Maduro y la transición hacia el capitalismo normal

A partir del viernes 18 de febrero de 1983 se acepta que el capitalismo rentístico venezolano estaba llegando a su fin. De esa fecha hasta hoy, los venezolanos estamos experimentando la agonía de una manera capitalista de organizar una sociedad alimentada por una renta petrolera internacional. La Revolución Bolivariana, en tanto que revolución política y no revolución social, ha hecho poco por abreviar los últimos estertores del capitalismo alimentado por los hidrocarburos. Peor aún, en estos años de bolivianismo rojo, el capitalismo rentístico adquirió paradójicamente un segundo aire. La apuesta política del comandante Chávez, sustentada en no tocarle un pelo a la burguesía parasitaria criolla, satanizar a la burguesía imperial-occidental, redistribución progresista de los proventos petroleros y hacerle carantoñas a la burguesía chino-rusa, le alargaron la vida a un capitalismo que la propia renta petrolera en ascenso, había aupado primero y condenado despues1.

La muerte del comandante Chávez y la caída de los precios petroleros a partir del 2014, pusieron en cuestión la política económica del chavismo. El socialismo no apareció por ninguna parte y la agonía del capitalismo rentístico emergió con nuevos bríos.

Para corregir el agotamiento histórico de esta forma capitalista en Venezuela, la dirigencia política del puntofijismo senil, implementó la llamada receta neoliberal desde los tiempos del gobierno liderado por Herrera Campins. Para finales de los años noventa del pasado siglo, esta receta apuntalada por el Consenso de Washington, se derrumbó bajo los embates del Caracazo de 1989 y de los golpes militares del 92.

La Revolución Bolivariana surgió como la segunda receta implementada en estos linderos para superar la prolongada agonía del capitalismo rentístico. Paradójicamente, la política económica del chavismo, sustentada en el repunte de los comodities en el mercado mundial, se fue perfilando como marcadamente asistencialista, reorientando la distribución de la renta petrolera hacia los sectores más humildes de la población, pero no tocándole ni un pelo a la tasa de ganancia, ni a la propiedad de los medios de producción en manos de la burguesía parasitaria. El resultado práctico de esta receta fue un atornillamiento del capitalismo rentístico con todos sus vicios ancestrales heredados de la IV República.

El comandante Chávez en el Plan de la Patria 2013-2019 reconoce que la organización económica dominante en Venezuela es el capitalismo dependiente. Los embriones productivos socialistas todavía eran estadísticamente insignificantes en el PBI para el 2012. Sin embargo, Chávez se aventuró a decretar una transición al socialismo preñada de contradicciones, pues por un lado condenaba el capitalismo imperial-occidental pero por el otro se congraciaba con el capitalismo chino-ruso y con las restantes burguesías latinoamericanas, en su intento por reeditar el proyecto de Patria Grande ideado por Francisco de Miranda. La versión de que existía un capitalismo satánico y un capitalismo con rostro humano, así como el llamado Árbol de la Tres Raíces como fundamento teórico del socialismo del siglo XX, fueron revoltillos ideopoliticos que empastelaron la posibilidad del cambio epocal que el propio comandante defendía.

El comandante no pudo acelerar el transito al socialismo por cuanto careció de tres ingredientes fundamentales para tal cometido: a.-una teoría sobre la transición al socialismo y/o del cambio epocal b.-Cuadros políticos que llevaron a cabo esta tarea y c.-una organización política ganada para el socialismo. La vieja izquierda que apoyó a Chávez, estaba epistemológicamente castrada para avanzar hacia el socialismo, pues fue formada en los manuales soviéticos y en los abrevaderos de la Segunda Internacional, todas estas fuentes teóricas comprometidas con el desarrollo de las fuerzas productivas del capitalismo, como requisito previo para avanzar hacia el socialismo.

La muerte del capitalismo rentístico venezolano es impepinable, pues, contra él conspiran variables estratégicas en su contra tales como: 1.-La parálisis del aparato productivo provocada por el auge rentístico de los años setenta: 2.-La caída de los precios de las materias primas de comienzos del siglo XXI; 3.-La crisis estructural del capital mundial; 4.-El alto costo del petróleo almacenado en la Faja Petrolera del Orinoco; 5.-La competencia del petróleo de lutitas; 6.-La penetración del credo neoliberal en la empresa nacionales de petróleo de los paises-Opep 7.-La presión imperial por someter la OPEP a los dictados de la Organización Mundial de Comercio; 8.- El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), el ALCA, Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones(TTIP). Todos estos tratados privilegian la inversión y el comercio por encima de los recursos naturales y la soberanía de los pueblos; por último; 9.- En Venezuela a pesar de tener casi cien años viviendo de una renta petrolera internacional, nuestra conciencia rentística en defensa del recurso natural petróleo es sumamente débil. Nos da pena asumirnos como país rentista.

