La más común referencia sobre el origen de las hallacas es: la de Francisco Herrera Luque; la cual indica que el origen del plato se remonta a los años de la colonización por parte de España en el Siglo XVII; aunque en tal referencia se les atribuye su creación a los indígenas venezolanos, esta es, considerada como un simple bollo de maíz relleno con desperdicios. Esta restringida y despectiva referencia histórica surgió de los cronistas coloniales; la cual consideramos nefasta para la configuración simbólica de la identidad nacional: La supuesta historia de la construcción del camino de los españoles que da a Sancho de Alquiza (Sachórquiz) como el "creador" de la hallaca, según esta versión, la hallaca nació de la tristeza y del hambre. Historia en la que subyacen por un lado las representaciones colonialistas de "precariedad" indígena y de "salvación" foránea.
Todo lo anterior ha sido repetido por algunos colonizados investigadores venezolanos que han escrito sobre nuestra tradicional hallaca venezolana; escuetas referencias, ya que no han sido estudios que respondan a la profundidad y a las significaciones de esta marca cultural de los venezolanos. De allí, que es necesario superar a la historiografía colonial que fue la encargada de plasmar un sesgo referencial sobre las hallacas que terriblemente aparece expuesta en los textos escolares y la cual forma parte de las representaciones sociales de los venezolanos, tal referencia además de colonialista esconde un sentido de racismo y desprecio por el pasado indígena. Las hallacas han tenido su génesis en lo amerindio y no fue producto de las sobras y recolectas de los desperdicios dejados por el colonizador, sino que ha sido creación histórico-cultural de los pobladores originarios, la primera referencia de la voz "hayaca" fue la registrada en Siglo XVI por Galeotto Cei.
Los platos nacionales como la pizza y la tortilla española han sido producto de procesos culturales; y cuando el autor hace mención de los procesos culturales, se refiere a que: las culturas se encuentran, interaccionan, se intercambian y mutuamente se enriquecen. La génesis de ambos platos también ha estado marcada por la "sencillez" que se le atribuyen al bollo-hallaca, la cual también se ha considerado que ha evolucionado cultural y culinariamente, aunque dos de tres de sus ingredientes principales (maíz y onoto) son originarios de nuestro continente y se mantienen, siendo lo único que fue sustituido: la hoja de bijao, y ya sabemos porque: por el sabor y aroma que da la hoja de plátano, culinariamente hablando por: sus propiedades organolépticas.
De igual forma tanto la pizza y la tortilla española han incorporado otros ingredientes que hoy la componen, es decir han evolucionado culturalmente y culinariamente, pero: ¿Qué sería de una pizza sin tomate y una tortilla sin papas? No podrían ser, pero no se cuestiona de ninguna manera que tales ingredientes bases e indispensables fueron aportados por este continente, ya que tenemos la convicción: que las culturas se encuentran y como dijo el gran intelectual venezolano Arturo Uslar Pietri (1981) "La historia de las culturas es la historia del contacto y la mezcla de las culturas", pero, nosotros hemos querido levantar la voz como investigador militante del Sur y decir que: Las hallacas venezolanas han sido producto de la corriente histórico-social y en ella se representa al pueblo: indio-afro-mestizo que constituye Venezuela.