Caracas, febrero 3 - Un día como hoy 3 de febrero, pero de 1795 nace uno de los mejores y más completos militares del continente, Antonio José de Sucre.
Vino al mundo en Cumaná, en la provincia de Andalucía (hoy estado Sucre, en su honor). Hijo del teniente Vicente de Sucre y Urbaneja y de María Manuela de Alcalá y Sánchez.
En 1809, contando con 15 años se une a las filas del Ejército, con su hermano Pedro y otros jóvenes, integró como cadete la compañía de Húsares Nobles de Fernando VII. A los 16 años junto a Simón Bolívar hace frente a las tropas sublevadas el 11 de julio de 1810 en Valencia, bajo el mando del Generalísimo Francisco de Miranda, logrando la victoria.
A los 27 años gana en la Batalla de Pichincha la independencia del Ecuador (24 de mayo 1822), para el periodo de 23 de junio de 1823 al 17 de julio de 1823 es gobernador de Perú, el 6 de agosto de 1824 comandado por Bolívar se gana en Junín la primera parte de la Independencia del Perú, sellándola el 9 de diciembre de 1824 en Ayacucho, luego el Parlamento peruano lo nombra Gran Mariscal y General en Jefe de los Ejércitos.
Fue Sucre el más y eficaz colaborador del Padre de la Patria en la gesta emancipadora. Bolívar dijo de él: "Si yo hubiese conocido las virtudes intelectuales de Sucre en esa época en que crucé los Andes, tengan ustedes la seguridad de que hubiese sido él, y no Santander, mi lugarteniente y otra sería la historia de estos pueblos. Confiar demasiado en Santander fue mi perdición. La experiencia, que yo no tenía entonces, demuestra que con bruto ni a misa, no suelen ser muy leales los hombres con ambición y talento. Tan sólo he conocido uno, que fue excepción a esa regla. Se llamaba Antonio José de Sucre", manifestó el Libertador.
La vida de Sucre, sin embargo, estuvo signada por la fatalidad, gran parte de su familia pereció durante la Guerra de Independencia, y en especial cuando Boves tomó a Cumaná.
Igualmente, sus contundentes victorias en el campo de batalla, su educación y afabilidad despertaban la envidia de algunos caudillos independentistas, hombres de pelo en pecho y de salvajes maneras. De ahí que el general Francisco Bermúdez, su antítesis en todos los sentidos, comentase cuando se le notificó de la gran victoria de Ayacucho: "¡Como serán de flojos los españoles del Perú, para que Antoñito Sucre esté ganando batallas!".
El Abel de América
Para el 6 de agosto de 1825 en el Congreso de Chuquisaca declara la independencia de la República de Bolivia (hoy Estado Plurinacional de Bolivia).
El 29 de diciembre de 1825, Sucre es elegido constitucionalmente Presidente vitalicio de Bolivia, y el 18 de abril de 1828 renuncia por los disturbios que se venían presentando por parte de la oposición a su Gobierno.
El 4 de junio de 1830 se escribe en las páginas históricas de América del Sur uno de los capítulos más trágicos, Sucre había sido asesinado en los caminos de Berruecos, tras una premeditada conspiración por parte de la oligarquía colombiana y un medio de comunicación, fue el general Luis Urdaneta, cuando escribe a Juan José Flores desde Tocaima 19 días antes del asesinato: “… A García, el diputado por Cuenca, le instruí de todo lo que debía decir a Ud. y ahora le añado que es preciso que Ud. redoble su vigilancia con el M…” Tres días antes del crimen, el periódico “El Demócrata” de Bogotá publicó el siguiente artículo: “Acabamos de saber con asombro, por cartas que hemos recibido por el correo del Sur, que el general Antonio José de Sucre ha salido de Bogotá… Las Cartas del Sur aseguran también que ya este general marchaba sobre la provincia de Pasto para atacarla; pero el valeroso general José María Obando, amigo y sostenedor firme del Gobierno y de la libertad, corría igualmente al encuentro de aquel caudillo y en auxilio de los invencibles pastusos. Puede que Obando haga con Sucre lo que no hicimos con Bolívar…".
Como lo expresa el historiador Tomás Polanco Alcántara, "el símbolo de la continuidad de Bolívar era Antonio José de Sucre. Paulatinamente, por su talento personal, por sus dotes intelectuales y por su espíritu altivo, digno y limpio, Sucre se fue convirtiendo en el complemento indispensable de Simón Bolívar. [...] Respetado por los argentinos, los chilenos y los peruanos, admirado por los bolivianos y quiteños, sin enemigos en Venezuela y en la Nueva Granada y con todos sus antecedentes, Sucre estaba destinado a ser el natural sucesor de Bolívar".
Pero fue asesinado, pocos meses antes de la muerte del Libertador. Bolívar, enfermo, al conocer la noticia exclamó: “¡Santo Dios! ¡Se ha derramado la sangre de Abel!… La bala cruel que le hirió el corazón, mató a Colombia y me quitó la vida”.
Los restos mortales del Mariscal Sucre fueron llevados a Quito por su esposa y mantenidos en secreto en su hacienda en el Valle de los Chillos.
En 1832 y cumpliendo la voluntad de Sucre, que deseaba ser enterrado en la capital ecuatoriana, son depositados en el Convento del Carmen Bajo, y posteriormente fueron llevados a la Catedral Metropolitana de Quito, el Valle de los Chillos, donde ocupa una capilla.
Su Legado
No sólo contribuyó a la independencia de tres de los países libertados por Simón Bolívar (Perú, Ecuador, Bolivia) esto le valió el mérito de designar el estado donde nació con su nombre, de igual manera algunos municipios en Venezuela llevan su nombre.
El 8 de septiembre del 2003 bajo Decreto Presidencial 2601 nace el programa de inclusión del Ministerio de Educación Superior denominado “Misión Sucre” con el objetivo de facilitar la incorporación y prosecución de estudios en la educación superior de los bachilleres, en concordancia con los postulados de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Nace el Sucre
Como medida para frenar el uso del dólar en los Países de la Alianza Bolivariana de los Países de nuestra América (ALBA) se impulsó la medida de designar el SUCRE (Sistema Único de Compensación Regional) como una unidad de cuenta y de valor, usada en el comercio interregional entre los nueve países adheridos a ALBA (Venezuela, Cuba, Antigua y Barbuda, Bolivia, Dominica, El Salvador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas y Ecuador).
El 28 de enero de 2010 entró en vigencia la nueva moneda, tras ser aprobada el 17 de noviembre en Cochabamba (Bolivia), para el presidente Hugo Chávez “el Sucre es una nueva moneda revolucionaria que viene a romper los paradigmas de la economía”.
De esta manera, Sucre vive por siempre en nuestros pueblos americanos, su vida y obra se resume en la entrega absoluta por el sueño libertario de nuestros pueblos, tan perseguido por Bolívar. ¡Viva Sucre!