¡Retorno al Derecho Internacional y al principio de no injerencia!

La acción de secuestro del Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, ejecutada durante la madrugada del pasado 3 de enero, por un comando especial del Ejército de EEUU (la Delta Force) en cumplimiento de órdenes expresas del Presidente, ciudadano Donald Trump plantea la necesidad de un intensivo reforzamiento de los principios del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas y, de modo muy especial, los principios de No Injerencia, el respeto a la soberanía de los países y de solución pacífica de controversias entre los sujetos de la comunidad internacional

A) ¿UN MUNDO SIN NORMAS, O UNO QUE REIVINDIQUE EL DERECHO?.- En primer lugar dígase que dicha acción resulta impropia del gobierno de una Nación, los Estados Unidos, en cuyo acervo histórico destaca la épica anticolonial librada entre 1776 y 1783 contra la metrópoli Inglaterra y cuando, con ayuda de Francia y España -y con participación del venezolano Francisco de Miranda en la toma de Pensacola y Las Bahamas, obtuvo su definitiva Independencia y reconocimiento con el Tratado de París del último de dichos años. Se trata asimismo de una Nación, los EEUU, en cuyo interior se debaten corrientes, intereses y opciones de destino nacional encontrados entre sí, y entre dichos factores internos se miden continuamente la fuerza de la opinión pública de la población civil que continuamente se manifiesta en ciudades de dicho país, en contra de la discriminación racial, de la persecución irracional contra los grupos de migrantes y muy especialmente en contra de nuevas guerras e invasiones patrocinadas por el gobierno y el complejo militar e industrial de dicha superpotencia occidental, guerras, invasiones y ocupaciones de territorios extranjeros, consideradas como "inferiores" por los grupos de poder dentro de EEUU, y cuyos efectos pisotean mandatos como el contemplado por el Numeral 2 del artículo 1 de la Carta de la ONU "La Organización esta basada en el principio de la igualdad soberana de todos sus Miembros".

B) FUE UN SECUESTRO, NO UNA "CAPTURA".- En habilidosa tautología o ‘juego de palabras´, los asesores del Presidente Trump en EEUU, han inducido a este último, a que sostenga que la acción ejecutada el 3 de enero contra el Presidente Nicolás Maduro y la República Bolivariana de Venezuela, constituye la "captura" contra una persona solicitada por la justicia estadounidense, y a quien se requiere por supuestos delitos de narcotráfico y terrorismo. El término "captura" se asimila con el apresamiento, en su respectivo grado, de una persona, a quien se tiene como delincuente. Y en el caso del Presidente venezolano Nicolás Maduro lo ocurrido configura una acción de "Secuestro", por cuanto los móviles profundos, responde a diferencias de criterio político entre el actual titular de la Casa Blanca y su gabinete, y el propio Nicolás Maduro como actual titular de la Presidencia de Venezuela. Y, no obstante la reiteración del mandatario venezolano acerca de ofrecer a EEUU las condiciones de venta, como abastecedor confiable y permanente de la abundante energía (gas y petróleo) contenida en su subsuelo, siempre en los términos contemplados en el mercado internacional y en correspondencia con las disposiciones de la Organización Mundial del Comercio, la OPEP’Plus y otras instituciones reconocidas del Derecho Internacional, la actual administración de dicha superpotencia objeta dichos términos, manifestándose en el sentido de querer posesionarse de los ricos yacimientos hidrocarburíferos de Venezuela, los cuales, al superar los 300 mil barriles de petróleo, la convierten en el primer reservorio de crudo del planeta, y situada a una distancia de los muelles de descarga de Texas, la cual fácilmente es cubierta por los tanqueros o ‘buques cisternas’ cargados de crudo desde Venezuela en un tiempo de cuatro a cinco días y dentro de una Zona de Paz, como es la región de la América Latina y Caribeña. Muy diferente a las rutas que transportan el petróleo desde Medio Oriente, que tardan entre treinta y cinco y cincuenta días: la diferencia de costos, tiempo y en materia de seguridad entre una y otra ruta, luce evidente

