¿Cómo resolvería Capriles y su combo los problemas del país?

En Venezuela hay problemas serios y las causas de ellos son múltiples. Muchos son consecuencias del saqueo histórico y la destrucción de valores que ha sufrido el país de parte de las castas dominantes; otros son propios de la voracidad del capitalismo neocolonial; algunos, de errores en la dirección del  gobierno y muchos, generados por la estrategia de una derecha que no se cansa de hacerle daño al país, en la convicción de que en la misma medida en la que el pueblo sufra dificultades, en esa misma medida se decepcionará del gobierno revolucionario y correrá a los brazos de sus propios verdugos.

Aunque quisiéramos, no tenemos tiempo ni espacio para reflexionar, en esta oportunidad, sobre esos problemas históricos que vive el país y si nos planteáramos mencionar aquí cada uno de los que la derecha ha ocasionado con acciones, rumores y campañas tendríamos una tarea de nunca acabar. ¿Cuántas páginas necesitaríamos sólo para esbozar brevemente el terrible daño que han ocasionado al país con su golpe de Estado, el sabotaje petrolero, las guarimbas, los sabotajes a servicios públicos y el respaldo y promoción del contrabando y la especulación?

Es en definitiva un tema para varios libros, que no podemos abordar en esta página. Pero podremos intentar hacer un ejercicio de reflexión  sobre la forma como la derecha resolvería los problemas reales que existen  en Venezuela y como actuarían (de estar en el poder) para darle solución a otros que sólo existen en la mente de sus seguidores, gracias a intensas campañas mediáticas.

Lógicamente en la asunción de esta tarea vamos a necesitar escribir algunas notas (en una es imposible), pero comencemos y hagámoslo con lo que la oposición ha posicionado como un problema.  

·         PDVSA está en ruinas, su producción apenas alcanza un millón de barriles y la infraestructura está destruida.

Aquí hay una contradicción con la tesis de la derecha, de que el gobierno regala el petróleo. Si la producción es baja y se regala ¿De dónde salen los recursos para viviendas, trenes, sueldos etc.? En gente con cerebro esta contradicción llamaría la atención, pero eso es mucho pedirle a cierto sector de la sociedad venezolana.

Esta matriz de opinión sobre la ruina de PDVSA, pretende hacer creer que existe una falta de dólares que ha obligado a un control de cambio y que esa es la causa principal de los problemas del país. Claro, según esa tesis, todo es consecuencia de la destrucción de la industria petrolera nacional por parte del chavismo.

El problema no existe (sin dejar de reconocer que hay algunos problemas en la estatal petrolera), pero para ellos es necesario fijarlo como realidad en la mente del pueblo, a objeto (en caso de llegar al poder) de darle la “”solución” que siempre han tenido en cartera.

No se necesita ser adivino para entender que la gente de confianza del gobierno norteamericano en materia petrolera es la autodenominada Gente del Petróleo. Estos serían los llamados a “salvar” la industria petrolera, la economía y el país.

No tenga usted ninguna duda, amigo lector. Llamarían a los mismos que sabotearon PDVSA de febrero a abril de 2002 y de diciembre de ese año a marzo de 2003. A los  mismos que redujeron la regalía a pagar por las empresas trasnacionales por el yacimiento de petróleo más grande del planeta de 33 a 1% del valor del crudo en el mercado. A los mismos que no lograron producir un solo dólar de ganancia para el país en el complejo refinador que el país adquirió en el exterior.

Si aún no está seguro de que lo que decimos es verdad, le invitamos a que se pregunté ¿Qué espera el gobierno gringo, en materia petrolera, de una oposición a la cual ha respaldado y financiado en cada acción? ¿Acaso que mantenga una política de soberanía  y las leyes que promulgó Chávez?

La respuesta a esa pregunta le dejará en claro el futuro económico del país (dependiente de su industria  petrolera) si llegase a caer en manos de la derecha venezolana.

Todos y cada una de las acciones de la oposición tienen un solo objetivo: Ponerle nuevamente las manos a PDVSA. El gobierno gringo con tal que le den el control de esa industria pagaría con gusto el equivalente a un mes de producción petrolera y eso podría representar MIL MILLONES DE DOLARES para cada uno de los diez principales dirigentes de la MUD.   

·         Escasez de alimentos y otros productos

Para la derecha la escasez no es consecuencia de ninguna guerra económica y mucho menos de su participación o promoción en ella. Esto lo afirman con desfachatez a pesar de que es pública y notoria su oposición al uso de captahuellas para evitar el “bachaqueo”; al cierre parcial de la frontera para disminuir el contrabando; a la ley de precios justos;  a la confiscación de los bienes de los contrabandistas y a su participación en el negocio del contrabando como medio para obtener finanzas para sus planes desestabilizadores.

Se oponen a toda medida tomada por el ejecutivo nacional y desarrollan campañas mediáticas para generar rechazo contra las mismas. Pero ni de vaina hacen una propuesta constructiva. Su único planteamiento es que renuncie el Presidente y les entregue el poder.

¿Cuáles serían, entonces, sus soluciones? Para la derecha esa situación tiene una solución muy sencilla: Acabarían con el control de cambio dándole, con ello la oportunidad a los poderosos de adquirir todos los dólares (provenientes del petróleo) a un precio que siempre van a empujar hacia arriba, a través de la compra masiva, para obtener millonarias ganancias especulativas. Claro, esta acción iría acompañada de una liberación de precios que los elevaría a nivel internacional.

Con esas medidas se acaba el contrabando, pues carecería de sentido el llevar un producto de contrabando a Colombia, si allá su precio es similar al de Venezuela. Además, si el objetivo del contrabando es desestabilizar y obtener pesos que se transforman en dólares y luego en bolívares en el mercado negro; el negocio pierde atractivo por la ya expuesto, porque los dólares se obtendrían en Venezuela y porque ya no haría falta desestabilizar.

El problema de eso es que, por sólo poner un ejemplo, los venezolanos tendrían que pagar (para felicidad de Lorenzo Mendoza) 300 bolívares por un paquete de Harina Pan.  ¿300 bolívares? Si, 300 bolívares. Eso es lo que vale un paquete de harina a precio de mercado negro.  

Seguramente a estas alturas de esta nota, usted estará preguntándose cómo hará entonces el pueblo para comer. Pero, ¿De verdad usted cree que eso le preocupa a los oligarcas? ¿tiene algún antecedente histórico que le haga pensar que eso les preocupa?

Tenga usted la certeza de que con esa gente volveríamos a los tiempos de supermercados repletos, para un sector de la sociedad,  y  un pueblo sin acceso a la comida y a bienes.

Ese es el sueño de Fedecámaras, esa es la ley del mercado. Precios diez veces más altos que arrojen ganancias millonarias sin incrementar los volúmenes de producción y por supuesto con reducción (por efecto del volumen) de los costos de servicios, sueldos y materia prima.

Pregúntese ¿Cuál sería la posición de un gobierno de derecha con respecto a los salarios de los trabajadores y las pensiones después de todo el apoyo y financiamiento que le da Fedecámaras?



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Alexis Arellano


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