En el texto oficial, Caracas acusó a Guyana de intentar desvirtuar y desconocer las obligaciones “jurídicamente vinculantes” establecidas en el Acuerdo de Ginebra, que estipula que el diferendo territorial debe resolverse mediante un “arreglo práctico y mutuamente aceptable” entre las partes.
El documento recuerda que, en un referéndum consultivo celebrado el 3 de diciembre de 2023, el pueblo venezolano respaldó con amplia mayoría el Acuerdo de Ginebra como el único camino para alcanzar una solución satisfactoria al conflicto, al tiempo que ratificó la decisión de no reconocer la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia para dirimir esta disputa.
El Ejecutivo venezolano considera que cualquier acción unilateral de Guyana ante la Corte constituye una «violación de ese tratado internacional«, al tiempo que enfatiza que la única vía legítima para resolver la controversia territorial sigue siendo el mecanismo previsto en el Acuerdo de Ginebra.
Venezuela reafirmó además que reivindica sus “derechos históricos” sobre la Guayana Esequiba y que no renunciará al territorio que, según su interpretación histórica y legal, le pertenece.
La controversia entre ambos países, que se remonta a más de medio siglo y ha sido objeto de múltiples procesos diplomáticos y legales, sigue siendo un punto de tensión en las relaciones bilaterales.