A propósito de ser ciego

Ramplonería, reyerta y reptilería: Las tres “R” del gobierno

El gobierno de Maduro, si quisiera realizar un análisis introspectivo, y aplicar en su contexto político las llamadas “Tres R”, es decir, “rectificación”, “revisión” y “reimpulso” en relación con los resultados desastrosos que obtuvieron en las elecciones parlamentarias del 6-12-2015, bien pudieran las cúpulas, tanto del gobierno como del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) revisar una entrevista que el diario El Nacional realizó a Juan David García Bacca¹, cuando éste, jubilado y apartado de las aulas de la Universidad Central de Venezuela (UCV), con residencia de Ecuador, sitio que acogió para los últimos años de su vida, y en una de sus visitas a nuestro país, fundamentalmente por razones académicas, algunas síntesis de sus respuestas, incluso en formas de interrogantes fueron:

“ (...) Yo vivo de la prórroga de mi existencia (...) ¿sabe usted que la sociedad vive de prórrogas? Sin la prórroga, el comercio no funcionaría. Los bancos no podrían ganar dinero, y los hombres no comprarían nada. El hombre, cuando pide un préstamo, le dice a su prestamista: “dame una prórroga para pagarte después”. Tiene que dársela, porque la prórroga es la que da mayores ganancias. Venezuela debe millones y pide prórroga, y si no se la dan simplemente no paga. Y junto con Venezuela muchos otros países piden prórroga a la banca internacional, si no da prórroga la banca es la que pierde...¿Comprende ahora por qué la prórroga es tan importante?”

Luego, de esa introductoria respuesta, mas adelante García Bacca, se enfrenta a la siguiente pregunta:

“ (...) ¿Por qué la corrupción se ha enseñoreado, institucionalizado, lo ha pensado alguna vez como parte de nuestro comportamiento?

Ante las palabras que lo increpan sobre el mal endémico de la moral y ética en los espacios de la sociedad venezolana, el entrevistado respondió:

“Es parte de un comportamiento. Pero todo lo que está pasando en el mundo y en Venezuela lo tomo como si fuese una tempestad. Y frente a tempestades yo no peleo ni discuto. Me meto en casa a hacer lo que puedo”.

La periodista incisa, Kalinina Ortega lo increpa:

“¿No es una manera cómoda, alejada de la confrontación necesaria?”

García Bacca, reflexivamente expresa:

“Hay muchas maneras de intervenir. Cuando todo el mundo está revuelto, es mejor hacerse un examen de conciencia, lo que yo llamo responsabilidad limitada. Uno debe saber, cuando el mundo anda muy complejo, cuál es su obligación y cómo puede llevarla a cabo (...) Yo simplemente he hecho examen de conciencia de lo que puedo hacer política, social, económica, filosóficamente, etc. Y veo lo que puedo hacer yo, definitivamente, además de hablar tonterías o vulgaridades, es simplemente, hacer una gran cosa para que la gente se dedique a pensar. Hacer que la gente piense, todo lo demás no puedo manejarlo ni hacer absolutamente nada (...) Es necesario pensar no sobre lo que se dice, sino sobre las cosas: la economía, la política, los problemas sociales, la universidad, el partido...Es pensar de manera personal (...) porque la obediencia es lo más cómodo que hay, al permitir descargar la responsabilidad en otros (...)”

Hacía el final de la entrevista García Bacca señala:

“(...) ¿Sabe lo que es un buen ejemplo? El buen ejemplo es cumplir con la obligación de no meterse en todo, que es un acto de vanidad universal (...)”

Es curioso, pero en esas palabras de García Bacca, no solamente hay una vigencia histórica, tanto en el proceso sociopolítico que vive Venezuela, sino en el conjunto de manifestaciones culturales como país de raíces indígenas, devenido en mestizo, pero con un sentido de lucha por sus valores esenciales de libertad y justicia, apartados de cualquier forma de dominio externo e interno, y eso precisamente, es lo que de alguna forma Maduro y sus séquitos no han querido apreciar sobre las capacidades de pensamiento de los venezolanos.

En tal sentido, el hecho, por ejemplo, que los venezolanos están en desacuerdo con que imperios impongan sus doctrinas políticas sobre otros países del mundo, eso no implica que el mismo pueblo no pueda discernir sobre prácticas totalitarias o equivocadas acciones en el plano interno, solo porque tengamos un gobierno que hable de “libertad”, “democracia”, “derechos humanos” o “justicia social”. Peor aún, resulta que un gobierno llegue a criticar otros países por la simple razón de ser contrarios en lo que ellos consideran debe ser su “mundo”, porque a la postre esa “vanidad universal” es lo que conduce a nuestro juicio, hasta un punto de no retorno, sobre los mensajes políticos que el pueblo envía a sus gobiernos y gobernantes.

Si el gobierno de Nicolás Maduro quiere aplicar las llamadas “Tres R” de “rectificación”, “revisión” y “reimpulso”, debería analizar en el pensamiento de García Bacca, el cómo se degradan en cada repetición histórica los errores políticos de quienes llegando a la cima del poder terminaron en la sima del abandono del pueblo, precisamente por sus imposiciones hegemónicas en el usufructo de esa praxis política.

Los mismos errores que sepultaron políticamente a quienes no vieron en Chávez en 1998 como producto de una sumatoria de vicios, corruptelas y burlas al pueblo descritas en muchos mensajes de García Bacca durante el siglo XX, al parecer son las “Tres R” que aplican las cúpulas derrotadas del partido oficialista: “ramplonería, reyerta y reptilería”, es decir, una peor que la otra, al punto que quienes ayer estaban “muertos” en el plano político, hoy gozan de “buena salud” en ese campo del poder.

Sí algunos gritan o despotrican sobre la crítica que realizamos ante lo que también consideramos son parte de los errores del gobierno, es evidente, que si tomamos por analogía las palabras de García Bacca, pues estamos en presencia de una absoluta vanidad totalitaria por parte de quienes ejercen circunstancialmente funciones de Estado.

Que el gobierno decida cuáles “Tres R” aplicar en el seno de lo que ellos consideran son sus “errores”. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

***

¹ Garcia y Revenga (2002) - Ensayos y estudios de Juan David García Bacca (Compilación) - Vivo la prórroga de mi existencia, en El Nacional, entrevista realizada el 21-11-1983. pp 331 – 336. Caracas - Fundación para la cultura urbana.



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Javier Antonio Vivas Santana

Lic. en Educación en las menciones de Ciencias Sociales y Lengua (UNA) Maestría en Educación mención Enseñanza del Castellano (UDO) Dr. en Educación (UPEL) Profesor de la Misión Sucre (2003 -2012)

 jvivassantana@gmail.com      @jvivassantana

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