El asesinato del Libertador, o muerte por enfermedad

El estudio sobre la enfermedad i muerte de nuestro Libertador Simón Bolívar, aun tratándose de exponer al público una versión absolutamente seria i verdadera, exige absoluta seriedad intelectual, histórica, científica i política, por cuanto ha comenzado a divulgarse la hipótesis de que posiblemente fue asesinado. Como en la circunstancias actuales, en este país, todo está vinculado a la política i a las ideologías entre el capitalismo i el socialismo en proceso, advierto en este artículo previo, mi posición de revolucionario genuino, no comprometido con grupos, sectas o partidos, bien oficialista o de oposición, sino que estoi comprometido con el proceso revolucionario pacífico que lidera el presidente Hugo R. Chávez Frías; que soi anti imperialista de toda mi vida profesional i pública i que estoi dispuesto, ante las constantes amenazas del imperio i las conspiraciones i asechanzas de la oligarquía criolla antipatria o apátrida, sin buscar privilegios ni cargos, dispuesto a dar lo que me resta de vida, por defender nuestro suelo i soberanía, saliendo a la calle con un fusil, ametralladora, tanque de guerra o cañón antiaéreo, a morir por mi patria porque no soportaría ni un instante, convertirme a un esclavo del capital extranjero ni ver destruía la obra más grandiosa de la Historia Universal, como fue la gesta de Independencia de cinco, o mejor seis, países del mundo nuevo, por la barbarie guerrera, económica e inmoral, de quienes tienen todo el poder asesino i destructor, dentro de un país falsificado como los Estados Unidos de Norteamérica. Sin embargo, aunque al presidente Chávez, parece que le estimulan para tratar de demostrar la tesis del asesinato i no de la muerte, más que probada de haber sido por una Tuberculosis Pulmonar, con algunas complicaciones finales, eso conlleva a una investigación sin serios fundamentos que, no aportando nada a la historia, pueden ser interpretadas por muchos venezolanos, i especialmente por esta terrible, inculta, anticientífica i terrorista oposición radical (sin excluir a la Iglesia Católica -o mejor un cogollo o jerarquía de obispos i cardenales ofuscados-, un partido político con sotanas, despreciable i anticristiano) como una profanación a la tumba o sarcófago que guarda los restos del Libertador en el Panteón Nacional. Eso implica pensarlo mucho; buscar sanas i sensatas opiniones no de improvisados (que abundan) sino de historiadores, médicos, científicos, etc., precisamente por el respeto i devoción que profesamos al Padre de la Patria i a sus ideas que han trascendido siglos.

Lo digo por las versiones que he escuchado i leído, así como algunos libros que es necesario leer por ser nuevos, o releer porque el problema ha sido ampliamente estudiado. He leído recientemente de un solo tirón en una tarde, un librito delgado, de buena presentación pero malo de principios a fin, como obra escrita. El título dice, EL ASESINATO DEL LIBERTADOR, i en solamente dos páginas, si menciona en una o dos líneas que el Libertador fue asesinado sin agregar si el más mínimo argumento, aunque deja ver que un misterioso doctor Night, venía siguiendo al paciente i al Dr. Reverend para indicarle también misteriosos medicamentos. Puros dichos i hechos comunes, sin datos nuevos para reforzar la “hipótesis”; sintaxis deficiente, igual que el prólogo, hecho por el diputado regional mi tocayo Roberto Guevara. Completa el breve libro una supuesta obra de teatro, lo más malo i defectuoso que pueda hacerse. No tiene la menor noción de lo que es, ni un sainete, con diálogos llenos de frases textuales de los libros de historia o biografías del Libertador, lo que cansa i desespera. Es obra del abogado William Briceño, quien demuestra que no conoce historia, medicina ni ha profundizado en la vida i otra de Simón Bolívar. Realmente un librito como este, lo que sirve es para desorientar, dejar dudas i querer complacer al presidente Chávez con un supuesto aporte que es todo un adefesio. El Dr. Mac Nigh, era un médico norteamericano, miembro de la tripulación de una goleta norteamericana, i bastante conocido en islas del caribe i en Colombia. En ello no hai ningún misterio, i comprobó junto a Reverend –que si era médico francés- que el Libertador llegó a Santa Marta en pésimas condiciones físicas, padeciendo una enfermedad que era crónica, que tenía antecedentes familiares i que según el mismo Bolívar expresa en carta a Urdaneta, que desde hace más de doce meses viene mal, mui mal, de salud, pues se había agravado desde el atentado septembrino; pero ya cuando había llegado a Bogotá en 1926, sus estado era sumamente deteriorado, como lo expresara un testigo i más adelante el dibujo o retrato a lápiz que le hizo el médico, naturalista i pintor francés M. Roulin. Es falso lo que expresan algunos, de haber llagado en buenas condiciones i en apenas 17 se desarrolló su enfermedad hasta morir. Eso es un disparate o un bsurdo médico o científico.

Por estas razones, voi a enviar a APORREA, mi única ventana a la libertad de expresión, una serie de artículos sobre la muerte del Libertador. Desearía que la Comisión que se dice se ocupará del problema, me tomara en cuenta al igual que a otros historiadores. Esa hipótesis, sumamente difícil de probar, no tendría ninguna repercusión. Sabemos que las oligarquías nacientes en estas repúblicas en las que se fragmentó el sueño del Libertador, con sus traiciones, corrupciones, desafíos, asesinatos, persecuciones i exilios, apuñalearon el cuerpo i el alma de Bolívar. Esos puñales de oprobio existieron, lo mismo que los venenos de las traiciones i las crueldades como el asesinato de Sucre, pero que pueda demostrarse por ejemplo, el uso de algún veneno, administrado programadamente i medido con rigor científico, es absurdo. De esto hai casos en la historia, demostrables; pero en el caso particular de Bolívar, las sospechas son débiles i sin fundamento. Por eso, debemos pensarlo mucho antes de violar el Panteón i la sensibilidad bolivariana de este pueblo. Bolívar tuvo atentados directos de asesinato, mas creer que se hubiese programado algo a largo plazo i con la astucia de las novelas de Conand Doyle o Ágatha Christy, es risible. Por ello, no estoi contradiciendo al presidente Chávez, sino orientándolo en lo que puedo, ya que esta rodeado de muchas personas deficientes en cultura i conocimientos. Procuremos, no atentar contra los principios objetivos de la Historia.

robertojjm@hotmail.com






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Roberto Jiménez Maggiolo


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