A veces las canciones regresan cuando más falta hacen, las de Alí Primera nacieron entre la pólvora diplomática de la Guerra Fría, el petróleo como bendición y excremento del diablo, un continente que aprendió demasiado lento que la soberanía es un hueso duro. Si la historia vuelve, no es por capricho: es, porque no hemos terminado la tarea política.
La canción necesaria no nace del aplauso, sino del silencio que grita. No la escribe el que tiene la pluma, sino el que carga la herida. Yo, Alí Primera, no vine a cantarle al sol, sino a la semilla que bajo la tierra germina, para difundir la lucha y la resistencia. El 3 de enero de 2026, cuando el aire se hizo ruido de aviones, helicópteros, drones, bombazos y sonidos asesinos, olió a pólvora imperial, sangre venezolana y cubana, cundió el miedo quiere hacerlo ley a punta de guerra cognitiva, vuelvo no desde la muerte, porque los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos… sino desde la memoria colectiva histórica que es trinchera.
Porque el pueblo, cuando canta, evoca lucha, resistencia y re-existencia… convoca a la unidad nacional, lucha plural por encima de lo partidario, la resistencia popular y la re-existencia de la Patria.
Este encuentro con mi pueblo, se hunde en esa pregunta incómoda: ¿Por qué la intervención militar de los Estados Unidos en Venezuela? Se hizo realidad la bota imperial sobre el suelo patrio, ante el eco permanente de voces antinacionalistas, antipatrióticas y traidoras cipayas, implorando durante una década de mentiras y cantar fraudes electorales no demostrados, gobierno paralelo autonombrado con apoyo imperial, pidiendo la intervención militar a la Patria, demostrando el talente antidemocrático de su lucha política y la del hegemón imperial que los apoya.
Me dijeron que había un silencio incómodo. Que las palabras andaban perdidas entre ruidos de guerra, ecos simplistas falsos de deslealtades y traiciones. Que el Tío Sam, otra vez, con guante de seda y puño de acero, puso su bota insolente en nuestra tierra. ¿Y ustedes? ¿Se tragaron el miedo o lo escupieron?
Pueblo venezolano
Alí, primero el Barak Hussein Obama dijo que éramos una "amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de EE.UU", porque ellos le tienen miedo a Simón Bolívar y como decimos que somos hijos de Bolívar, y… tú dices con tu canto que los que mueren por la libertad y la vida no están muertos, les metiste miedo, el que ahora nos quieren meter a nosotros con sus falsas noticias y guerra cognitiva, disfrazada de "intervención salvadora", como no nos doblegamos y le jodimos el negocio de los petrodólares, que chinos, rusos, indios, sudafricanos y brasileros lo tomaron como iniciativa liberadora y desdolarizadora, crearon eso raro que llaman BRICS y ahora los llaman BRICS plus, no sabemos cuál es ese país plus.
Vinieron con drones que pintan cruces en los techos de nuestros barrios para bombardearlos. Nos bombardearon se llevaron a Maduro y Cilia, dicen que vienen a salvar… ¿A quién? ¿De qué? ¿De quiénes?, serán los pendejos que creen eso, más que por miedo, por ignorantes y descerebrados, vinieron a robarnos el petróleo, oro, y eso que llaman tierras raras, pero no pudieron, ni podrán.
Ali Primera
La intervención militar no comenzó el 3 de enero, comenzó hace más de 10 años, la inició el Premio Nobel de la Paz, Brack Hussein Obama, así comienzan todas las traiciones, así compran a los traidores y traidoras. Comienzan con eso que en las academias llaman retórica, pero que nosotros, el pueblo, llamamos trampas, mentiras y los agringados para darse caché fake new. Que si Maduro es ladrón, es el capo del Cartel de los Soles, junto con Diosdado y el General Padrino López, traficante de drogas… mañana llegan los marines, y otra sartra de mentiras, pero con impacto eficaz, todo el dia y la noche con esa cantaleta por diez años, uno termina desconfiando y creyendo esas vainas. Es la preparación de nuestro cerebro y mente que es infectada, para desarmar la conciencia y voluntad de resistencia de un pueblo, creándole falsa conciencia, esa es la fulana guerra cognitiva, que es más eficiente que la guerra psicológica, porque es masiva por las redes, aunque ambas se parecen, porque modifican nuestro comportamiento, haciéndolo sumiso, miedoso, para socavarnos la moral y la voluntad de luchar.
Pueblo venezolano
Alí tenemos las manos vacías y el estómago también. ¿Cómo se pelea con versos, poesía y cantos, contra drones, bombazos, asaltantes y secuestradores, entrenados como mercenarios?
Ali
Miren esta guitarra. Es madera y cuerdas. Pero cuando canta… es pueblo. Ustedes no están vacíos. Tienen memoria. Y la memoria, es historia que cuando se enciende, es más fuerte que el hierro… Abren brechas, compatriota que la lucha es larga…pero el pueblo unido es esperanza que se agarra…
Mi canto no es para dormir a los niños, es para despertar a los que duermen y a los que están confundidos. Yo lo dije y lo sigo diciendo, porque estoy cansado de mecernos en el chinchorro del olvido.
Los pueblos tienen el sueño liviano cuando les tocan la puerta marines…y no el vecino solidario, que es nuestro familiar más cercano. Por eso pregunto hoy: ¿Qué quedará de la Patria si la Doctrina Monroe, ahora como Doctrina Donroe versión Pentágono que regresa, el Pentágono es poder con armas que gobierna, los Presidentes, solo firman?
