Nuestra América es un mundo de lucha entre la razón y la mentira

"Cada día es más evidente que los círculos gobernantes de Estados Unidos siguen guiándose por una línea militarista de las mentes, poniendo sus miras en la fuerza, para imponer su voluntad a los otros países y pueblos. El neoliberal ha utilizado cinco asuntos para conseguir su poder social: el miedo, la indiferencia ante los asuntos colectivos, la fragmentación social, el modelo del ‘homo oeconomicus’ como valor principal y la delegación política. La comunicación directa entre los pueblos es una gran cosa. Sin la comunicación la política no tendrá mucho éxito."

Que el socialismo opera hoy día como una realidad de Nuestra América, como una alianza de Estados estrechamente ligados por intereses políticos, económicos, culturales y defensivos. Amenazar al pueblo, tratar de minarlo desde fuera, desmembrar a uno u otro país de la comunidad del Continente, significa atentar no sólo contra la voluntad del pueblo, sino también contra toda estructura de alianza defensiva y, a fin de cuentas, contra la paz. Mientras exista la amenaza real de agresión imperialista, nuestros países se ven obligados a preocuparse de su seguridad.

Enmarcado en este proceso, puede surgir, y surge en la práctica, la necesidad de renovar periódicamente las formas de relaciones sociales, o sea, conforme a la famosa ley descubierta por C. Marx y F. Engels, que consiste en adecuar estas relaciones al nivel de desarrollo de las fuerzas productivas. En el socialismo, esta tarea debe ir cumpliéndose constantemente, perfeccionando diversos aspectos de las relaciones sociales. Pero si las transformaciones imperiosas tardan en llevarse a cabo, los problemas pendientes se acumulan, y hay que recurrir a medidas más drásticas y actuar por métodos revolucionarios.

Diríase que desde hace mucho tiempo se sabe que de cómo trabaja el pueblo depende su nivel de vida. Pero también existe una relación de vuelta: del nivel de vida depende el trabajo. Entretanto, durante un tiempo prolongado, entre nosotros predominaba la idea de que era necesario emplear las fuerzas y los medios principales en el desarrollo de la producción, dejando para más adelante la solución de los problemas sociales. Como resultado, las pérdidas eran dobles: quedaban perjudicados los intereses del pueblo y la producción misma.

Lenin decía que en nuestro sistema tendremos aún muchas cosas que hacer y hasta rehacer. Esta es la tarea que plateamos ahora. Cumplirla no significa más que aprovechar a fondo el potencial creativo del socialismo y fortalecer el régimen social. Es sumamente importante que el Gobierno actúe como promotor del proceso revolucionario, en el que participa todo el pueblo, todas las clases y sectores de la sociedad.

—El Estado profundo no es teoría derivada de las teorías conspirativas, sino, muy al contrario, un análisis lógico de espacio de poder que escapan de cualquier control de la democracia socialista. La oposición activó una "policía política" que se dedica a construir pruebas falsas contra el Gobierno, después eran publicadas, como noticias objetivas, por portales digitales de extrema derecha y rebotadas por miles de bots. El problema añadido es que después de que las noticias

¡La Lucha sigue!



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Manuel Taibo


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