El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló el domingo 1 de febrero que inició conversaciones con las autoridades de Cuba y estima que culminarán en un acuerdo, en momentos en que presiona a la isla tras el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Desde que las fuerzas militares de la nación estadounidense extrajeran se llevaron irregularmente al presidente Nicolás Maduro el 3 de enero durante un ataque de Washington a Venezuela, Trump ha puesto el foco de sus amenazas en las autoridades cubanas.
"Estamos hablando con el pueblo de Cuba, con los más altos responsables de Cuba", declaró el mandatario a periodistas en su residencia en Florida. "Ya veremos qué pasa", añadió, pero "creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba".
"Cuba es una nación en quiebra. Lo ha sido desde hace mucho tiempo, pero ahora ya no tiene a Venezuela para apoyarla", aseguró.
Trump, que ya ha cortado el suministro de petróleo venezolano a la nación caribeña, emitió el jueves un decreto que contempla la imposición de aranceles a aquellos países que vendan crudo a La Habana, bajo el argumento de que la isla supone una "amenaza excepcional".
El gobierno cubano acusó a Trump de querer "asfixiar" a su población, que sufre periódicamente de apagones y falta de combustible en las gasolineras.
El sábado, Trump se refirió al tema del petróleo y el impacto que tendría en Cuba la escasez de crudo.
"No tiene por qué haber una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrían a nosotros y querrían llegar a un acuerdo", dijo. "Así Cuba volvería a ser libre", añadió.
El gobierno cubano no ha confirmado ni desmentido lo dicho por Trump, pero el sábado no descartó la posibilidad de un diálogo "serio" con Washington.