En bloque o separadamente

En estos días, la forma de votar las reformas en el referendo se está haciendo tan polémica como el más discutido de sus artículos, el de la reelección continua. La Constitución en su artículo 344 contempla dos formas, hacerlo en bloque con la totalidad de la reforma, o separadamente hasta una tercera parte de ella. En este último caso, se requiere el voto de un tercio de los diputados, o la petición de 5% de los electores inscritos, algo así como 800 mil, aunque todo hace suponer que la decisión es del Presidente, como proponente de las reformas.

La tendencia predominante en la Asamblea Nacional es por el voto en bloque, pero no he escuchado argumentos más allá de que se trata de una propuesta integral. No creo que el presidente Chávez que ha llamado a un profundo y amplio debate público, y pedido que la reforma coja la calle, no acepte, por ejemplo, que se incluya un nuevo artículo, o que se modifique alguno de los que propuso. Personalmente, por ejemplo, he venido sosteniendo que en los párrafos finales de los artículos 57 y 143 se repite una misma disposición sobre una materia que además, es inaplicable, y esta podría ser la ocasión para revisarlos.

¿Qué puede ocurrir si se votan en bloque? Si toda la oposición no votara, más la abstención normal, más el chavismo que se desinterese por la falta de competencia, toda vez que ya tienen ganada la pelea, el porcentaje abstencionista podría superar el 50%. (Cuando se votó la Constitución del 99, fue de 55,6%) ¿Qué pasaría si se vota separadamente? Creo que no existe ninguna posibilidad de que el SI sea minoría y que las propuestas de reforma que se aprueben en la Asamblea Nacional no sean todas ratificadas en el referendo. En un primer escenario, el mejor para el Gobierno y para la oposición, el SI obtendría 7.309.080 votos tantas veces como se separen las propuestas de reforma y el NO, 4.292.466. Estas fueron las cantidades alcanzadas en las elecciones presidenciales de diciembre de 2006 y suponiendo que ninguna de las dos fuerzas hubiese perdido ni ganado en un año, la proporción sería 63% de votos afirmativos y 37% de negativos.

¿Cuáles pueden ser las variables? Que una minoría, seguramente insignificante, de los chavistas vote NO por alguna de las partes o fragmentos, pero que igualmente, una minoría de los votos opositores se incline por algunas de las propuestas de reformas, por ejemplo, donde aparezca la reducción de la jornada laboral. Al final, todas las propuestas serán aprobadas, unas con más votos que otras. Eso también sucedió en la elección presidencial, en Zulia Chávez obtuvo 51,38% de los votos, pero en Aragua subió a 71,85%. Ese es el juego democrático.

Seguramente, la parte del articulado donde esté el 230, que contempla la reelección continua, obtendrá menos votos que otras, pero ¿acaso no reflejaría la composición política del país? Si en el referendo de agosto de 2004 la oposición alcanzó cuatro millones (3.989.008, cantidad que incrementó 303.458 en 28 meses) y el chavismo en ese mismo período aumentó un millón 508 mil 451 votos, ¿es malo que esas proporciones se reflejen en la aprobación de las propuestas de reformas? ¿No quedarán más blindadas en un referendo donde la abstención sea menos del 30%? ¿Alguien puede cuestionar la legitimidad de una Constitución aprobada con la participación de más de 10 millones de votantes variopintos? ¿O prefieren una reforma aprobada con votos rojos, rojitos, como la Asamblea Nacional (aunque ésta sea producto de uno más de los errores de la oposición), a una reforma donde participen partidarios y adversarios? Supongo que en el llamado oficialismo están claros de que en la oposición existen dos líneas, la de los radicales, abstencionista, y otra, que pugna por recorrer el camino democrático, con asedio mediático para que cambie esa posición, decidida a participar. Por supuesto, si la Asamblea Nacional finalmente aprueba que se voten en bloque los 33 artículos, ni uno más ni uno menos, y textualmente, como fueron presentados, como si no hubiese habido debate alguno, como si no hubiese tomado las calles, estará reforzando la línea abstencionista.

(El próximo domingo me referiré a los contenidos más polémicos entre los artículos propuestos).

Tercero de la serie
Quince fueron los bancos emisores de las notas estructuradas valoradas en 8.000 millones de dólares del Estado venezolano, ordenados según la cantidad colocada: Barclays Bank PLC (más de 2.000), Lehman Brothers, Calyon, Welstb AG, AB Svensk Expotkredit SEK, HSBC Bank USA, Credite Suisse, Deutsche Bank AG FLR, Dresdner Bank AG, ING Bank NV, Morgan Stanley, Nomura Bank Internacional, BNP Paribas y JP Morgan. Con varios de ellos hubo mediación de particulares en combinación con altos funcionarios, y ganaron millones de dólares en operaciones donde el único y gran perdedor fue el Estado venezolano. Es de suponer que tanto el ministro Cabezas como el presidente Chávez están debidamente enterados.


El Center for Economic and Policy Research
, con sede en Washington, (www.cepr.net) acaba de difundir un estudio sobre la economía venezolana, cuyo párrafo final de su resumen ejecutivo dice: "Debido a su gran superávit en cuenta corriente, sus grandes reservas en moneda extranjera, y a que la deuda externa del país es pequeña, el gobierno dispone de diversas herramientas para estabilizar y reducir la inflación, así como para ajustar eventualmente la moneda, sin tener que sacrificar el crecimiento de la economía. Además de sus otras metas, todo parece indicar que el gobierno está decidido a mantener una tasa de crecimiento alta. Por lo tanto, no hay señales que sugieran que la actual expansión económica esté por llegar a su fin en el futuro cercano". Algunos economistas, expertos y empresarios deberían leerlo todo.


El ministro Eduardo Álvarez
me hizo llegar estadísticas que demuestran palmariamente como las 173 medallas ganadas por Venezuela en los 12 juegos Panamericanos (1951-95), antes del acceso de Chávez al poder, representan 23,25%, mientras que desde 1999 ha obtenido 279 preseas, equivalentes a 57,66%. (Sin embargo, yo no incluiría los de Winnipeg 99, pues los resultados de la delegación venezolana no deben atribuirse a la nueva política deportiva). Cuadros similares deberían hacerse con los Bolivarianos y los Centroamericanos y evidenciarán sin ninguna duda que en estos años de Chávez el deporte venezolano se ha desarrollado más y tenido más éxitos que en los 50 años anteriores.


¿Qué debe hacer el Gobierno
al enterarse de que un contrato por 14 millardos, con desembolsos trimestrales previo informe técnico, antes de terminar el primer trimestre desembolsaron 10 millardos? Es lo que ocurrió con Fundaendógeno con un hotel cinco estrellas que construyen en Juan Griego.


Dos interesantes libros
acaba de editar el Centro Internacional Miranda: "China, entre el socialismo real y el capitalismo", de Martin Hart-Ladsberg y Paul Burckett, y "Banco Mundial, el golpe de estado permanente, la agenda oculta del consenso de Washington", de Eric Toussaint.





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Eleazar Díaz Rangel

Periodista egresado de la UCV. Ganador del Premio Nacional de Periodismo y menciones en diversas especialidades. Es Director del diario Últimas Noticias desde el año 2001. Profesor titular jubilado de la universidad central de Venezuela, cuya escuela de comunicación social dirigió (1983-86). Presidente de VTV 1994-1996. Presidente de la asociación venezolana de periodistas.

 edrangel@grupo-un.com

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