Geopolítica del decadente imperio norteamericano

Nicolás Maduro Moros, Presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, bajo los paradigmas de las ideas contenidas en la "Doctrina de Simón Bolívar" y las profundas reflexiones conceptuales de Hugo Rafael Chávez Frías, ha diseñado y propuesto lo que ha definido como la "Nueva Época" de la realidad global en su aplicación nacional en la estructura del Estado denominada como "1x10" como praxis políticas sustentadas en la participaciones activas de los diferentes grupos sociales desde sus propias bases auto-empoderadas como ejercicio de participación político-ideológico sobre las bases ideológicas precedentes hacia la consecución del "socialismo a la venezolana". Ello significa que la Revolución Bolivariana y Chavista, desde el propio Gobierno, sigue navegando hacia la construcción del Estado socialista venezolano con importantes impactos extraterritoriales.

Lo inmediato anterior contrasta con el significado político-ideológico expresado en el título de estas líneas cuando estamos considerando lo que percibimos como la etapa actual como histórica en la decadencia norteamericana donde se encuentra esa realidad que se define a sí mismo como los Estados Unidos de Norteamérica. Precisamos que dicho país y su Estado capitalista se encuentran en un desarrollo político-social y económico-ideológico en serio y profundo declive en su curso en una inevitable decadencia no solo sistémica capitalista como también en su definición como Estado contenido en las bases fundacionales en su propia Constitución en su texto original lo que ello significa, en lógica dialéctica conclusiva, que dicha Constitución debería reflexionarse a sí misma buscando el tener que adaptarse a las nuevas realidades que se perciben en cambios en el presente siglo XXI. Tamaña tarea política.

Como es grave nuestra aseveración sobre la "decadencia del Imperio norteamericano" debemos realizar un sucinto análisis histórico para tratar de comprender esa "decadencia imperial" comparándola con dos imperios históricos como lo fueron el "Imperio Romano" y el "Imperio de Felipe II".

En ese orden, las diferencias fundamentales que diferencian a esos imperios con el "imperio norteamericano" son, fundamentalmente, el real significado que define y significa a ese sistema capitalista estadounidense con su lógica evolución perfectible en el tiempo histórico aplicado.

Los paradigmas político-ideológicos con impactos sociales que sustentaron a los previos imperios en referencia, romano y castellano, no eran ni de cerca basados en los paradigmas que definen al sistema capitalista norteamericano con lo cual sobre la base del concepto "imperio" podríamos aceptar que si son comparables en sus estructuras de Poder pero no así en sus evoluciones decadentes socio-políticas y económicas que los definen. Es decir, las estructuras sociales en Roma y Madrid como sus bases económicas son incomparables con el desarrollo sistémico de la política, lo social, la economía, la ideología, la religión y lo militar norteamericanos.

Lo anterior obliga a la importante pregunta como nuestra inquietud:

¿Cómo podría el imperio norteamericano salvarse como imperio, salvar su sistema capitalista y poder mantener su poder global en las actuales realidades temporales?

La respuesta a esa inquietud debemos buscarla en el escenario en pleno desarrollo en Ucrania como, al unísono, su desarrollo "aguas abajo" tanto en los espacios continentales europeos como con la actual y agresiva política expansiva que Washington está implementando, en su primera etapa, en la Región Asia-Pacífico aún considerando el QUAD. Es decir, son dos escenarios que aun siendo aparentemente diferentes geopolíticamente están estrechamente unidos en cuanto tomamos en consideración los desarrollos políticos, económicos y financieros que se han ejecutado en tiempos previos a Ucrania entre las regiones de la Euro-Asia, espacios geográficos europeos con el Asia Oriental.

Washington, el Pentágono y el Congreso estadounidenses vienen poniendo en ejecución las bases fundamentales de su poder sobre los países europeos adscritos a la OTAN obligándoles a la adhesión y suscripción a los diferentes países, miembros y nuevos miembros, a los objetivos geoestratégicos capitalistas en considerando como "enemigo fundamental", por diferentes razones geopolíticas, a la Federación de Rusia. Es decir, es la aplicación de las tesis de Napoleón como de Adolfo Hitler en cuanto la aspiración histórica de Europea de conformar un gran bloque cuasi-imperial de países que se extienden desde Paris hasta Moscú. Esa necesidad de tener que controlar toda la geografía del continente europeo es consecuencia tanto por el desarrollo transversal de la República Popular China como de su sistema socio-económico sustentado en la política de "reforma y apertura".

Lo inmediato anterior nos lleva a aseverar que la actual geopolítica norteamericana está sustentada en las experiencias que se desarrollaron durante la expansión del capitalismo manchesteriano durante la segunda mitad del siglo XVIII y todo el siglo XIX "creándose" lo que se ha denominado como el "Imperio británico" como bases fundamentales necesarias y obligantes que el propio sistema capitalista obligaba a los poderes imperiales tanto en sus desarrollos internos paradigmático-capitalistas como en la lógica sistémica del capitalismo en cuanto a materias primas y mercados como costos laborales. Es decir, en última instancia, significa la colonización y semi-colonización cuales en sus referencias actuales nos conducen tanto al neo-colonialismo como a la olvidada "Dependencia".

Al tiempo el resaltar las dos variables ejecutadas que permitieron las expansiones de las testas coronadas europeas en el continente asiático cuando los imperios se fueron imponiendo sobre estados débiles y añejos gracias a la praxis de "lo militar" acompañadas en "las concepciones religiosas judeo-cristianas". Ambas variables en la actualidad están en vigencia tanto en el "escenario Ucrania" como en las políticas capitalistas de los "Derechos Humanos" y la "Democracia representativa-occidental".

Por último, el imperio norteamericano objetivando sus propias realidades internas y fuertes contradicciones en la imposición de políticas imperiales a sus "socios y aliados" por la propia dinámica de un capitalismo con fuertes contradicciones y debilidades en su desarrollo histórico actual, Washington, aparentemente, ha tomado la decisión de Estado de desarrollar un escenario militar-expansivo en "su patio europeo" buscando confrontar a "su enemigo" al que considera como el más débil cuando nos referimos a la Federación de Rusia cuando el objetivo fundamental sería la "fuerte confrontación" con "su contradicción principal" en lo referido a la República Popular China.

Este diseño geopolítico clásico imperial norteamericano tiene la debilidad que se viene expresando en el continente americano desde principios del siglo XXI; en ese sentido, necesita de manera urgente realizar una profunda reingeniería de la "Doctrina Monroe" aunque, aparentemente, ha fracaso en Los Ángeles.

UNIDAD, LUCHA, BATALLA, VICTORIA.



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Miguel Ángel Del Pozo


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