Para vencer la guerra económica

La política económica necesaria

Si bien es cierto que Aporrea es un medio alternativo para debatir ideas y propuestas, igualmente lo es, en lo que se ha convertido en una especie de laboratorio para examinar y analizar cuanta ocurrencia salga de la computadora de quien escribe y envía los trabajos. Eso en realidad no está nada mal, lo único que para un lector poco precavido en la materia económica, se convierte de cierta forma en un laberinto saber o conocer que es lo mas acertado por ejemplo, cuando el tema es la economía y lo que debe hacerse.

Cuando un opositor dice que la política económica de la revolución desde Chávez y hasta nuestros días ha sido un desastre, obviamente está ignorando adrede todos los avances logrados, el manejo del tema inflacionario hasta 2012, el valor del salario real, los aumentos del salario nominal y el social, el incremento considerable del poder adquisitivo de quienes en su vida tuvieron esa oportunidad, la eliminación de los créditos indexados hipotecarios y la cuota balón en vehículos. Por supuesto que ha habido descuidos por decirlo de alguna manera en aspectos importantes que atañen a la clase media, por ejemplo el asunto de las viviendas, los vehículos y la asignación de divisas. En cuanto al tema alimentario nadie puede negar el tremendo esfuerzo que han hecho los gobiernos de Chávez y ahora Maduro para garantizar el abastecimiento al pueblo llano de las clases C, D y E, cosa que ignora la oposición cuando ataca con la guerra económica y sicológica, que sería de Venezuela en estos momentos si no hubiera la política pública alimentaria y la creación de la red de distribución a nivel nacional.
En los actuales momentos, la economía presenta dificultades originadas de varias vertientes y causas diferentes, aunque no se puede hablar que existe crisis económica porque no es cierto, el tema de la inflación hay que examinarlo con mas detenimiento y acuciosidad, veamos porqué, es el caso que una inflación de dos dígitos no es nada deseable y conveniente, siempre se ha dicho que es un problema estructural y en parte se ha convertido en eso, no es que siempre lo fue, cuyo origen está en el mismo aparato industrial venezolano situación que hay que juzgarla en su exacta dimensión y consideración, es bueno decirlo que las políticas económicas instrumentadas en los últimos catorce años han estado dirigidas a combatir este fenómeno económico de mucha sensibilidad.

Hemos llegado a la conclusión que en Venezuela con excepciones, siempre las hay, el empresario ha tenido la mente en el Estado benefactor, destinatario de la renta petrolera, por lo tanto, esa manera de concebir “el ser empresario”, por supuesto, que no ha permitido construir un verdadero parque industrial en el mundo privado, poca inversión y casi nula reinversión, solo reposición de capital en lo que se ha dado por llamar “tenedores de empresas”, y no empresarios verdaderos, a la caza de beneficios, como lo ha sido desde la implantación del Control de Cambios el verdadero negocio, tanto para los que importan bienes finales e intermedios, como los que no importan nada violando flagrantemente las ventajas que les da el Estado. En cuanto a los que si importan realmente en su mayoría se han dado a la tarea de hacer triangulaciones con el dólar y la fijación de precios de los bienes importados, colocándolos en el mercado a precio de dólar paralelo, bueno eso lo sabemos, la observación en este caso, es el porque se ha dejado o permitido que esto sucediera.

Caracterización de la Economía Necesaria:

Ahora bien, la Política Económica necesaria hay que plantearla en términos de visión política socialista, pero nos preguntamos y preguntamos, estamos claros como debe ser esa política socialista, recurrimos al manual que nos aconseja la teoría marxista o sencillamente inventamos como debe serlo. He aquí el desiderátum, lo importante es romper con el predominio de la forma de organización capitalista, el Estado burgués que tenemos y la mentalidad que en estos casos a veces sin quererlo arrastramos.

