Día Cincuenta y uno: La Revolución Bolivariana en el Filo de la Navaja del 2018

Las concepciones emancipadoras, transformadoras y antimperialistas contemporáneas, en nuestro país, fueron enarboladas por el Partido Comunista de Venezuela en 1931, primer partido moderno fundado en Venezuela. Tuvieron que pasar 67 años para que estas ideas revolucionarias llegaran al poder con el triunfo bolivariano, robinsoniano y zamorano de Hugo Rafael Chávez Frías en las elecciones del 1998. Han transcurrido 20 años y la transformación social planteada por la revolución bolivariana sigue siendo una utopía posible en un sistema económico dominado por el capitalismo que le ha declarado la guerra a muerte al gobierno de Nicolás Maduro.

Uno de los más graves errores de los últimos 20 años fue, sin lugar a dudas, no haber convertido a Venezuela en una gran potencia agroindustrial socialista. Ese error lo estamos pagando caro con la guerra económica antinacional aprovechándose de nuestra insolvencia en materia de soberanía alimentaria. Nadie le hizo caso a Kléber Ramírez quien lo advirtió en los Documentos del 4 de Febrero con la propuesta de "Alimentos, Ciencia y Dignidad". Hace algunos años lo planteó también Alí Rodríguez en un documento ignorado con el cual, por lo menos, dejó constancia de esa debilidad estratégica de la revolución bolivariana.

No se sabe a ciencia cierta que es más difícil tomar el poder o hacer las transformaciones que la revolución reclama una vez que el poder político ha sido logrado. Cuando la revolución es pacífica, como la nuestra, los cambios son más lentos porque tienen que hacerse dentro de la legalidad burguesa. Ésta vía democrática de la revolución se está agotando por la negación de la derecha al diálogo. Todo parece indicar que unilateralmente la oposición está decidida a tomar el camino violento para derrocar a Nicolás Maduro con el apoyo internacional del Grupo de Lima, la Unión Europea y el Imperialismo norteamericano.

En los próximos días, semanas o meses se decidirá el destino de la revolución bolivariana, de lucha pacífica o de lucha armada, dependiendo de si la oposición acepta la vía democrática o definitivamente se lanza por el despeñadero y desconoce el orden constitucional al tratar de asaltar el poder con el apoyo de fuerzas extrajeras. En estas circunstancias la Asamblea Nacional Constituyente tendría que dar un paso al frente, en defensa de la soberanía nacional, declarando socialista a la República Bolivariana de Venezuela para romper definitivamente con las cadenas que nos atan al sistema perverso del capitalismo.

*Profesor universitario de Filosofía de la Educación jubilado de la UPEL. Ex Director Ejecutivo (Fundador) de la Casa de Nuestra América José Martí.



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Sergio Briceño García

Profesor Universitario de Filosofía de la Educación Jubilado de la UPEL. Autor del Poemario "Porque me da la gana" y de la obra educativa "Utopía Pedagógica del Tercer Milenio". Ex Director Ejecutivo de la Casa de Nuestra América José Martí.

 sergiobricenog@yahoo.com

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