Día cuarenta y dos: la paz en Colombia en el filo de la navaja 2018

Ahora se ve claro lo que buscaba Santos con la paz en Colombia. En la mente retorcida de ese enemigo sempiterno de Venezuela se tramaba el mejor escenario para cumplir con los deseos de la oligarquía colombiana de invadir la patria de Bolívar. Las diferencias sobre Venezuela entre Santos y Uribe son tácticas pero no estratégicas. Ambos quieren al final, de esta historia de 200 años, acabar por igual con nuestro país apoyándose, ahora, en las bases militares de Estados Unidos en Colombia: Larandia, Tres Esquinas, Arauca, Puerto Leguízamo, Leticia y Florencia que trabajan en la formación de un “arco estratégico” enfocado a una potencial intervención en territorio venezolano.

Nosotros contamos con militares inteligentes y bien preparados dotados de una doctrina militar bolivariana que es la fundamentación ideológica de la invencible unión cívico militar. Nuestros militares no se están chupando el dedo y saben muy bien lo que tienen entre manos. Chávez también era militar y fue el artífice de la búsqueda de la paz en Colombia la cual no se ha consolidado, como todos sabemos, pero los avances logrados en esa dirección posiblemente salvaron a la FARC de una grave derrota militar cuyo paso siguiente hubiera sido, a mi juicio, la invasión inmediata a Venezuela.

La FARC siguen vivas y coleando, sólo que ahora la toma del poder por la FARC no está planteada por la vía armada guerrillera sino por la vía popular insurreccional y opcionalmente, si se dan las condiciones por la vía electoral. El gobierno colombiano no las tiene todas consigo internamente para poder concentrar, sin consecuencias, la sumatoria de sus fuerzas en una aventura militar contra su vecino bolivariano. Lo que podría precipitar la vieja aspiración de la oligarquía colombiana de apoderarse de las riquezas venezolanas es que por primera vez creen contar con una poderosa quinta columna representada por la oposición venezolana.

La verdad es muy diferente a las que les pinta la oposición a la oligarquía colombiana con el cuento de una supuesta mayoría electoral de un 90% queriendo salir de Maduro. Una cosa es el descontento por los estragos de la crisis del capitalismo y otra muy diferente es la sumisión del pueblo venezolano a la dominación por la oligarquía colombiana. Aquí van a encontrar resistencia armada de la buena en una guerra asimétrica de todo el pueblo, de macabeos contra no macabeos. No se equivoquen los guerreristas colombianos porque aquí sólo encontrarán sus tumbas, los usurpadores, conquistadores y asaltantes que pretendan hoyar el sagrado suelo de la patria.

*Profesor Universitario de Filosofía jubilado de la UPEL. Ex Director Ejecutivo (Fundador) de la Casa de Nuestra América José Martí.

 



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Sergio Briceño García

Profesor Universitario de Filosofía de la Educación Jubilado de la UPEL. Autor del Poemario "Porque me da la gana" y de la obra educativa "Utopía Pedagógica del Tercer Milenio". Ex Director Ejecutivo de la Casa de Nuestra América José Martí.

 sergiobricenog@yahoo.com

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