En lo inmediato tenemos que recurrir a lo contemplado en CRBV, en cuanto se refiere a las formas de organización y constitución societaria y no precisamente a la cualidad con respecto a la propiedad de los medios de producción como elemento decisivo a la hora de elaborar las políticas respectivas, la diferencia está en el papel del Estado en lo concerniente al incentivo del poder social en nuestro caso por ejemplo la organización comunal. Esto pasa inexorablemente por la creación de un Estado Comunal que rompa definitivamente con la monotonía de la burocracia de los actuales Ministerios y organismos adscritos, siempre la reflexión en este caso es el que hacer con la maquinaria laboral que ejerce funciones en estos entes, por supuesto no los podemos desaparecer, se impone entonces un estudio agresivo, científico, metodológico bajo el concepto mas puro de la planificación estratégica que no es otro que la consideración de aspectos innovadores que permitan establecer mecanismos de selección interna sin sectarismos que coadyuven a la condición de rendimiento, es decir, redefinir la misión y visión de cada uno de los organismos y de esta manera recolocar al personal en áreas que a su vez abran las puertas para un mayor rendimiento laboral, por ejemplo si hay un sociólogo en un área administrativa que nada tiene que ver con sus conocimientos, abrir la posibilidad en el mismo organismo o en otro afín a su profesión donde se sienta realmente que puede hacer mucho más.

Para poder cumplir con lo anterior y en otro orden de ideas y mas en lo económico, como sabemos es necesario romper la lógica capitalista de la acumulación, de tal manera que allí está lo que verdaderamente debemos atender, esa lógica perversa que en nuestro país rebasa cualquier termino de ganancia digamos útil para continuar el negocio, pero es que aquí el rentismo hizo que se perdiera la esencia real de un empresario, invertir y recuperar una tasa de ganancia cónsona con la inversión, ahora los deseos de multiplicar rápidamente esa reposición de capital los convierte en usufructuos de los objetivos del retorno y como la capacidad instalada por ejemplo permanece intacta, son rebasados por la demanda del mercado como ocurre actualmente y no les queda otra que acudir al mercado cambiario para obtener dividendos no por la venta de sus productos sino por vía del diferencial cambiario, cometiendo cualquier irregularidad e interviniendo en un mercado de divisas paralelo a costa del otorgamiento de divisas que el Estado les otorga.

La economía necesaria pasa por definir ciertas reglas de actuación económica, el país ha pasado por etapas diversas y hoy día podemos asegurar que se están sentando las bases para la construcción de un empresario verdadero que conciba ante todo el país como parte de su espectro empresarial, imposible no lo es, solo que requerimos eliminar de una buena vez al empresario parásito rémora del rentismo petrolero, eso no es todo, hacen falta otras cosas, es decir medidas puntuales a las existentes, por ejemplo en cuanto al SICAD que me parece una opción válida en tanto y cuanto se le haga el seguimiento riguroso a las divisas otorgadas, aunque creo que en poco tiempo se debe consolidar un sistema único que reúna las bondades de este Sistema complementario con la normativa de Cadivi, es decir una sola base de datos que evite el solapamiento de funciones y permita conocer en tiempo real que divisa se dio, para que se dieron y que hayan sido utilizadas para tales efectos, lo otro sería el control bancario sobre cada importador, porque si trae productos importados con la divisa otorgada y tratándose de productos finales, debe haber concordancia con el precio final al público.

Aunque bien lo digo, que los sistemas pueden ser óptimos pero con la discrecionalidad descontrolada en cada ente, entonces no se logrará nada, es allí donde radica buena parte del asunto, a tales efectos se debe aplicar la inteligencia necesaria y útil que coadyuve a superar los efectos de la corrupción cambiaria afuera y dentro de las Instituciones. La Contraloría social debe dársele mecanismos y operatividad concretos para contrarrestar la presencia de focos de corrupción en cada sitio donde sea visible un alto grado de discrecionalidad. Verbigracia: Cadivi, Saime, Ministerios claves, etc.



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Rafael Febles

Economista. Msc. Seguridad Social. U.C.V.. Militante revolucionario. Locutor. Articulista Correo del Orinoco. Poeta y escritor de la revolución bolivariana

 rafaelfebles@yahoo.com      @rafael_febles

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