El Clavo Visor + Entérate (N°60)

Un pueblo lleno de fe y esperanza se concentró en Valencia: “Los queremos devuelta”

El pasado sábado 10, al sur de Valencia, igual con lo que sucede en distintos escenarios del mundo,  se exigió la liberación de la pareja presidencial de la República Bolivariana de Venezuela secuestrada desde hace 8 días por el gobierno de Donald Trump, con una contundente demostración de respaldo apreciada desde distintos sectores de la región más la sumatoria de comunidades de la parroquia Miguel Peña tras la convocatoria realizada, un día antes, por el gobernador de Carabobo Rafael Lacava.

Frente a la Aldea Universitaria Hugo Chávez, a pocos metros del puente El Boquete fue colocada la tarima en donde, desde tempranas horas de la tarde, empezó a congregarse la multitud movilizada, en su mayoría, procedente de otros municipios carabobeños. De esta manera el acto cumplió con condenar enérgicamente los hechos acaecidos en la madrugada del 3 de enero contra el país, en una maniobra de élite sin precedente violatoria de la soberanía nacional y el derecho internacional al incursionar tropas estadounidenses en Venezuela.

Para poder llegar a la tarima nos ubicamos inicialmente en la entrada del módulo Canaima, en la comunidad homónima. Allí fue posible hacer contacto con personas ligadas estrechamente al ideal del Libertador Simón Bolívar y, por supuesto, firmes al legado del Comandante Eterno Hugo Chávez. 

Sin embargo, en este punto de partida, memorable por los jóvenes estudiantes universitarios caídos el 4 de Febrero de 1992 a manos de fuerzas policiales represivas de esa época, estaban apostados decenas de futuros funcionarios policiales de la Universidad Experimental de la Seguridad (Unes). Un sistema de educación de avanzada con principios humanistas  inexistente en el pasado bipartidista (AD y Copei). Igual era llamativa la cantidad de uniformados estadales reunidos allí para apoyar y custodiar esta importante manifestación colectiva carabobeña que muy bien se hizo sentir por la afinidad de la población civil, al portar el tricolor patrio, sonar pitos y vuvuzela, mostrar pancartas, atuendos y los muñecos alegóricos al presidente Nicolás Maduro y su esposa, la también diputada Cilia Flores, además que en el recorrido los casos de atención que se necesitaron fue de parte del personal de Protección Civil.

Entre quienes acudieron a la concentración estaba Álvaro Villalobos, cronista oficial del municipio Naguanagua, quien señaló asistir no porque se le pagaba ni tampoco por razones que no fueran las de apoyar la liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores a mano de sus captores, el gobierno gringo. También hizo referencia al sentido de abogar por la autodeterminación de los pueblos, el respeto a los derechos civiles de vivir en paz como nación libre, independiente y  soberana.  

Más adelante consultamos a Óscar Ospino, ingeniero, secretario general del Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) -uno de los partidos pertenecientes al Gran Polo Patriótico-  municipio Valencia, quien indicó en estos momentos luchar por su liberación: “Te queremos con nosotros Presidente, tu pueblo te espera, por eso pedimos seas devuelto”. También añadió cómo ha quedado ante el mundo la farsa con que era acusado Maduro al ser señalado de narcoterrorista: “Ya esa mentira se cayó por su propio peso, sabemos las intenciones de EEUU y es sustraer nuestro petróleo”.

Asimismo nos conseguimos con personas residentes de la misma comunidad, en un sector que gracias a la llegada de la Revolución Bolivariana posee gas doméstico directo y hoy llenos de fe y seguridad alientan por el retorno de la pareja presidencial. Allí conversamos con Pablo Pérez, docente jubilado, quien manifestó “Fue un acto de salvajismo para destruir nuestra moral. Por ahí no van a poder. Tengan en cuenta vamos a salir de esta situación victoriosos con un Presidente y su esposa regresando a su patria”, señaló convencido Pérez que tampoco dudó avanzar en el recorrido pese a estar recuperándose de un ACV ocurrido meses antes.

De igual forma nos acercamos a más personas de la tercera edad, jubilados y pensionados, un sector de la población que se ha visto fuertemente perjudicado a la hora de cobrar para sus gastos esenciales como comida, vestimenta, medicinas y aun así salió a la calle a exigir la devolución del presidente y compañera. Esa fue la sorpresa con María Pinta, una de tantas damas que llegó allí sin recibir bonificación alguna. Llevaba en sus manos los juguetes de Super Bigote y Cilita, la pareja de héroes que no son adquiridos en Venezuela en ninguna tienda del ramo y que llega a la población infantil de escasos recursos por intermedio de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) convirtiéndose ahora en símbolos de resistencia.

En el trayecto a la tarima donde Lacava ya empezaba con su intervención cruzamos el frente del módulo de Barrio Adentro I ubicado en la Comunidad de Francisco de Miranda, un símbolo actual de la atención médica personalizada primaria con que el Gobierno de Chávez aumentó su popularidad dentro de las políticas de inclusión social y que por mucho que cuestionen los sectores ultraderechista los años de supervivencia de la Revolución Bolivariana, era garantía de votos adicionales en las elecciones antes de los escenarios de bloqueos y estrangulamientos económicos por parte de las políticas injerencistas de EEUU.

Ya pasadas las 5:00 pm el gobernador de Carabobo era distinguido desde unos 100 metros de distancia delante de una inmensa pancarta blanco y negro en la que se reconocían las imágenes de Maduro y Flores. Allí estaba con sus alcaldes asumiendo el rol desafiante de la hora aciaga, del momento menos esperado y el más temido y calculado: la invasión extranjera.  

Muy bien lo dijo el gobernador: “No es cualquier cosa las circunstancias por las cuales atraviesa el país. No es cualquier cosa”. Si bien este acto tuvo sus mensajes, como anunciar al mundo la declaración de rechazo venida de una llamativa concurrencia ante el secuestro de un presidente y su primera dama en ejercicio de funciones en su mismo país, el cerrar filas ante la presidenta encargada Delcy Rodríguez, también acá fue necesario emplear el llamado a la reflexión de la militancia gobiernera que se asume intocable por poderes especiales. Más todavía la sinceridad de quienes son venezolanos se reconozcan si son partidarios de la estudiada Doctrina Monroe o si viviendo y conociendo la Doctrina Donroe consideran es la vía que va garantizar la paz y tranquilidad del planeta en el futuro inmediato.

Ahora Entérate…

tarde@pero_llega.com.- Por estas fechas, tal vez dada la cercanía al 15 de enero, Día del Maestro en el país, se ha pedido información actualizada a la población del magisterio concerniente a datos personales, familiares y domiciliares, especialmente  requerimientos  que tengan que ver con su entorno. Desde vestimenta, medicinas, vivienda o material para el mejoramiento de domicilios como pintura, impermeabilizador o construcción. 

Este tipo de ayuda por parte de las instituciones del Estado hacia sus trabajadores públicos no es cosa rara. La voluntad y las ganas de ayudar han estado presentes. Lo llamativo del asunto es la larga espera con que finalmente llegan. Así ocurrió el pasado diciembre cuando al personal de capacitación del Inces, en la capital carabobeña, después de transcurridos 5 años, le llegó su medicina. ***Hasta la próxima***

 


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Brígido Daniel Torrealba


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