(Decreto de Angostura)

Simón Bolívar reconoció la Incertidumbre de su Propia Evolución Moral

En Venezuela es inminente el Referendo Consultivo que decidirá la reelección
abierta o permanente del Presidente de la República. Tal acontecimiento está
previsto para el Primer trimestre de 2009.

Ese referendo versará sobre la Enmienda del Art. 230 de la actual
Constitución de la República. Su reforma posibilitaría que el Presidente de
la república pueda deterministamente presentarse repetidas y consecutivas
veces como candidato para seguir ejerciendo el mismo cargo como Presidente
de la misma república al final de cada uno de sus períodos sexenales.

Durante toda su intensa campaña preelectoral tendente a la presentación de
esta segunda reforma constitucional, el Presidente de la república
manifestó la imperiosa conveniencia de su continuidad y permanencia en el
poder para bien del proceso revolucionario y socialista que él "solo" viene
liderizando con evidente éxito demostrado hasta ahora.

Enfatizó que por ahora no se vislumbraba ningún relevo confiable para
sustituirlo en sus funciones ejecutivas ni en la Oposición ni dentro de su
propio partido político, el Psuv (Partido Socialista Unido de Venezuela).

Abstracción hecha de la poderosa influencia mediática ejercida por el
primer y potencial beneficiario de esa reforma, y dejando a un lado el
carácter subjetivo que el Presidente le imprime al proyecto reformatorio,
es un hecho que, en el supuesto de que el pueblo mayoritariamente apruebe
la reforma del artículo involucrado, el país y dicha mayoría ciudadana
tendrían indudable y ciertamente garantizada la continuidad en el mando del
mismo líder actual del "proceso revolucionario socialista", pero de ninguna
manera ni este ni nadie, en este país ni en el mundo, ni ayer ni hoy, podrá
garantizar que la moral del Presidente no sufriría cambios en su conducta
gubernamental.

Precisamente, esa posibilidad de cambio conductual es la que tan sabia,
científica y genialmente admitió el Libertador Simón Bolívar. Curiosamente,
este personaje emblemático del proceso revolucionario socialista venezolano,
liderizado y estimulado por el Presidente actual, supo reconocer que
también su propia moral, altruista y democrática amplia y fehacientemente
demostrada, así como la del resto de los mortales, no podía escapar de la
posibilidad de sufrir cambios negativos en perjuicio de la misma ciudadanía
y del país que le otorgaran su eternidad en el Poder .

marmac@cantv.net


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Manuel C. Martínez M.


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