Parte II

¿Qué es la conciencia de clase?

Al aparecer el trabajador como un mero apéndice de la máquina se
acentúa su “enajenación del trabajo”. Este carácter del trabajo,
desprovisto de creatividad, estimula la reflexión del trabajador sobre
sus condiciones de vida y trabajo, le ayuda a generalizar su
experiencia al comprobar la identidad de intereses que existen entre
él y sus compañeros de trabajo, acrecienta su malestar e
insatisfacción, y le permite tomar conciencia de su situación de
explotación y opresión. Esta situación es común, en una u otra forma,
entre los diversos estratos de que está compuesta la clase
trabajadora, pasando por los trabajadores intelectuales,
especializados, semiespecializados y no especializados; los que han
pasado por una universidad y quienes no han terminado el bachillerato.
Las propias condiciones de trabajo crean así las premisas para el
proceso de toma de conciencia de los trabajadores. Todas estas
consideraciones se aplican a todos los sectores y capas que forman la
clase trabajadora, independientemente de que las condiciones
particulares de trabajo hagan avanzar más rápidamente en su conciencia
a determinadas capas antes que a otras. Por ejemplo, los servidores
públicos, abogados, ingenieros, entre otros, cada día sienten la
necesidad de unirse para defender sus derechos colectivamente.
Los capitalistas propagan la idea falsa de que la clase trabajadora se
ha debilitado, que la composición de los trabajadores se ha hecho más
compleja que hace 30 años, y que los intereses de las diferentes capas
de asalariados, divergen en direcciones diferentes.

La clase trabajadora no es solamente la clase trabajadora industrial.
La clase trabajadora lejos de debilitarse se ha fortalecido
enormemente, atrayendo a sectores que hace décadas no se encontraban
entre los trabajadores asalariados o, simplemente, no existían, como
los diversos trabajados artesanales y los pequeños productores del
campo que han pasado a ser asalariados de las grandes empresas
agroproductoras.

Aunque el trabajo asalariado y la producción de mercancías y servicios
se han dado en todas las sociedades humanas desde el sistema
esclavista, antes del capitalismo sólo tenían un carácter marginal,
secundario y complementario a los métodos de trabajo y de producción
en que se basaban dichas sociedades. Sólo con el sistema capitalista,
el sistema de trabajo asalariado y la producción de mercancías y
servicios a gran escala se establecen como sistemas de trabajo y de
producción dominantes, barriendo a los que existían antes y que tenían
como base al pequeño productor aislado. Ejemplo, los pescadores que
pasan a ser asalariados de las grandes empresas monopolistas del mar.
El trabajo asalariado y la clase trabajadora apareció por primera vez
en sólo dos sectores de la economía capitalista: industria textil y
minería. Luego comenzó a crecer en otros sectores, conforme la
economía capitalista absorbía y se extendía a otras ramas de la
producción artesanal y agrícola. La industria metalúrgica y la
siderurgia sólo se desarrollan con la introducción del ferrocarril, el
cual creó además una nueva clase de obreros ferroviarios. Toda nueva
invención en la economía capitalista, provoca una nueva división del
trabajo que da lugar al nacimiento de nuevos sectores productivos y
nuevos destacamentos de trabajadores asalariados. El sistema
capitalista avanzado se caracteriza, por incluir en el sistema de
trabajo asalariado a la mayor cantidad de trabajadores y trabajadoras
de diversas áreas de la economía y demás sectores excluidos. Ejemplo:
las mujeres, jóvenes, pueblos indígenas, inmigrantes, etc.
Sectores que pertenecían originariamente a las clases medias, al
artesanado o a la economía familiar, no pueden resistirse a las
tendencias que impone el desarrollo de las fuerzas productivas bajo el
capitalismo, y se ven obligados a encuadrarse en el sistema de trabajo
asalariado: la educación, restaurantes, sector salud, vigilancia
personal de mantenimiento (electricistas, plomeros, etc), enfermería,
ferretería, carpintería, alimentación. Son las propias condiciones de
trabajo las que crean las premisas para que se desarrolle la
conciencia de clase.

Son los grandes sindicatos de clase quienes encuadran a la inmensa
mayoría de los nuevos sectores de trabajadores y trabajadoras, a pesar
de la disparidad de oficios y de condiciones de trabajo, se asimilan a
los métodos de lucha clásicos de la clase trabajadora.

lucidiowx@gmail.com

garcialwx@pdvsa.com

(*) asesor del sindicato unitario de trabajadores de PDVSA Intevep


Esta nota ha sido leída aproximadamente 4139 veces.



Lucidio García (*)


Visite el perfil de Lucidio García para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: