Ni diálogo político ni intolerancia

En política, no hay puntada sin dedal; los activistas políticos, sobre todo quienes son figuras públicas deben ser extremadamente cuidadosos con lo que dicen; ya lo dijo Ramos Allup en una entrevista en el canal CÑM en español: "No es lo mismo que un ciudadano normal le mente la madre a alguien en público (incluso a una figura pública importante) a que lo haga el Presidente de la República".

No es lo mismo la opinión de este servidor, quien es muy conocido entre sus familiares y amigos, a la opinión de un vocero del gobierno o de la oposición; las opiniones de los voceros o quienes hagan sus veces son relevantes y causan reacciones en la opinión pública.

Desde mi trinchera personal, por ejemplo, yo no estoy de acuerdo en el llamado dialogo político, ¡que carajos vamos a dialogar en política!; en política no tenemos nada que dialogar con la derecha, en política nosotros tenemos una visión y percepción y ellos otra, y eso es irreconciliable en muchos puntos y los que pudiéramos tener de encuentro ya los conocemos.

En política sólo tenemos un dialogo y ese se efectúa en cada proceso electoral, ¿Que vamos a acordar en política con la oposición? ¿O es que necesitamos negociar algo?, ¿Tan débiles estamos que hay que negociar para incluir opositores de primera línea dentro del aparato del gobierno? ¿Tan débiles estamos que hay que liberar delincuentes solo porque son directivos de alguna organización política? ¿Cómo se haría eso? ¿Tiene potestad el ejecutivo para ordenarle al Judicial que libere a Barrabás? ¿Va el presidente a indultar a quienes el poder eclesiástico unido a la oposición venezolana y al imperialismo yanqui ordene? ¿Hay presos políticos entonces?

No estoy de acuerdo en ningún diálogo político porque ese dialogo no es viable; ¿Que si debemos hacer? (según mi óptica): un dialogo empresarial con la iglesia y los presidentes facilitadores de intermediarios, donde se expongan en privado y con sinceridad cual es la situación en la que se encuentran y porque no avanzamos sino que por el contrario vamos cada día más "pa’tras".

Que Mendoza y Cia (CIA) explique porque no produce y el estado exponga en la misma mesa lo que nos dice a nosotros sobre la catajarra de dólares que les han dado; que Shannon explique en la mesa porque las transnacionales instaladas en Venezuela se han ido retirando y el estado explique su relación con la fuga de divisas o lo que tenga que decir al respecto; y mas allá de todo eso se busque un consenso donde ambos bandos se comprometan a remar para el mismo lado por el bien de la economía del país y la salud física y mental de todos los venezolanos.

En economía hay mucho de qué hablar y buscar sincerar el modelo económico que estamos tratando de desarrollar en un mundo capitalista que nos rodea por los cuatro costados y hasta por el subsuelo y el cielo. El capitalismo está devorando al planeta y nos está llevando a la más miserables de las destrucciones, se están contaminado los ríos, los mares, los suelos, los cielos, las personas, las almas; todo por la producción de dinero; pero debemos sobrevivir en este mundo y no en mundos paralelos; nosotros podemos, por ejemplo, aplicar modelos agrícolas que nos sean destructivos al suelo, ni contaminantes al agua pero que sean productivos para la actualidad y el futuro y eso solo se lograría con la unión de las universidades, la empresa privada y el estado, en una armonía productiva y eficaz.

Estamos en el deber de aplicar nuestras propias políticas pero sin afectar a la producción, podemos en ese marco eliminar la pesca de arrastre ¿Pero, qué hacemos? ¿No comemos más camarones o los pescamos de otra manera sin afectar el mercado?

Ese es el dialogo necesario no el político, que nos importa lo que piensen Borges, Allup, Machado o Capriles, que trabajen en ganar las elecciones con su alianza política y dejen en paz al gobierno y dejen el berrinche que tienen; que la Asamblea Nacional trabaje es importante pero si no lo hace que no estorbe como de hecho no nos estorba pues ese poder por sí solo, sirve sólo para ayudar a la sociedad o ser neutral, no para joderla.

Entonces, ¿Porque el vatidialogo no se va hacia los empresarios que producen pan y se sale de los políticos que producen circo?.

Volviendo al principio; esta opinión no causa efecto en nuestra sociedad ni va a imponer ninguna línea pues este servidor esta fuera de ranking para eso, pero si esta opinión fuera lanzada en público por un personero del gobierno su peso sería enorme.

Por eso no puede tildarse de intolerante a quienes critican a los voceros o a quiénes tienen imagen pública cuando emiten opiniones impactantes, como el caso de la ex ministra Mary Pili Hernández cuando llama a que el gobierno permita que se haga el referéndum revocatorio, como si el gobierno estuviera en la capacidad de detener una propuesta constitucional que se active. No hay intolerancia en criticarla por tan grave desacierto.

La intolerancia es la capacidad que tenemos de rechazar de forma inapropiada, muchas veces violentas, todo lo que vaya en contra de nuestras creencias y eso está sucediendo a nivel de calle y a nivel de líderes políticos; también es intolerancia que los empresarios se dediquen a sabotear el aparato productivo por no estar de acuerdo con la voluntad del pueblo que eligió una propuesta diferente a la que venía gobernando por casi doscientos años.

Si dejamos a un lado la intolerancia y dejamos de perder el tiempo en un dialogo político y enfocamos las energías e invertimos el tiempo en un dialogo empresarial y productivo vislumbraremos un camino de paz y prosperidad para Venezuela y quizás para el mundo.

No al diálogo político ni a la intolerancia; si al diálogo empresarial y productivo.



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Oscar Jiménez


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