Simón Rodríguez: ¿Socialista utópico?

Hoy que tanto se hace referencia al nombre de Simón Rodríguez, que se le coloca como fuente fundamental para la construcción de la nueva educación y de sociedad socialista venezolana, deseamos traer al debate al filósofo latinoamericano, al libre pensador, al pensador genuino. Sobre el pensamiento robinsoniano muchos nos han hecho creer que se trato de un simple bohemio y a lo más un hombre que después de tres décadas en Europa vino a traer el pensamiento ilustrista del viejo continente a las nuevas republicas. El pensamiento de Rodríguez va mucho más allá de la ilustración y del ideario republicano, no es sólo traducción del pensamiento europeo, es uno adelantado, un filósofo propulsor de un pensamiento original para América.

Hay quienes lo consideran un representante del Socialismo Utópico (Termino utilizado por Federico Engels en su obra Del socialismo utópico al socialismo científico (1892), para analizar el pensamiento de autores como Rober Owen en Inglaterra, y Saint-Simon y Charles Fourier en Francia). Sin pretender negar las seguras influencias que este movimiento tuvo en la visión robinsoniana, esta percepción sigue siendo parte de la concepción dominante que pretende ver en los hombres americanos simples imitadores de lo que se genera en otras latitudes, legitimando la idea de que somos incapaces de producir nuestras propias ideas.

A diferencia del Socialismo Utópico, la propuesta de Rodríguez no tiene nada de ingenua, es una postura radical y estructurada. No es un idealista, Rodríguez se refiere permanentemente no a la educación como simple transformación de ideales, sino como propuesta para trasformar la sociedad toda. Rodríguez piensa sobre el hombre de carne y hueso, sobre la estructura económica de explotación: la propiedad de los medios de producción, el sentido de la propiedad privada, el papel del mercado y el estado en la sociedad.

En el preliminar de Sociedades Americanas insiste en el principio de la educación general o popular y al reconocimiento de que es en el saber de los pueblos donde recae la soberanía política: el PODER de los congresos del SABER de los pueblos=

Su preocupación máxima: ¿cómo serán las nuevas repúblicas? Su respuesta: el papel del pensamiento y la educación:

Cómo serán Y Cómo podrían ser en los siglos venideros: En ESTO han de pensar los americanos no En PELEAR unos con otros. A fines del siglo XV Colón descubrió un nuevo mundo para poblarlo de ESCLAVOS VASALLOS:A principios del siglo XIX la RAZÓN lo reclama, para fundar una sociedad de hombres LIBRES sometidos a sus LEYES ni la Monarquía ni la República convienen en todos lugares ni en todos tiempo la América es en el día el único lugar donde convenga pensar en un gobierno VERDADERAMENTE republicano. La humildad pide el ensayo –las luces del siglo lo facilitan.

Si bien Simón Rodríguez nace y vive cuando aún no se había desarrollado el socialismo científico, ya que desde su nacimiento en 1771 y en su larga vida de 83 años es apenas en 1848 cuando aparece El Manifiesto Comunista, pero basta con revisar las profunda propuestas pedagógicas de carácter igualitarias de crítica radical a las desigualdades que durante la colonia pero hasta en la etapa inicial de la república se perpetúan, para afirmar con plena seguridad de que el pensamiento de Simón Rodríguez no solamente es el de un republicano que clama por la democracia, la libertad de culto, los derechos humanos, los poderes públicos, sino que va mucho mas allá.

Simón Rodríguez manifiesta este pensamiento igualitario desde sus primeros escritos y discursos, como el que hizo ante el cabildo caraqueño y luego en la Europa revolucionaria y nacionalista se contagia del pensamiento republicano, pero sin la menor duda también del socialismo utópico que se expandía desde Francia hacia todo el continente. Pero Rodríguez se nutre fundamentalmente de la realidad americana, de sus necesidades y particularidades.

Su carácter, pero fundamentalmente su radicalidad para defender sus ideas, le trajo inconvenientes, entre esos con el propio mandatario boliviano, el Mariscal Sucre, quien lo acusó frente a Bolívar por sus posiciones intransigentes y de tomar decisiones sin consultar. Como un ejemplo de las reacciones adversas a sus proyectos estuvo el cierre de la Escuela Moderna de Chuquisaca por parte del Prefecto de la ciudad de apellido Calvo, sobre este particular Simón Rodríguez hace sarcásticamente el siguiente señalamiento en comunicación que hace en 1834 a Francisco Paula Otero: "Diciendo que yo agotaba el tesoro para mantener putas y ladrones, en lugar de ocuparme del lustre de la gente decente. Las putas y los ladrones eran los hijos de los dueños del país (el pueblo). Esto es a los cholitos y cholitas que ruedan por las calles y que ahora serían más decentes que los hijos e hijas del señor Calvo".

En su ensayo de 1828 insiste nuevamente en la educación popular y adversa a aquellos que erigiéndose como sabios la rechazan: "Los doctores americanos no advierten que deben su ciencia a los indios y a los negros: Porque si los señores doctores hubieran tenido que arar, sembrar, recoger, cargar y confeccionar lo que han comido, vestido y jugado durante su vida inútil... No sabrían tanto... Estarían en los campos y serían tan brutos como sus esclavos..."

Pensamiento Político. Es difícil hacer un aparte del pensamiento político de Rodríguez, todo su pensamiento toda su obra está impregnada por lo político y educativo, al fin es una sola, su preocupación sobre él debe ser de las nuevas republicas. En sus discursos sobre democracia y la participación política va mucho más allá de lo republicano, la ilustración y la enciclopedia, su propuesta es la de crear un pensamiento nuevo. Por ello llega a proponer la eliminación de los tres poderes públicos tan defendidos por los republicanos y propone "vivir sin reyes y sin congresos", los cuales deben ser sustituido por "un pueblo legislador… un pueblo de filósofos", es decir la participación directa y protagónica del pueblo.

Para él: "El poder de los congresos esta en razón del saber de los pueblos", "En creer que gobierna porque manda prueba ya que piensa POCO", "Los sabios obedecen a la autoridad: el vulgo a la persona (…). El gobierno republicano no admite vulgo en este punto.". Propio de la visión socialista, contrastando las categorías pueblo e individuo señala: "Según el sentir general, pueblo es un extraño colectivo, los individuos son todos bonísimos, y el todo, detestables". Si esto no es socialismo, ¿dígannos entonces que cosa es?

Rodríguez- sin poder ser considerado un anarquista- ve con malestar como los gobiernos de las nuevas republicas van alejándose del soberano: el pueblo, conformando una terrible burocracia.

Ni el pueblo sabe lo que ha de hacer, ni sus directores lo que han de hacer con él, porque hay una clase intermedia de sujetos, únicamente empleada ya en cortar toda comunicación entre el pueblo y sus representantes, ya en tergiversar el sentido de las providencias que no pueden ocultar, ya en paralizar los esfuerzos que hace el gobierno para establecer el orden, ya en exaltar la idea de la soberanía para exaltar el pueblo. Y servirse de él en este estado "en JUNTAS de varias denominaciones, CALIFICADORAS, REVISADORAS, CENSORAS, DIRECTORAS, INSPECTORAS, CONSERVADORAS, y más; si con éstas no basta, todas las acabadas en ora, para que rimen con DEMORAS.

pedrorodriguezrojas@gmail.com



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Pedro Rodríguez Rojas


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