La quiebra del capitalismo rentístico trae aparejado una serie de nudos económicos, sociales, políticos e ideológicos muy difíciles de solventar, entre ellos:

  • Al achicarse la renta petrolera internacional, tenemos que afincarnos en el plusvalor creado por nuestros obreros cuya cuantía es extremadamente inferior al suministrado por el petróleo.
  • Caída abrupta de la disponibilidad de dólares y en consecuencia, una sideral reducción en las importaciones del país.
  • Un aparato productivo esterilizado por los tipos de cambio diferenciales.
  • La clases trabajadoras que venía consumiendo productos –vía subsidios y moneda sobrevaluada- muy por encima de su contribución a la producción, ahora tiene que amoldarse a lo que realmente producen.
  • El nivel de precios internos debe corresponderá al esfuerzo productivo del país.
  • Una productividad del trabajo muy por debajo de los estándares internacionales en países de desarrollo mediano.
  • La caída del salario real es astronómicamente brutal.
  • El Estado comienza a perder su carácter mágico como solucionador de los problemas socioeconómicos nacionales. El crac institucional aparece en todo su esplendor.
  • Las vanguardias políticas tanto de la IV como de la V república pierden su poder de convocatoria.
  • La migración desde Venezuela adquiere carta de ciudadanía.
  • La inseguridad, el bachaqueo, la escases de productos básicos, la especulación el contrabando de extracción, son toda manifestaciones de que un tiempo histórico ha llegado a su fin.

Al presidente Maduro la ha correspondido la "tarea del indio", o sea, buscarle la salida pacífica, a la quiebra del capitalismo rentístico en medio de una situación internacional económico-política, realmente adversa a los intereses nacionales. La transición del precapitalismo agrario al capitalismo rentístico en las primeras décadas del siglo XX, fue pacífica pues tuvo como vaselina histórica la copiosa renta internacional petrolera. Hoy la situación es distinta y la violencia política asoma por todos los rincones del país.

Las opciones políticas que frente a tan comprometido tiempo histórico tiene el presidente Maduro son a nuestro entender las siguientes:

  • Prolongar la agonía del capitalismo rentístico paro lo cual no cuenta con ninguna carta a su favor.
  • Intentar una radicalización de la Revolución Bolivariana apretando el acelerador hacia el socialismo, lo cual devendría en un voluntarismo político ramplón y/o infantilidad de izquierda, pues estaría preso por las carencias ideopoliticoas que sepultaron los deseos el Comandante Chávez. La revolución socialista se hace con revolucionarios socialistas-marxistas y no con revolucionarios liberales como los que pululan en el PSUVE.
  • Sustituir el capitalismo rentístico por un capitalismo normal neoliberal, como lo proponen el imperio, la MUD y sectores de la derecha roja-rojita. Esto ya se intentó en Venezuela durante los gobiernos de CAP-2 y Caldera-2 con resultados realmente destrozos.
  • Promover la instauración de un capitalismo normal de sustantividad keynesiana con estado de bienestar y/o misiones sociales incluidas.

De las cuatro opciones comentadas consideramos que el presidente Maduro se ha decidido por la opción del CAPITALISMO NORMAL CON MISIONES SOCIALES. No puede ser de otra manera, pues las tres opciones restantes, actualmente no tiene condiciones objetivas que las sustenten. El tránsito hacia el capitalismo normal como el que se avizora con Maduro a la cabeza, será un parto harto doloroso, ya que, las clases trabajadoras verá drásticamente reducida su capacidad de consumo; el mercado interno se segmentará en función de los ingresos de cada grupo social; la ilusión de armonía y democratización del consumo que nos vendió el rentismo petrolero será historia. Maduro tendrá necesariamente en este tipo de capitalismo que afincarse en la fiscalidad interna y presionara con impuestos la tasa de ganancia de la burguesía criolla. El estado deberá despedir a los funcionarios supernumerarios que hace vida en su seno pues, no habrá presupuesto para mantenerlos. El tipo de cambio de equilibrio se acercara al conocido dólar today y las importaciones serán cada día más costosas.

En el capitalismo normal que Maduro implantará, la renta petrolera no desaparecerá, pero seguirá su mengua inexorable; sin embargo, a Maduro todavía le queda como as en la manga, la cara productiva del petróleo para empujar hacia adelante las fuerzas productivas nacionales.

Llevar a Venezuela hacía el capitalismo normal con bienestar social, manteniendo la institucionalidad democrática, la paz social y cumpliendo en parte con los objetivos del Plan Patria 2013-2019, será la gran superación del chavismo liderada por Maduro Moros. A los revolucionarios que creemos en el socialismo, esta etapa histórica será un tiempo de estudio, reflexión y creación de la caja de herramientas que más temprano que tarde nos permitirá tomar el cielo por asalto.

 

Deudas heurísticas

ASDRUBAL BAPTISTA- . Teoría Económica del capitalismo rentístico. Caracas. IESA. 1997

…………………………………..El Relevo del capitalismo Rentístico. Caracas. Fundación Polar. 2004

 

 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 2440 veces.



Humberto Trompiz Vallés

Historiador y profesor universitario jubilado, especializado en historia petrolera de Venezuela.

 htrompizvalles@gmail.com      @trompizpetroleo

Visite el perfil de Humberto Trompiz Vallés para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: