Las Marchas del Comunismo

A veces le tenemos miedo a ciertas palabras aunque no sepamos bien que significan, unas veces por simple desconocimiento, otras por estrategias bien pensadas de dominación. Me viene a la mente una canción de Silvio Rodríguez: “Nadie sabe qué cosa es el comunismo y eso puede parte de la censura…”

No pretendo hacer un tratado de Economía Política solo quiero de forma muy sencilla dejar claro algunos elementos, el comunismo es básicamente igualdad y libertad absoluta, una sociedad sin clases sociales y muy poca propiedad individual, “de cada quien según sus capacidades, a cada quien según sus necesidades” todavía anda diciendo el viejo Carlitos Marx, y esto no es nada extraño para nosotros, algunos de nuestros primeros padres indígenas lo practican aún, cada quien hace su parte por el bien del colectivo, todos trabajan, nadie se apodera de lo que producen otros, no se produce lo que no se necesita y no se sobre-explota la tierra de la que dependemos absolutamente, a la que además consideramos nuestra madre. También hay muy buenos ejemplos en los primeros cristianos, investiguen y sabrán, no dejen que los demás piensen y opinen por usted.

Luego de este necesario preámbulo quiero ofrecerles un buen ejemplo de lo que podría llamarse comunismo, palabra que nos han tratado de inocular con miedo, algo tan malo que es solo tan temido como las palabras diablo, infierno, muerte, dictadura. Ahora bien, quien haya ido a una marcha chavista ha vivido una experiencia comunista típica, es un espacio fuera de la realidad habitual donde se respira igualdad, libertad, fraternidad, es decir, podrá ver al comunismo en pasta, terrible por la alegría y por el amor que se respira, vayamos con los casos típicos:

Vemos a sifrinos con sus rojas camisas Columbia y a sifrinas con sus blusas super fashión rojitas bien combinadas con sus mega lentes Carolina Herrera y con sus “oseas” y sus “hellous” incluidos, a su lado el pana del barrio caminando con su tumbao, su gorra roja-rojita con la cara de Chávez rodeada con brillantes y su collar bien grueso con las letras Ch y una boina roja encima, con un estilo reguetonero chavista, hecho solo en Venezuela. Estos personajes antagónicos en otros espacios, en una marcha andan uno al lado del otro sin mirarse feo porque en ese momento se respira mucha alegría, se rompe ese espacio imaginario y perverso que separa a compatriotas que cohabitan una misma ciudad, y si llegan a una tarima y los discursos dan paso a la música empiezan a bailar cruzando las parejas y cruzando los gustos, olvidando todo prejuicio social recordando lo bien que baila la otra clase. Y lo del baile es generalizado, se observan a sexo-diversos bailando solos y solas hasta que alguien vence los prejuicios y los acompaña por la simple alegría de bailar y sentirse seguro o segura porque que está en un sitio sin odios, y por lo tanto puede permitirse la libertad plena.

Las catiras y catires mas blanquitos y los afro-descendientes o morenas y morenos también se olvidan del racismo y entran en una estado de la sociedad donde solo se ven los corazones (que son rojos) como dice la canción, caminando juntos, conversando, compartiendo agua o caramelos o comida, y se olvidan esa terrible enfermedad que es el racismo, solo practicada por mentes obsoletas ,y no solo bailan sino que debaten lo pertinente de la palabra afro-descendiente, porque si somos descendientes de indígenas, seríamos indi-descendientes o árabe-descendientes o euro-descendientes si es de más arriba y por ahí se van y llegan a tiempos de explotación colonial, conversan sobre las primeras rebeliones lideradas por nuestros indígenas y que luego fueron las de los negros exclavos, y que Miranda y Bolívar fueron seguidores de una lucha que se empezó hace 500 años, y que El Libertador empezó a vencer cuando involucró a toda la población esclava y mestiza y por ahí se van dando cuenta que son hijos de la misma sangre, de los mismos ríos y de los mismos mares.

