Primero de Mayo: porque no avanzar es morir

Ahora que al fin han subido al Poder los llamados liberales con el compromiso de liquidar las responsabilidades y sus antecedentes, lo que equivale a liquidar la fatal irresponsabilidades, hay que ayudarles en esa tarea y no permitir que se duerman, y ello les llevará a lo de la reforma constitucional. Esa liquidación les llevará a la reforma. Y acaso más radical que la que se proponían.

Hay que ayudarles, sí; pero sin descuidar el seguir combatiendo contra el conservadurismo. Hay que tratar de deshacerlo. Hay que impedir que levante la cabeza la oposicionismo, que ha caído ignominiosamente la AN; ese grupo a que llevó por caminos de providencial perdición aquél fatídico día; que se proponía ser sostén del poder personal. Para bien de Venezuela, hay que acabar con los conservadores históricos. Los conservadores son ahora los liberales.

Los liberales concentrados son, en efecto, los conservadores del régimen, los que tiran a conservarlo. Esa democracia frailuna, la de la pordiosería, es la que han cultivado los conservadores. Es lo que algunos llaman, impíamente, democracia cristiana. La democracia es cosa civil y de esta vida; el cristianismo es cosa religiosa y del otro mundo, del sentimiento de más allá de la tumba.

Pero hay algo más terrible aún que la democracia frailuna, la de la pordiosería, y es la democracia jesuítica. Porque el fin del jesuitismo es enmemecer al pueblo. Lo que en el fondo es un contrasentido. Porque "demo" no quiere decir turba, masa informe, rebaño. Esa supuesta democracia es una tierra de pordioseros, de mendicantes y de picaros.

Porque hoy, con la actual adaptación, tenemos individuos hipertrofiados junto a individuos atrofiados; porque hoy es tal la presión de la concurrencia anárquica-burguesa, que se hinchan los unos quedando otros en puros huesos, se alimentan los unos de la ruina de los otros. Y así resulta que nuestra máquina social desperdicia una enormidad de fuerza.

Fragmento: "¡Qué atraso tan grande el de nuestra agricultura!, efecto todo de la ignorancia. No hay quien les meta en el empleo de máquinas y de procedimiento modernos. Si alguno las compra, las arrincona o las vende. ¡Qué ignorancia!"

¡Qué ignorancia de las leyes del proceso económico! Nadie adopta una máquina. Desde las más remota antigüedad conocían los romanos el molino de agua; pero no lo emplearon hasta que en careció tanto el esclavo, que resultaba más barato el molino que hacer que aquel diese vueltas a la muela.

No hay más fatal misoneísmo que el de querer oponerse a tal movimiento socialista se saquen para encauzar y regular el movimiento social el que se corrige y encauza por medio de los que lo estudian con buena fe y sana intención. Pero aquí nada de eso: a tratar de vagos y embaucadores a los socialistas, a estorbar la asociación del pueblo, a repetir una vez y otra la inmensa vaciedad del "caridad en los ricos y resignación en los pobres".

—Después de todo, ¿no tienen voto los pobres? Pues, ¿para qué quieren más? Con él han de hacerse ricos todos: los que los venden y los que los compran.

"El precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por peores hombres".

Platón.

¡La Lucha sigue!



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Manuel Taibo


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