Revocatorio y golpe de estado

Buscar una vía de acuerdos ante la enredada situación que viven los venezolanos, tiene una importancia mayúscula. No es para menos, mientras la renta petrolera disminuyó su caudal, empresas poderosas cierran líneas de producción, (como el caso Polar), los precios de los alimentos mantienen una constante variación hacia el aumento desproporcionado que hace cada vez más irrisorio el salario.

Se anuncian nuevos aumentos en algunos productos básicos de consumo. Aunado esta situación se intensifica la lucha por el poder que en última instancia es determinada por la fuerza. ¿Quién puede dudar la gravedad del asunto? La presidenta de la República de Brasil, acaba de ser sometida a un juicio por el senado brasilero sin la defensa respectiva, la votación a favor del sí indica que la mayoría se impuso. Se cataloga como golpe parlamentario el resultado en contra de Dilma Russef. Una decisión que definitivamente incide en opinión pública venezolana respecto al Presidente y el revocatorio de su mandato.

Indiscutiblemente, que la vinculación del gobierno de los Estados Unidos a legisladores de la derecha brasilera, es inocultable, pero habría que sopesar si la mayoría de los diputados y senadores son pro- imperialistas, eso queda como una sombra para aclararla. Lo que no deja dudas es que la potencia más poderosa del planeta está en el juego del poder mundial y pretende recuperar los territorios perdidos de su influencia política, en América Latina.

Venezuela está señalada en el decreto presidencial emanado por Barack Obama, como "una amenaza inusual y extraordinaria", claro está , que el anti imperialismo es un factor preponderante en la fortaleza del gobierno de Nicolás Maduro, pero su gran debilidad consiste en la falta de control sobre la especulación, el marcaje de precios exorbitantes en varios productos, la dependencia excesiva de las importaciones, que favorecen la inflación y el deterioro de los salarios, parecen medidas neoliberales sin anuncios, una guerra no declarada hacia el propio pueblo.

Hablarle claro a la población venezolana, simplifica el descontento, crear ciertos mitos alrededor de la realidad que vive el pueblo diariamente, alimenta la adversidad y es caldo de cultivo para la derecha opositora. Se está viviendo una crisis de gran magnitud, las empresas del estado demuestran su ineficiencia y los propios trabajadores denuncian corrupción y manejos fraudulentos de las ganancias y la propia producción, como es el caso de café Venezuela. Hay que decir las verdades imposibles de ocultar. Se maneja un discurso desde el Estado y sus instituciones, que transgrede la realidad.

El golpe de estado en Venezuela es posible y de hecho se consumó en el 2002 por cuarenta y siete horas. Los momentos históricos y las coyunturas no se repiten, se presentan situaciones que pueden ser favorables o no a las estrategias políticas y en la actualidad afloran condiciones muy desfavorables al proceso conducido por el Presidente Nicolás Maduro. Es posible un pacto con la derecha, es una opción latente. El revocatorio se pudiera convertir en una alternativa para evitar situaciones impredecibles e incontrolables por la vía pacífica.



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Orlando Balbás

Prof. en Ciencias Sociales. Magister en gerencia educativa. Jubilado del MPPE.

 orlandobalbas27@gmail.com      @orlandobalbas

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