La canción necesaria no es para entretener la espera. Es para abrir caminos donde solo hay paredes y desunión. Es decolonial porque le arranca la máscara al imperialismo, al colonialismo y la colonialidad de siempre, que hoy viene con bandera de estrellas, barras y negocio de lágrimas.
Pueblo venezolano
Entonces Ali, el petróleo no es riqueza, sino excremento del diablo… La intervención militar del 3 de enero no fue por democracia, sino por petróleo, gas, agua y posición geopolítica.
Ali
¡Claro que son riquezas! De lo contrario, no quisieran robárselas, pero si dejamos que se las roben, y no hacemos nada, se convierten en dolor, sufrimiento y excremento del diablo, para nosotros y la Patria.
Pueblo venezolano
¡Pero es imparable, Ali! Tienen tecnología sónica como arma de guerra, tienen aviones, helicópteros, drones, bombas, mercenarios y vende Patria, que ganan el Premio Nobel de Paz, tienen todo. Nosotros solo tenemos… esto, el pecho como escudo.
Ali
Lo único imparable, mi pueblo es la canción necesaria que no pide permiso, la que nace en el barrio, en la comuna donde vive el pueblo, solo el pueblo salva el pueblo, decía Lina Ron, la que tenían por loca. La Patria es el Hombre. No es la patria de banderas ni escudos…ni discursos en la plaza…la patria es el hombre que lucha… la mujer que no se cansa…
La patria no se defiende con uniforme prestado. La defiende el panadero que amasa la dignidad. Lxs estudiantes y trabajadorxs que leen criticamente y laboran en la oscuridad, para develar la sabiduría de la verdad comprendida e interpretada. Los adultos mayores que cuenta la historia colectiva como herencia bolivariana de lucha, resistencia y re-existencia para que no nos roben la identidad y la cultura.
Eso es lo decolonial: saber que nuestra historia, principios, valores, identidad nacional y cultural no lleva firma Washington y del secuestrador y ladrón de turno, elegidos por las mafias organizados en Colegios electorales de compra y venta de votos, esa democracia, no es la nuestra.
Pueblo venezolano
¡No nos doblegaremos! Pero… ¿Y el hambre, el miedo?
Ali
El hambre duele, el miedo paraliza, a ni me ha pasado, lo sé, hay una oración que no se hace de rodillas…"No basta rezar, hacen falta muchas cosas… para conseguir la paz…hace falta el golpe de pecho…y la lucha que resiste y no se doblega. Rezar, sin hacer, es ser y hacerse cómplice. Yo no vine a dar consuelo de curandero. Vine a repartir rabia y esperanza, que son la misma medicina. La canción necesaria es la que te quita el sueño… para que despiertes y camines por túneles de verdad, confianza, esperanza y unidad.
Pueblo venezolano
¡Abre brecha, compañero! ¡Abre brecha!, hay que abrir el camino al Estado comunal, de derecho y justicia o nada, a la soberanía popular sustentada en pueblo como poder popular constituyente permanente, y un gobierno que mande escuchando las necesidades del pueblo y gobierne obedeciendo al pueblo, el verdadero poder político constituyente; no nos dejemos cooptar por el miedo, hambre, la desesperanza o los partidos políticos, no nos dispersemos recordemos a Lina Ron, sólo el pueblo, salva al pueblo.
Ali
"Dispersos"… esa palabra me duele más que cualquier bala. Porque un pueblo disperso es un pueblo vencido, ¡Nosotros no somos "dispersos"! ¡Somos semilla en el mismo surco! "No, no estamos dispersos…aunque nos quieran dividir…somos un solo grito en el barrio…una sola voz por vivir…"
¡Únanse! ¡No a la guerra del imperio, sino a la batalla por lo nuestro! La canción decolonial es esta: la que nos junta, la que nos nombra, la que nos hace invencibles aunque nos vean débiles.
Pueblo venezolano
Ali, estamos dispersos los revolucionarios, los que se dicen de izquierda, los ni, ni, los indiferentes de siempre, no quieren comprender que en la revolución hay pluralidad, siguen defendiendo grupos y minipartidos, como si no hubiera pasado, nada, están como descerebrados, buscando soluciones pasadas que fracasaron.
No entienden que estamos enfrentándonos a un imperio herido de muerte, que se hunde, y quieren que el mundo se hunda con ellos, están dispuestos a todo, a ser Sansones imperiales nucleares, ya lo hicieron en Hiroshima y Nagasaki, ahora lo piensan repetir en Nuestramérica y el mundo.
Ali
No se trata de que yo vuelva. Yo nunca me fui. Se trata de que ustedes no se vayan. De que la canción no sea recuerdo, sino presente. De que cada vez que el poderoso quiera escribir nuestra historia con nuestra sangre, alguien: un niño o niña, una abuela o abuelo, un estudiante, un trabajador o trabajadora agarre una guitarra, un tambor, o simplemente su voz, y cante. Y en ese canto, estaremos todos: Bolívar, el barrio, las comunas, el cerro, Venezuela y el petróleo que es nuestro, y la esperanza que no tiene fronteras.
La canción necesaria no la cierra el artista. La abre el pueblo. Y sigue abierta-
¡Hasta la victoria siempre!