los agricultores son los responsables de las represiones y el recrudecimiento del conflicto.
El corresponsal de teleSUR en Colombia, Milton Henao, afirmó que “sigue la criminalización de la protesta, algo que ha caracterizado a la fuerza pública durante todos estos días. Los campesinos dicen que el Gobierno se ha hecho oídos sordos al llamado que han hecho”.
Henao agregó que “al menos dos mil 500 efectivos de la fuerza pública se encuentran desplegados ejerciendo control en la zona. En un principio pedían que los militares no participaran en la reunión, sin embargo aceptaron su presencia pero sin intervención, pero posteriormente la gerente general del Instituto Colombiano para el Desarrollo Rural (Incoder), Miriam Villegas pidió a los campesinos el despeje de vías, algo que no fue aceptado por los campesinos”.
“Los agricultores añadieron que no irán a Bogotá, luego de la solicitud hecha por el ministro de Agricultura, Fernando Estupiñán, y que si se reúnen será aquí en el Catatumbo”, reportó Henao.
Las protestas se han recrudecido en los últimos días, luego de que unas cinco personas resultaron heridas de gravedad tras la represión por parte de la policía. Se conoció que una persona terminó con amputación de un dedo en una de sus manos, otra en los brazos, hay casos de fracturas en piernas y afectados por esquirlas de granada.
El ministro de Agricultura, Francisco Estupiñán, dijo que los campesinos que adelantan protestas en la zona del Catatumbo en el Norte de Santander, se pararon de la mesa de negociaciones que fue instalada por el Gobierno Nacional en busca de soluciones a las problemas que los aquejan.
Estupiñán dio a conocer que el próximo 3 de julio se adelantará en la Gobernación de Santander una reunión con todos los actores para construir entre las partes un acuerdo que responda a las necesidades de las comunidades.
"Mientras se lleva a cabo la reunión también les hemos pedido que cesen los bloqueos y las marchas en la región, y les reiteramos que la fuerza pública permanecerá, porque en Colombia no hay ningún sector vedado para esta", dijo Estupiñán.
Agregó, que también en una nueva comunicación que llegó en las últimas horas, los campesinos solicitaron arreglos en algunas vías terciarias y otras peticiones que se están evaluando.
Por su parte el Gobernador de Norte de Santander, Edgar Díaz, dijo que recibió la llamada del presidente Juan Manuel Santos, en la que le anunció que el próximo lunes se realizará una reunión con los ministros, los alcaldes del Catatumbo y los representantes campesinos.
Los agricultores bloquearon el pasado fin de semana diversas carreteras para pronunciarse por la falta de atención estatal, la definición de una Zona de Reserva Campesina (ZRC) en el Catatumbo, además del rechazo a los proyectos de la locomotora minera.
El pliego de demandas fue suscrito por más de tres mil 200 campesinos de este municipio colombiano y exige la sustitución gradual de los cultivos ilícitos, mediante proyectos productivos sostenibles, de manera consensuada con las comunidades.
El presidente de Zonas de Reserva, César Ruiz, quien declaró que el motivo de esta protesta se fundamenta en el rechazo a la erradicación de los cultivos ilícitos, agregó que esta práctica ilegal es “la medida con la que nosotros nos solventamos para la comida, para el estudio de los hijos”.