Bogotá, 25 ene.— Más de un centenar de líderes políticos, parlamentarios y dirigentes sociales de 20 naciones concluyeron este domingo en Bogotá el foro 'Nuestra América' con una denuncia contundente frente a lo que calificaron como una "emergencia" regional. Los delegados, reunidos en la sede de la Cancillería colombiana, alertaron sobre una reactivación de las doctrinas de control exclusivo de Washington, manifestada en una escalada de sanciones, injerencias electorales y acciones militares que buscan condicionar la soberanía de los países de América Latina y el Caribe. El co-coordinador de la Internacional Progresista, David Adler, subrayó que el problema ha escalado a un nivel crítico, exigiendo una respuesta colectiva frente a un patrón histórico de presión que ha mutado hacia formas más agresivas de persecución judicial y financiera.
En la declaración final, leída hoy por la diputada uruguaya Bettiana Díaz, los delegados advirtieron que Washington combina "sanciones financieras, bloqueos económicos, injerencia electoral, persecución judicial y acciones militares" para condicionar la soberanía de los países latinoamericanos.
El documento menciona como ejemplos el recrudecimiento de sanciones y el bloqueo económico contra Cuba; las presiones y acciones militares de Estados Unidos contra Venezuela, incluida la operación militar en Caracas que terminó con los secuestros del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y la intervención en procesos políticos y económicos en Honduras y Argentina, entre otros.
"Estas acciones no son hechos aislados, sino parte de un mismo proyecto de dominación", señaló la declaración, al advertir que la actual coyuntura internacional se caracteriza por "la erosión deliberada del derecho internacional y del principio de autodeterminación de los pueblos".
Los firmantes también denunciaron violaciones a los derechos de los migrantes latinoamericanos en Estados Unidos y citaron como ejemplo la muerte el sábado en Mineápolis de un ciudadano estadounidense durante un operativo de agentes federales de inmigración, en un contexto de críticas y protestas por el uso de la fuerza y el aumento de detenciones y deportaciones.
Durante la clausura del foro, los delegados señalaron que ningún país puede enfrentar en solitario la presión del “aparato político, financiero y militar más grande del mundo” y llamaron a construir un frente común basado en la cooperación regional y la solidaridad internacional.
Frente a lo que denominaron el "aparato político y militar más grande del mundo", los firmantes —entre los que destacan figuras como el exalcalde de Nueva York, Bill de Blasio; la vicepresidenta de la Asamblea Nacional de Francia, Clémence Guetté; el diputado español Gerardo Pisarello; el excandidato presidencial ecuatoriano Andrés Arauz y representantes de partidos y movimientos progresistas de más de 20 países— hicieron un llamado a construir dicho frente común de solidaridad internacional. La declaración propone fortalecer la coordinación diplomática y la cooperación en sectores estratégicos como energía, alimentación y defensa de derechos laborales para evitar que los países enfrenten estas presiones de forma aislada.
El foro, que contó con el respaldo del presidente colombiano Gustavo Petro, concluyó con el anuncio de que su próxima reunión se celebrará en La Habana, reafirmando su compromiso de resistencia frente a la renovada ofensiva estadounidense en la región en este 2026.