Ahí observamos al empresario desvestido de su traje de Versage ahora con una camisa roja manga larga de marca Arrows saluda con un abrazo a quien en otras ocasiones es el portero de su empresa con su camisa roja que le regalaron en el PSUV, en este momento en grado de igualdad, el jefe se despoja de su coraza clasista y se une a quien otrora explota en su fábrica, las razones para su chavismo pueden ser muchas, este empieza a exponer sobre la mejoraría constante de la economía que hace que su antes pequeña empresa se esté convirtiendo poco a poco en gran empresa, y comenta que muchos de sus colegas admiten que se han beneficiado mas de este gobierno que de los anteriores pero algunos son tan obtusos que conspiran y financian la oposición. Y esta nueva burguesía entabla profundas conversaciones con su oprimido sobre el crecimiento del PIB y el aumento de los indicadores económicos y sociales, sobre el nuevo crédito del fondo bicentenario y el otro sobre una beca para hacer un posgrado porque se acaba de graduar en la UNEFA, y sobre la necesidad de profundizar algunos elementos de la revolución y otro habla de suavizar algunas medidas para acumular más capital y entran en el complicado tema de las reivindicaciones y uno más rápido que otro entiende que están en posiciones antagónicas y se acuerdan de un tal Marx que hablaba de una fulana lucha de clases.



Altos Funcionarios caminan de la mano con sus empleados más rasos y entran en discusiones que a ambos le interesan pero que nunca tocan en la institución, uno habla sobre la necesidad de combatir la corrupción y la burocracia y otro sobre lo importante e interesante que sería aplicar la participación de los trabajadores en la gestión de la empresa más allá de consignas y uno plantea que una es parte de la solución de la otra, hablan sobre la pertinencia de la contraloría social otros confiesan que le tienen un poco de miedo, hablan sobre la nueva Ley del Trabajo y el contrato colectivo uno lo ve muy costoso pero para otro se quedaron más bien cortos y uno habla que es más fácil pedir que tener la responsabilidad de repartir y quizás si se discutiera en colectivo no sería tan difícil y al final un poco sorprendidos se dan cuenta que ambos aprendieron un poco de la perspectiva del otro y que fue una conversa interesante y que hay cosas no son lo que parecen.

Hay gente que viene del interior y también se rompen rivalidades eternas de regiones vecinas, vemos así como andinos y zulianos se encuentran y andan de la mano olvidando visitas poco deseadas para unos y chalequeos eternos para otros. Así como llaneros y caraqueños, olvidando toda le gente que se fue de un sitio a otro durante el éxodo campesino y lo diferente que ven el mismo país, aunque yo no estoy tan seguro que dentro un tiempo la cosa no sea al revés. Los de Carupano y Rio Caribe dejan atrás cuentos de locos y volteados en una ciudad y otra, provocados por carnavales y manicomios. Hasta caraquistas y magallaneros, del Deportivo Táchira y el Caracas F.C., de Marinos y Trotamundos se juntan y andan en sintonía como cuando juega la vinotinto, celebrando con alegría el mismo lado de la barra. También hay extranjeros, principalmente latinoamericanos que ven en Chávez un líder que puede hacer cambiar las cosas en sus países, pero también hay europeos y estadounidenses que vienen a ver si es verdad las cosas malas y buenas que dicen de él, y como me dijeron que alguien dijo, se quedan locos de ver como hombres con cara de hombres, de pelo en pecho y bigotes, le dicen a Hugo Rafael que lo aman.

