Propuestas para la Constituyente Agroalimentaria

La humanidad atraviesa una gran crisis y los esfuerzos intelectuales han ido en la búsqueda su origen en: los modelos de desarrollo político, económicos, sociales, tecnológicos y ambientales, entre otros estudios, para explicar y recuperar la esperanza de vida en el planeta, tal como hoy lo conocemos. Edgar Morín (2011) plantea que la base de esta crisis es porque existe una crisis cognitiva, que nuestro modo de conocimiento no ha desarrollado suficientemente la aptitud para contextualizar la información e integrarla en un conjunto que le dé sentido. Este filósofo de las ciencias sociales orienta un nuevo epísteme en la comprensión y explicación de la realidad, que se fundamenta en que el conocimiento de toda organización física y biológica requiere del conocimiento de sus interacciones con el entorno y su ecosistema, como un nuevo paradigma para el estudio de fenómenos insuficientemente explicados en el siglo pasado y para enfrentar las grandes demandas intelectuales de este milenio y responder a las necesidades de la humanidad.

De manera que siendo la alimentación una necesidad básica y junto a la agricultura actividades con la mayor antigüedad, interés y complejidad en el mundo, es solo bajo este modo de organizar el conocimiento y a partir de sus principios (Ugas 2012) que pudiera comprenderse e interpretarse la realidad del Desarrollo Agroalimentario y Salud Pública Alternativa en Venezuela.

En el contexto del actual orden mundial se develarán los modelos teóricos agroalimentarios y salubristas hegemónicos y su incapacidad de satisfacer las demandas de bienestar y derechos sociales en la humanidad, para la comprensión de fenómenos globales como; la dominación alimentaria, distribución internacional del trabajo y las riquezas, compras a futuro de alimentos, transición epidemiológica, pandemias e influencia del fenómeno petrolero en la legislación, instituciones y cultura agroalimentaria de la población como elemento central en el desarrollo social, cultural e histórico nacional.

Es por eso que en este momento histórico la constituyente nos da la oportunidad de transformar la realidad a partir de la proposición de teorías emergentes y alternativas en el contexto latinoamericano y sus hábitos de consumo agroalimentarios, penetración cultural-comunicacional, desde una matriz ontoepistemológica que desafía al paradigma positivista y desde la complejidad, organizar el conocimiento para enfrentar las grandes demandas intelectuales de este milenio, generando nuevos postulados teóricos y filosóficos que orienten en la superestructura, la legislación, planificación y ejecución de políticas públicas en la garantía de la salud como derecho social y bienestar de las mayorías, en su relación entre las partes que se expresan como un todo en el área de agroalimentación en Venezuela.

Propuestas CONSTITUYENTES para el Ministerio con competencias en Agricultura y Tierras y Alimentación:

  1. Saldar la deuda histórica con el sector agrícola rural por la exclusión generada por el sistema centro-periferia y el modelo rentista petrolero en Venezuela.

  2. Generar un nuevo cuerpo teórico, epistémico y filosófico revolucionario que oriente las prácticas agroalimentarias en Venezuela.

  3. Reordenar el cuerpo de leyes derivadas del articulado propuesto en la constitución que homologue los sentidos y significados de las conceptualizaciones y/o términos así como la articulación transdisciplinaria de superestructura normativa e institucional de la Agroalimentación en Venezuela.

  4. Incorporar la agroalimentación como una categoría que reconozca la alimentación sana como garantía social de salud Pública alternativa en Venezuela y la integre con la actividad agrícola y sus subsectores productivos.

  5. Conocer, explicar, reconstruir y transformar la realidad del Desarrollo Agroalimentario, como garantía de bienestar y derechos sociales en Venezuela, como aporte al conocimiento científico social y al desarrollo nacional.

  6. Constitucionalizar LA AGROALIMENTACIÓN COMO UN DERECHO SOCIAL de los pueblos así como también el deber ciudadano de participar en la producción Agroalimentaria y SUPERAR LA VISIÓN DEL ALIMENTO COMO MERCANCÍA del sistema capitalista generador de la mayor pandemia mundial EL HAMBRE.

  7. Postular teorías emergentes y alternativas en el contexto latinoamericano, sobre los hábitos de consumo agroalimentario y la influencia de la penetración cultural-comunicacional y la pobreza, desde una matriz ontoepistemológica que desafíe al paradigma positivista y desde la complejidad organice el conocimiento para enfrentar las grandes demandas intelectuales de este milenio, generando nuevas propuestas teóricas y filosóficas que orienten la planificación y ejecución de políticas públicas que garanticen alimentación y la salud como derecho social y bienestar de las mayorías, en su relación entre las partes que se expresan como un todo en el área política, científica, técnica, profesional, laboral, territorial y social en el área de salud pública y agroalimentación en Venezuela.

  8. Incorporar en la constitución la obligatoriedad del Estudio de Salud Agrícola Integral como un elemento de Defensa Integral de la Nación en el área del Bioterrorismo, pandemias, soberanía territorial y productiva agroalimentaria.

  9. Garantizar la seguridad social de los campesinos y campesinas.

  10. Privilegiar a la Producción Nacional Agroalimentaria con medidas proteccionistas de comercio, CIENCIA Y TECNOLOGÍA y acuerdos internacionales que atenten contra su desarrollo y la soberanía agroalimentaria.


mvyeseniamedina@gmail.com



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Yesenia Medina


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