C) NICOLÁS MADURO: UN LÍDER DEL PUEBLO, NO UN 'NARCOTERRORISTA.- Sin evidencia ni indicios de ninguna índole, la catarata de versiones difundidas por los grupos de poder interno de EEUU, han pretendido, sin lograrlo claro, convencer al mundo de que en el caso del Presidente Presidente Constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, se trataría de un narcotraficante y un terrorista, el despreciable jefe de un supuesto "cartel de los Soles", sin mostrar, las autoridades estadounidenses, DEA, FBI, CIA, entre otras agencias mínimos elementos de convicción, datos fehacientes de cuentas bancarias, o de transferencia de montos ilícitos, lavado de dinero, o redes de traslado o distribución de lotes de marihuana, cocaína o fentanilo entre otros peligrosos estupefacientes, y de los cuales supuestamente Nicolás Maduro fuere el responsable, no. Se trata de una acusación infame y carente de cualquier sustento, dirigida a confundir a la opinión estadounidense y mundial y a la cual ahora se pretende dar alguna ‘barnizada’ de legalidad, mediante declaraciones de enemigos políticos del Presidente Maduro tornados en agentes de dependencias gubernamentales de EEUU, y a quienes eventualmente se les daría trato de "testigos", para justificar la acción de secuestro de un Presidente y la posterior condena, de antemano preparada por funcionarios de Estado en tierra estadounidense. Y ello, de concretarse de este modo, hacia el que apuntan los acontecimientos, constituiría una nueva constancia, del envilecimiento de las instancias públicas de una Nación que sin duda supo jugar rol estelar en la defensa de las democracias y la lucha contra el régimen nazi y de campos de concentración de Adolfo Hitler, durante los años de la II Guerra Mundial. Como Presidente Constitucional de la Venezuela regida por la Constitución Bolivariana, Nicolás Maduro se ha mantenido al frente del gobierno que en la América Latina y caribeña ha liderado en los años recientes el combate contra el narcotráfico y los estupefacientes provenientes del territorio de países vecinos, como así lo constatan informes de la ONU y otras instituciones especializadas. E igualmente dicha lucha contra el comercio de drogas en Venezuela, se hace innegable con la sostenida persecución y continuo apresamiento de grupos que integran la cadena del tráfico de sustancias ilícitas, y la reiterada neutralización o derribamiento de avionetas con lotes de drogas. En el caso de Nicolás Maduro se trata de un hombre honesto, sencillo, con sus ideas firmes en lo o tocante a políticas de justicia social en lo interno y con firmeza en la necesidad de resguardar la soberanía económica de su país, entregado a la causa de proteger a su pueblo y su Nación, dando así cumplimiento al mandato constitucional que recibió en el acto de juramentación como Primer Magistrado de la República para el período 2025-2031, en enero de 2025. Y, en cuanto al orden internacional, se trata de un defensor del multilateralismo y relaciones de paz y convivencia entre regímenes políticos y credos religiosos diferentes

D) SE TRATA DEL PETRÓLEO, NO DE DROGAS.-

Esta operación del 3 de enero de 2026, al emplear como coartada la falz imputación de narcotraficante, al configurar a todas luces el Secuestro del Presidente Constitucional de un Estado miembro de las Naciones Unidas y con presencia en las instituciones multilaterales, se acredita de forma inobjetable como un delito de orden internacional, cuya investigación corresponde iniciar por parte de los órganos de justicia y de Derechos Humanos de la comunidad internacional, en primer primer lugar el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU, así como los organismos con competencia en materia penal y atinentes a la violación de los derechos de personas. Y visto el conjunto de sorprendentes afirmaciones que en forma descarada hiciese el ciudadano Presidente Donald Trump de EEUU en su rueda de prensa del sábado 3 a las 11:00 am refiriéndose a la acción del secuestro del Presidente Nicolás Maduro de Venezuela -a la cual su administración insiste en calificar como "captura"-, y, en la cual expuso claramente el propósito de su gobierno de asumir el control de la actividad petrolera en la Venezuela Bolivariana, queda al desnudo el verdadero propósito de la invasión y acción de secuestro del Presidente latinoamericano: se trata de "ponerle la mano" al petróleo venezolano, sometiendo a su pueblo y su territorio al estado una de neocolonia, cuyas riquezas se considerarían parte del patrimonio estadounidense, en atención al recientemente enunciado "Corolario Trump". De confirmarse dicho curso de sucesos, lo ocurrido en Venezuela sería el primer paso de control material de las riquezas de Suramérica y el Caribe: el agua y recursos forestales del Amazonas, el litio en el triángulo Bolivia-Paraguay-Argentina, el estaño del Altiplano, el cobre de Chile y ‘pare ud de enumerar’ en este escenario que llama al alerta y movilización por todos los países del hemisferio que poseen algún tipo de materia prima requerido por la industria y los servicios de la superpotencia norteamericana.