Vendedores vestidos o disfrazados de revolucionarios algunos para vender más, otros porque son parte del pueblo y también creen en la revolución, y les resulta muy difícil anunciarlo en días normales porque perderían un porcentaje de sus clientes que ahora compran cualquier cosa que sea roja y aprovechan venden más caro que nunca y aún más si tiene la cara de Chávez o del Che que al menos en Venezuela ha florecido y anda más vivo que nunca, caminando entre la gente, no solo en sus camisas, gorras, llaveros, tatuajes, carteras, correas y relojes sino que también anda en las ideas, en los discursos, en la praxis política y en el ejemplo vivo de que hay que ser como él, como ellos.

También hay perros, del genero canino ojo, de cuatro patas, disfrazados de chavistas con trajes y hasta gorras rojas que no me imagino el esfuerzo que costo hacerlos o comprarlos, en un intento supremo para demostrar que los humanos que los acompañan están con Chávez con todo su fervor, tanto que hasta los perros lo demuestran porque estos se parecen a sus dueños que a lo mejor ni andan de rojos para no distraer la atención de sus mascotas. A veces es la mascota la que lleva a su compañero y lo exhibe para que vean que aunque lo compró por mucho dinero, como nada de rojo, también es Chavista.

Muchos niños de todos los tamaños con la esperanza de ver a Chávez para contárselo a sus amiguitos, que lo vieron de cerca, al que ayudo a su mamá a tener casa, al que ayuda la ayuda a hacer mercado barato, al que le regalo una computadora portátil e hizo que le dieran comida en la escuela, al que le tiene un médico cerquita de su casa que además les regala medicina, al que ayudo a que se compraran nevera y cocina, aire acondicionado y hasta un tv de LCD, ya a que su hermano con una discapacidad lo ayude un señor José Gregorio Hernández a través de una Misión y a que su abuela se graduara en una tal Universidad Bolivariana después de pasar por primaria y secundaria ayudados por un Robinson y un Ribas que salían en todos los libritos que a la maíta le regalaban.

Personas con alguna discapacidad de todos los tipos van haciendo un gran esfuerzo solo para compartir la alegría y si tienen mucha suerte verlo de reojito, se ven enyesados de piernas y brazos ayudados por conocidos o extraños, personas con collarín que tienen que dar la vuelta de todo el cuerpo cuando alguien grita: ¡Ahí viene!, en muletas y sillas de rueda hay más todavía y ya acostumbrados a manejar sus instrumentos de apoyo se meten donde parecen no caber por la gran cantidad de gente y siempre llegan de primeritos porque todos los ayudan en un clima de fraternidad y camaradería, mujeres embarazadas enseñan sus barrigas orgullosas, unas con pintas que dicen: yo también soy chavista otras dicen: gracias chavito por los seis mesecitos, aludiendo a la extensión del permiso natal de la nueva Ley Organiza del Trabajo.

Este ejemplo del tan temido comunismo, que solo es posible en un país que se une en función a un proyecto común que es la construcción de un socialismo venezolano rescatando los ideales de todos los que lucharon por nuestra independencia, incluyendo a los invisibilisados, desde Guaicaipuro hasta Cipriano Castro. En esta conexión entre lo que hemos sido y lo que queremos ser todos estamos aprendiendo y todos debemos participar, y en estos espacios de integración que son las Marchas donde como seres humanos crecemos, todos estamos conectados a la revolución, unos directamente, otros de refilón, algunos con conciencia, muchos solo con pasión, otros con compromiso, claro está que en estas Marchas uno que otro va obligado pero cuando asiste a estos eventos se emociona con el ambiente y empieza a hacerse preguntas, unos asisten para ver tiendas un rato, pero todos se emocionan y saltan y gritan cuando escuchan que quien representa el amor de muchos y el odio de menos se acerca y todos se unen en una sola expresión de amor y admiración por el hombre y por la idea que se han convertido en la voz y el grito de un pueblo que cree que una transformación profunda y estructural es posible en paz y libertad.




sotogs@gmail.com

@guyensaul


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1389 veces.



Guyén Soto


Visite el perfil de Guyén Soto para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Guyén Soto

Guyén Soto

Más artículos de este autor