Enmienda o barbarie

Ya pasaron diez años en que el Comandante Presidente está jugando un rol activo, ¡toda una década histórica, pletórica de grandes acontecimientos nacionales y mundiales! Durante este lapso, el país, se dividió en tres alas: el chavismo, como identificación de masas, el Socialismo Bolivariano y Revolucionario, como ideología oficial; y el oposicionismo burgués. Todos los acontecimientos nacionales pasan por estos “filtros” teóricos. Sin embargo, la oposición, se sienten con el derecho a ignorar el desarrollo ideológico real que se expresa en la batalla implacable de estas tendencias de los actores revolucionarios.

Por supuesto, tenemos una gran demora en la creación de centros de ideologización de la doctrina socialista, pero el problema no es simplemente la demora, tenemos un gran retraso, en la construcción de las escuelas de formación socialista, donde todos debemos pasar, incluida la juventud revolucionaria. Por tal motivo, creemos que esta es la oportunidad para que el pueblo entre de lleno en la escena política y participe activamente en la construcción del socialismo y asegurar su futuro. El pueblo chavista unificado atraerá a miles de compatriotas de todas las tendencias, eliminará los impedimentos hostiles que nos dividen y nucleará a todos los revolucionarios bajo las banderas del Proyecto Socialista Bolivariano. Esperamos que esta vez “Sí” lleguemos a un entendimiento, y poder “aSí” participar en esta gran victoria que nos lleve a la Enmienda del 230 de la Constitución, hacia el año 2019 y más allá.

Los seudos socialistas pequeñoburgueses, que no sirven ni para demócratas, imaginan que la lucha contra el oposicionismo consiste en declamar discursos en mítines y conferencias. La verdadera lucha contra la burguesía es inseparable de la lucha de clases del pueblo contra los fundamentos de la sociedad capitalista. El capitalismo no es una sociedad económica inevitable. Pero tampoco es un mero accidente. Es la consecuencia de la incapacidad de los degenerados y descompuestos partidos de masas “izquierdistas” para asegurar la victoria del socialismo. Por lo tanto la lucha contra el capitalismo es, sobre todo, la lucha por una nueva generación y dirección revolucionaria del pueblo. Ese es el significado histórico del trabajo del PSUV. Sólo desde este punto de vista se puede comprender y evaluar su actuación.

La teoría socialista está indisolublemente ligada a la actividad. En esta época de reacción desenfrenada, agravada por la decadencia de lo que hasta hace poco era el oposicionismo, sólo es posible ser socialista si se es dueño de una voluntad inconmovible, de gran coraje político e ideológico, y de la capacidad de marchar contra las corrientes fascistas. Esperamos sinceramente que el pueblo chavista y revolucionario posean estas cualidades. Si acabamos con nuestra indecisión y nuestras vacilaciones, podremos rendir importantes servicios a la causa de la revolución y al socialismo. Quiero decir qué, la enmienda es la explicación de una cosa, que es otra cosa que hace la otra cosa dependiente de otra cosa aun, y que hay que captar todo este lamentable sistema de cosas para hacer lo que se quiere. Nos hace falta ser firmes en nuestros propósitos; nada de compromisos, nada de concesiones. No podemos engañarnos con las promesas ilusorias de otro mundo, sino decirnos la pura verdad sobre las causas de nuestra situación.

La oposición burguesa es una concentración social de capital concentrado, mientras el pueblo pobre y excluido dispone sólo de la fuerza de su trabajo. Por ello el pacto entre los oposicionistas y el pueblo nunca puede descansar en condiciones justas, ni hasta ser justo en el sentido de una sociedad que pone a un lado la posesión de los medios materiales de existencia y de producción, y al lado opuesto las fuerzas productivas. El único obstáculo en el camino de nuestra revolución es el temor que sienten las clases propietarias, motivado a la manipulación de los medios de comunicación privados. Pero mientras el pueblo permanezca fiel y esté estrechamente ligado a los principios del proyecto que representa el Comandante Presidente, ya que es el factor más importante para garantizar el triunfo del socialismo, este temor será superado.

Sabido es que todo empobrecimiento de la economía, sea social o animal, es un florecer de lo parasitario y el dinero es el gran parasito. Pero los capitalistas que poseen el dinero ambicionan más. El poder del dinero, aunque poder político sólo lo habían ejercido de una manera indirecta, pero desde la entrada en escena del Presidente Chávez lo utilizan como poder directo. Con el dinero y a través de la manipulación mediática más no pudieron hacer, la clase media que estaba encasillada en su libertad la esclavizaron al proyecto apátrida imperialista. Todo lo demás es artificio, ya que la lucha de clases en el área económica es, en su primer efecto, reformista y contraria por ello a las premisas teóricas determinantes, en su autentica y real trascendencia.

La única potencia social del lado del pueblo es su masa. Sin embargo, la potencia de la masa está rota por la desunión. La dispersión está engendrada y mantenida por su rivalidad. Los antiguos partidos de izquierda que se han formado primero de tentativas espontáneas para suprimir, o a lo menos limitar, esa rivalidad, por arrancar condiciones establecidas situándolos, por lo menos, por encima de la condición de simples adversarios, los unos de los otros; pero diríamos buscan el poder, sin tomar en cuenta la realidad histórica que está viviendo el país. Ya qué, todos los antiguos partidos “izquierdistas”, sin darse cuenta de ello, se han convertido en centros de organizaciones de cuotas de poder; como el antiguo Congreso, la CTV, las gobernaciones y los municipios lo fueron para los puntofijistas.

Sí, los partidos de izquierda son indispensables para los combates diarios entre el oposicionismo y la revolución, son aún mucho más importantes en tanto que aparatos organizados para apresurar la lucha de clases. Por eso se han quedado demasiado aparte de los movimientos sociales y políticos en general. En estos últimos tiempos, no parecen adquirir conciencia de su gran tarea histórica, como se puede inferir por ejemplo: la reforma de la Constitución del 2007, y también se excluyeron de su participación al movimiento político más reciente en la Asamblea Nacional, la Enmienda, de su concepción más elevada, de su función para con el país, y de la resolución del PSUV en recoger firmas conjuntamente con el pueblo, para modificar el articulo 230 de la Constitución, y “aSí” avalar la decisión de los asambleistas; tal parece que a última hora algunos de estos grupos se incorporan a esta tarea.

En la actualidad están muy difundidos entre los intelectuales, incluso entre los que se consideran “socialistas”, el diletantismo, la superficialidad y la falta de preocupación por la teoría. Esta corporación de profesionales de “la amistad con la social democracia” o “social imperialista”, de falsos “socialistas”, que tras sus ruidosos clamores contra el imperialismo ocultan su parasitismo social, se convirtió en una verdadera plaga del movimiento revolucionario. ¿Es consecuencia de la opresión de la reacción mundial del imperialismo? Pero es imposible avanzar un solo paso sin retomar la tradición del socialismo científico.

Salud Camaradas.

Hasta la Victoria Siempre.

Patria. Socialismo o Muerte.

¡Venceremos!


manueltaibo@cantv.net


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Manuel Taibo


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