E) DECISIÓN DEL TSJ "NO HAY FALTA ABSOLUTA".- La decisión del sábado 3 de enero de 2026 en horas de la noche dictada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), mediante la cual se ordena que "ante la ausencia forzosa del presidente de la República a la luz de la situación excepcional generada por el secuestro del Presidente (Constitucional) Nicolás Maduro Moros -lo cual configura un supuesto de imposibilidad material y temporal" [http://www.psuv.org.ve], despeja cualquier duda respeto a la continuidad administrativa del Estado y el mandato de sus autoridades. El Presidente Constitucional sigue siendo Nicolás Maduro Moros, quien no ha renunciado, no ha fallecido, no se encuentra incapacitado, ni ha sido destituido por sentencia del TSJ, por lo cual la circunstancia acaecida a propósito del secuestro de su persona por el gobierno de una potencia extranjera, no constituye ausencia absoluta, sino una "Falta Temporal", establecida en el Numeral 8 del artículo 239 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, dispositivo este que consagra, como una de las atribuciones del Vicepresidente o la Vicepresidenta, la de "Suplir las faltas temporales del Presidente o Presidenta de la República". Y dicha temporalidad -visto que el secuestro del Presidente Constitucional no equivale a renuncia, muerte o incapacidad mental o física, ni ninguna circunstancia de las que explicitamente prevé el Texto Constitucional, sino un hecho de carácter político sobrevenido, involuntario y de violación al principio de la No Injerencia -fundamento del Derecho Internacional-, dicha suplencia puede rebasar en el marco de la constitucionalidad de los tres meses para el ejercicio de sus funciones", dicha suprema instancia judicial ordenó "la juramentación de la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, como Encargada del Poder Ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela

*) EL PODER DE LA OPINIÓN PÚBLICA Y LOS GOBIERNOS DE LA REGIÓN.- Cinco gobiernos han expresado con su mayor decoro un categórico rechazo y denuncia a la acción perpetrada el pasado 3 de enero por la administración estadounidense en contra del Presidente Nicolás Maduro y la República Bolivariana de Venezuela. De este modo, en comunicado conjunto del este 4 de enero Brasil, México, España, Colombia, y Uruguay -indistintamente de diferencias de enfoques en temas distintos que mantienen entre y con respecto a la Venezuela Bolivariana- han expresado, en gesto de hidalguía hispanoamericana que obliga al reconocimiento y emulación,su categórico rechazo al secuestro y violento traslado del Presidente venezolano Nicolás Maduro a una prisión estadounidense, manifestando a su vez el rechazo a la pretensión expuesta por el ciudadano Presidente Donald Trump de EEUU, a tomar control directo de los yacimientos petrolíferos del a patria de Simón Bolívar. Este categórico mensaje de solidaridad y de alerta respecto a la evolución de acontecimientos que pudieren eventualmente extenderse a otros países del hemisferio con recursos y mercados que interesa a los centros de poder estadounidense, debe acompañarse de una política de alerta interior y externo de dichos países hermanos, sus instancias de defensa e integridad territorial, por cuanto se trata de un riesgo cuyos efectos actuantes apenas se asoma hoy en Venezuela, empero fácilmente escalable a naciones vecinas y del territorio latinoamericano y caribeño. De allí que se formule una invitación a la movilización unitaria entre los distintos factores, sectores, agrupaciones, corrientes de opinión e individualidades que aman los valores de la civilización, el respeto al Derecho y las buenas costumbres en las relaciones entre países, grupos y personas. Unidad para repeler la acechanza, las invasiones, el secuestro y los asesinatos, unidad para defender el principio enunciado hace doscientos cincuenta años por por el filósofo francés Voltaire "Podré no estar de acuerdo con lo que piensas, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo"

*) "LIBEREN AL PRESIDENTE NICOLÁS MADURO".- Tal debe ser la consigna central de los movimientos de opinión, tanto al interior de Estados Unidos -cuyo pueblo es amante de la paz y de convivencia y de tolerancia con modelos de democracia que si bien difieren entre sí en cuanto al sistema de elección de sus autoridades, sea de voto directo, o de segundo grado, así como en lo relativo a la consagración de normas garantistas y de derechos sociales en la respectiva Constitución Nacional, todos coinciden de fondo en la necesidad de asegurar un orden de paz y relaciones de respeto entre las naciones. De este modo se propone como consigna central de movilización y de opinión pública la de "Liberen al Presidente Nicolás Maduro", que se constituye hoy en expresión con intensa carga moral y fuerza política suficiente para que resuene en la conciencia de quienes hoy lo mantiene como rehén político, y con la energía emocional susceptible de tocar en las conciencias de los decisores que obviando la fuerza del Derecho, operan con base al derecho de su fuerzas, violentando y negando las leyes internacionales. ¡Que la consigna central de "Liberen al Presidente Nicolás Maduro de Venezuela" resuene en voz alta en concentraciones pacíficas de plazas, calles, y en las conversaciones que se sostengan en los idiomas de todos los seres humanos que anhelan paz, democracia y orden civilizado entre los seres humanos y las naciones del mundo hoy ¡Liberen al Presidente Nicolás Maduro!

 

nestor5030@gmail.com



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